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El entorno social de las estancias y guarderías

por Jonathan Rubio

Tras el anuncio de la reducción de casi la mitad del presupuesto destinado para el programa de estancias infantiles (cuyo objetivo es apoyar a las madres trabajadoras), la Secretaría del Bienestar dio a conocer que el programa continuará bajo un “esquema de honestidad y transparencia” en un comunicado de prensa del pasado 18 de febrero


Este nuevo “esquema” consiste en la entrega directa de un apoyo bimestral de mil 600 pesos a los padres y tutores que en diciembre de 2018 se encontraban inscritos. El nuevo nombre del programa de estancias infantiles para apoyar a madres trabajadoras será “Apoyo para el Bienestar de Niñas y Niños, hijos de madres trabajadoras”.

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Estas nuevas reglas dejan en el aire una serie de incógnitas sobre las afectaciones a las que se podrían enfrentar los beneficiarios, en un país donde la precariedad es un calificativo que describe gran parte del mercado laboral.

Ubicar la relevancia de este programa en el contexto social en el cual se localizan estas estancias infantiles desvela en gran medida la situación en términos de derechos sociales en la que se encuentran los beneficiarios.

Las estancias, sus niños y sus beneficios  

De acuerdo con la ficha de monitoreo 2017-2018, en la que CONEVAL presenta la situación de este programa que era implementado por la Secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL ahora Secretaría del Bienestar), las estancias infantiles contribuyen a mejorar las condiciones de acceso y de permanencia en el mercado laboral de las madres, padres solos y de los tutores que trabajan, que se encuentran buscando empleo o que estudian.

De esta manera, tener acceso a los servicios de cuidado y atención infantil funciona como un esquema de seguridad social, en un contexto en el que la proporción de población que no tiene acceso a este derecho social asciende al 57% del total nacional.

En efecto, este programa tiene como objetivo la población de madres de 15 años y más, con hijos de entre uno y cinco años con once meses, que no tengan acceso a la seguridad social, sin importar su condición laboral, y con ingresos per cápita en el hogar inferiores al costo de la canasta alimentaria, más una serie de bienes y servicios que son necesarios para el cuidado del hogar, cuidado personal, transporte público, salud, entre otros.

La ficha de monitoreo de CONEVAL del año pasado reveló como un hallazgo importante el que, además de que las estancias representan un espacio de cuidado infantil para las familias de bajos recursos, este programa tenga efectos positivos en la situación laboral de la madre y también para su empoderamiento.

Adicionalmente, se observa que cerca del 90% los usuarios de las estancias infantiles tenían trabajo al momento de ingresar al programa, permanecieron él y mejoraron su posición laboral.

Al cierre de 2017, los usuarios de las estancias infantiles sumaban 310 mil 968 madres y padres solos, que tenían inscritos a 327 mil 854 niños. Únicamente el 3.5% de los usuarios son hombres, es decir, 10 mil 535.

Las estancias según SEDESOL

De acuerdo con información de la desaparecida Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), en el directorio de estancias infantiles de septiembre de 2018, se encontraban 9 mil 315 estancias activas en todo el país.

La inmensa mayoría de estas estancias se localiza en las zonas urbanas del país: el 71% de ellas (6 mil 632), un 18% en zonas rurales (mil 702) y un 8% se localiza en zonas semiurbanas (764)[1].

En términos absolutos, los estados en donde se encuentra la mayor cantidad de estancias es en el Estado de México, en Veracruz en la Ciudad de México, en Puebla, en Jalisco y en Guanajuato.

Destaca que Jalisco cuenta con el mayor número de estancias infantiles en zonas semiurbanas, con 94 de las 481 que se identificaron en este estado; seguido de Veracruz, con 77; Guanajuato, con 64; Guerrero, con 59, y Morelos, con 53.

Por su parte, en el Estado de México se encuentran 274 estancias en zonas rurales; seguido del estado de Veracruz, con 188; Puebla, con 130; Chiapas, con 107, y Tlaxcala, con 101.

¿Cómo son los municipios donde se encuentran las estancias?

Con la información del mencionado directorio de la SEDESOL, se identificó que las estancias infantiles tiene presencia en mil 247 municipios. Tomando en cuenta que México cuenta con 2 mil 457 municipios, se tiene que, en promedio, se encuentra por lo menos una estancia en uno de cada dos municipios del país.

El municipio de Puebla es el que cuenta con más estancias infantiles con un total de 223, seguido del municipio de Aguascalientes con 150; Guanajuato con 148; Durango con 136, y ocho municipios más donde se localizan entre 101 y 128 estancias.

Asimismo, en 20 municipios se encuentran entre 53 y 92 estancias; otros 73, cuentan con más de 20 y menos de 53; en 253 municipios se ubicaron en el rango de entre 5 y 19 estancias, mientras que 905 municipios tienen menos de cuatro.

En un comparativo poblacional, se tiene que, 813 estancias se encuentran en municipios con menos de 25 mil habitantes. Adicionalmente, un análisis de regresión refiere que el 74% de la ubicación de las estancias se explica por la población que se encuentra en cada municipio que cuenta con al menos una[2].Distribución de las estancias infantiles de SEDESOL por municipio (septiembre, 2018)

mapa estancias guarderias.png

El entorno social de las guarderías

La localización de las estancias infantiles a nivel municipal permite conocer el entorno en el que se encuentran en términos de carencias sociales. Esta situación determina la afectación a cientos de trabajadores que, en conjunto con las condiciones críticas de trabajo que existen en el mercado laboral, representan un aspecto de vulnerabilidad para las y los trabajadores.

