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¿Con un crecimiento de 0.1%, ya no habrá recesión?

¿Con un crecimiento de 0.1%, ya no habrá recesión?

De acuerdo con datos de la Estimación Oportuna del PIB para el segundo trimestre de 2019 del Inegi, la economía tuvo un crecimiento de 0.1% durante este periodo, comparado con el trimestre inmediato anterior, mientras que, en su comparativo anual, el PIB tuvo un avance del 0.4 por ciento.

Por Jonathan Rubio

En su desagregado por sectores de actividad económica, las actividades primarias fueron las más afectadas en su comparativo trimestral ya que presentó una contracción del 3.4%. A tasa anualizada este sector tuvo un crecimiento real de 1.7 por ciento.

Por su parte, el sector secundario se mantuvo sin cambios entre el primero y segundo trimestre de este año (tuvo una variación del 0%), este estancamiento explica que, comparado con el segundo trimestre de 2018, se haya registrado una contracción de 1.6 por ciento.

El sector terciario tuvo un avance de 0.2% entre mayo y julio de 2019, comparado con los primeros tres meses de este año, en tanto que, en su comparativo anual, el avance registrado fue del 1 por ciento.

En suma, durante la primera mitad de este 2019, la economía mexicana creció 0.3 por ciento, comparado con el mismo periodo de 2018.

En un comparativo histórico, el crecimiento anual de 0.4% del segundo trimestre, junto con el aumento de 0.1% registrado durante el primer trimestre de 2019, son los más pequeños que se han registrado durante los últimos nueve años, comparables con los que se registraron en 2010, cuando la economía se encontraba en una fase de recuperación tras los efectos de la crisis financiera.

¿Recesión?

El crecimiento que registró el PIB durante el segundo trimestre de 2019 no fue negativo, por lo que técnicamente, no se trata de una recesión, la cual se define, tradicionalmente, por la contracción del producto durante dos periodos consecutivos.

Adicionalmente, es importante mencionar que durante los últimos cuatro años, ya se habían registrado contracciones en el comparativo trimestre del PIB: en el cuarto trimestre de 2015, con una caída de 0.1%; en el tercero de 2017, con -0.3%, y en el segundo de 2018, con -0.4 por ciento.

Sin embargo, durante la primera mitad de 2019 diversos indicadores económicos se vieron afectados a consecuencia de una serie de factores relacionados con la política interna y con factores internacionales. Esta combinación favoreció que se especulara sobre la probabilidad de que la medición del PIB del segundo trimestre, nuevamente, arrojara cifras negativas.

Bajo crecimiento económico: señales de estancamiento

El comportamiento de la serie de variaciones que tiene el PIB entre un trimestre y otro, también aporta información sobre la debilidad actual que presenta la economía mexicana y responde por qué esta vez se esperaba una recesión (para muchos, aún es una posibilidad latente), mientras que, anteriormente, tras una caída en el producto no se manejó este término.

Al comparar lo que ocurrió en los mencionados periodos en los que se dio una contracción en el PIB trimestral, sucedió que en el trimestre posterior el producto repuntó de manera consistente.

Por ejemplo, tras la caída de 0.1% del PIB en el último trimestre de 2015, comparado con el trimestre inmediato anterior, hacia el primer trimestre de 2016 el producto repuntó con un crecimiento del 1%; de igual forma, a la caída de 0.3% del tercer trimestre de 2017, le siguió un avance de 0.9% en el trimestre inmediato posterior, y así en el resto de los periodos en los que se registró una contracción desde el 2000, con dos marcadas excepciones.

Estas dos excepciones se dieron en las épocas de crisis económicas: la del año 2000 y la de 2008. Durante la crisis del 2000, durante los seis trimestres que van del cuarto de este mismo año, al primero de 2002, el producto cayó cuatro veces, de las cuales, únicamente dos caídas se dieron de manera consecutiva, mientras que el resto de ellas estuvieron alternadas con incrementos muy cercanos a cero.

Por su parte, durante la crisis de 2009 el crecimiento económico cayó durante tres trimestres consecutivos: del último trimestre de 2008, al primero de 2009.

Al final de estos dos ciclos de contracciones, el producto mostró una recuperación significativa, ya que en el 2000, a la última contracción del producto (la del primer trimestre de 2002 de -0.6%) le siguió un repunte de 0.9%, mientras que a la última caída del PIB derivada de la crisis de 2008 (la del segundo trimestre de 2009 de -1.5%), le siguió un avance de 3.2% en su comparativo trimestral.

Desde esta perspectiva, y tomando en cuenta que todos los ciclos económicos son distintos, el resultado del crecimiento económico de este segundo trimestre de 2019 aún no porta elementos necesarios para asegurar que la desaceleración económica de los primero seis meses de este año culminó, a menos que se implementen medidas gubernamentales que contrarresten esta tendencia.

Una de estas medidas es, por ejemplo, la que recientemente dio a conocer la SHCP en la que se anunció una inversión de 50 mil millones de pesos para proyectos de infraestructura, así como el otorgamiento de créditos, entre otras medidas, sin embargo, queda pendiente conocer si esta fue una medida suficiente y oportuna.

Fuente: Inegi, Estimación Oportuna del PIB para el segundo trimestre de 2019.

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