Un total de 187 estancias infantiles se encuentran en municipios donde la proporción de población que es vulnerable por carencias sociales se encuentra en un rango de entre 24% y 26%.

Lo anterior significa que esta población tiene ingresos inferiores a la línea de bienestar y adicionalmente no cuenta con acceso a servicios de salud; carece de acceso a la seguridad social, a la calidad de espacios y de servicios básicos en la vivienda, e incluso podría no tener una alimentación adecuada.

En esta misma situación se encuentran 167 estancias en municipios donde la población vulnerable por carencias sociales oscila entre el 21% y el 24 por ciento. Otras 165 de ellas se encuentran en municipios donde la población que vive en estas mismas condiciones se ubica entre el 26% y 29 por ciento.

En conjunto, el 42% de los municipios donde se encuentra al menos una estancia (519 en total) la población que se encuentra vulnerable por carencias sociales oscila entre el 21% y el 29 por ciento, mientras que en otros 393 municipios con estancias más del 29% de su población vive bajo esta misma situación.

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Fuente: elaborado con información de Coneval, medición multidimensional de la pobreza y de SEDESOL, directorio de estancias infantiles de septiembre de 2018.    

Destaca también que en 563 estancias se encuentran en 56 municipios donde más del 15% de la población es vulnerable por ingresos, es decir: sus ingresos son iguales o inferiores para adquirir la canasta alimentaria más la no alimentaria.

Adicionalmente, hay 223 estancias donde la población que vive en esta situación de vulnerabilidad social se ubica entre el 8% y el 15% del total.

En cuanto al rezago educativo, se observó que un total de 536 estancias se ubican en 295 municipios cuya población con rezago educativo es superior al 30%, mientras que otras mil 604 están en 468 municipios donde la población vulnerable por carencias sociales se ubica entre el 20% y el 30 por ciento.

Muchas estancias donde no hay acceso a la seguridad social

En un total de mil 473 municipios de todo el país la población que no tiene acceso a los servicios de salud es igual o inferior al 15 por ciento. Este número de municipios representa el 60% de los 2 mil 456 que existen en nuestro país.

En contraparte, en 281 municipios donde la población no tiene acceso a este derecho social, se localizan 2 mil 900 estancias, es decir, el 31% del las más de 9 mil estancias.

Este dato resulta relevante derivado de que, muestra que la cobertura del programa de estancias cubre zonas desfavorecidas en el ámbito del acceso a la seguridad social, lo cual refleja precariedad laboral, así como la falta de cobertura de otros programas sociales.

En efecto, la proporción de población de pobreza en estos 281 municipios asciende al 58.1 por ciento.

También es relevante el número de estancias en municipios con altos índices de población sin acceso a la seguridad social. Si bien en todo el país el promedio municipal de la proporción de población bajo esta situación asciende a casi tres cuartos de la población nacional (74%); es relevante que el 53% de todas las estancias en el país, un total de 4 mil 881, se localizan en municipios donde la población sin acceso a este derecho social es superior a la mitad de la población de cada municipio.

Para complementar este cuadro que recoge algunos elementos de la precariedad laboral de los municipios donde se localizan las estancias infantiles, destaca el nivel de ingresos.

A nivel nacional, el promedio municipal de la población cuyos ingresos son inferiores al costo de la línea de bienestar es del 69%. En los municipios que cuentan con estancias, un total de 529 se encuentran por arriba de este promedio y en ellos se encuentran mil 382 estancias.

En suma, en los municipios donde se encuentran las estancias infantiles de la SEDESOL, la proporción de población que se encuentra en situación de pobreza es de 57 por ciento.

Mientras que 181 guarderías se encuentran donde la población en pobreza es mayor al 80%, la mayoría de ellos en Chiapas, Guerrero, Michoacán, Veracruz, Puebla y Oaxaca. Mientras que, un total de 2 mil 241 estancias se ubican donde la población en pobreza oscila entre el 50 y el 80 por ciento.

La reducción del presupuesto a las estancias infantiles deja a la deriva la existencia de muchas de ellas. La desaparición de una estancia implica que los padres o tutores no podrían elegir dejar si hacen o no uso de este programa, por lo que deja en el desamparo a miles de trabajadoras y trabajadores que en su inmensa maría viven en zonas con fuertes carencias sociales.

De esta manera, la imposibilidad de elegir una estancia infantil donde los niños son atendidos por profesionales, implica que se podrían vulnerar sus derechos así como la exposición a un sinnúmero de riesgos.

[1] De las 9 mil 315 estancias que SEDESOL reportó en su directorio de estancias infantiles de septiembre de 2018, no se logró identificar la localización de 217 de ellas.

[2] Resultados del modelo:

Número de estancias = 0.5256317 + población_2015(.0000753)

pob: se(1.35e-6) t(55.62)

cons se(.2896086) t(1.81)

R2 = 0.7385

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