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El INEGI y la información demográfica

por Eduardo Sojo Garza Aldape (INEGI)

Desde las últimas décadas del siglo XIX el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ha generado información estadística indispensable para describir las transformaciones demográficas y sociales de nuestro país, y para diseñar y evaluar políticas públicas en muy diversas materias


La generación de información estadística sociodemográfica en el INEGI encuentra sus orígenes en la conformación de la Dirección General de Estadística en 1882 y particularmente en la elaboración del Primer Censo General de Población y Vivienda en 1895 (I).

El INEGI obtiene la información estadística básica poblacional de tres tipos de fuentes: los censos o conteos de población; los registros administrativos de nacimientos y defunciones; y las encuestas en hogares. Cada fuente tiene avances y desafíos.

Los censos se llevan a cabo en nuestro país cada diez años, en los años terminados en cero, y los conteos de población en los años terminados en cinco. El ejercicio censal más reciente, el correspondiente al año 2010, ha sido considerado por instancias ajenas al Instituto como el mejor en términos de subcobertura y calidad de la información (II), lo que refleja la experiencia institucional en este tipo de operativos.

El pasado censo tuvo varias innovaciones, como la inclusión del Cuestionario de Entorno Urbano, el cual recolectó información de las manzanas en localidades con más de 5 mil habitantes sobre aspectos de vialidad; señalamiento; alumbrado público; accesos peatonales y para automóviles; alcantarillado; rampas para sillas de rueda y presencia de árboles; entre otras características; además del cuestionario de localidad, que obtuvo información de las localidades de 5 mil o menos habitantes en temas como acceso por carretera y transporte público; infraestructura y servicios; y la presencia de grupos indígenas, así como algunos aspectos económicos y sociales de este tipo de localidades.

El Censo del 2010 fue especial no sólo por las innovaciones que tuvo y las circunstancias en que se levantó, sino también por sus resultados. El censo arrojó alrededor de 4 millones adicionales de individuos a lo reflejado en las proyecciones oficiales de población, hecho explicado, en buena parte, por la no materialización de los supuestos de migración internacional y evolución de la tasa de fecundidad, ya que con base en las fuentes estadísticas de los componentes demográficos, el crecimiento de la población mexicana durante el periodo 2001-2010 fue alrededor de 14.0 millones de personas, resultado de 22.1 millones de nacimientos, 3.1 millones de emigrantes internacionales y 5.0 millones de defunciones (III). Pero las proyecciones anteriores estimaron para el mismo periodo un crecimiento de 9.8 millones, basados en 20.4 millones de nacimientos, 5.6 millones de emigrantes internacionales y 5.0 millones de defunciones (IV).

En este censo se avanzó notoriamente en la oportunidad de entrega de los resultados, así como en la diversidad de productos y accesibilidad a los mismos; fuimos el primer país en dar acceso a los microdatos y las herramientas de consulta, se vieron fortalecidas con el Inventario Nacional de Viviendas y el Sistema de Consulta Censal, que permite generar estratificaciones univariadas y multivariadas y mapas temáticos a nivel de manzana para 435 variables a nivel estatal y municipal sube a 624 variables. En este orden de ideas vale la pena mencionar que recientemente el INEGI puso en marcha su primer laboratorio de microdatos, el cual fue diseñado tomando en cuenta las mejores prácticas internacionales sobre un modelo de administración de riesgos que contempla: personas seguras; proyectos seguros; datos seguros; resultados seguros; e infraestructura segura.

Basados en la experiencia de 2010, ya inició la planeación del Conteo 2015. Uno de los desafíos centrales del conteo será la utilización de tecnologías informáticas en su levantamiento, como lo hemos hecho en los censos económicos y agropecuarios, y como lo vamos a realizar este año en el Censo de Escuelas, Alumnos y Maestros. Además se plantean como metas específicas la caracterización e identificación de los edificios destinados para habitación, identificar las condiciones de las viviendas deshabitadas e identificar a la población afrodescendiente.

El INEGI tiene también bajo su responsabilidad la publicación de las estadísticas de nacimientos y defunciones que provienen de los registros civiles del país (V). Esta fuente se ha consolidado cada vez más para dar cuenta de estos hechos vitales y sus características, al haber disminuido considerablemente el no registro o el registro tardío que anteriormente la caracterizaba.

En un estudio reciente elaborado de manera conjunta por el UNICEF y el INEGI, se señala el enorme avance en materia de registro de nacimientos. En 1999 el 78.8% de los nacimientos fueron registrados de manera oportuna, es decir, durante los primeros doce meses de vida; para el año 2009 este porcentaje se amplió a 93.4% a nivel nacional (VI).

Además, otros estudios independientes señalan el avance en la calidad de la información de estadísticas vitales, siendo relevante que se ha logrado que la gran mayoría de los nacimientos sean registrados en el mismo año o un año después de que ocurren (VII).

El mayor uso de registros administrativos es un desafío no sólo en materia de la información demográfica sino en todo el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica. Los países desarrollados en materia estadística, hay que recordarlo, son aquellos que utilizan sus registros administrativos para producir información estadística.

En este sentido, los avances en la calidad de las estadísticas vitales, tanto de defunciones como de nacimientos, deben consolidar esta fuente como la fuente primordial para estimar los niveles y tendencias de la mortalidad y la fecundidad, ya que ofrece la ventaja sobre las encuestas y los censos de permitir captar información de manera periódica, anual, con un desglose geográfico muy pequeño, y a un costo muy reducido.

Adicionalmente a los censos y a los registros, el INEGI realiza el levantamiento de una gran variedad de encuestas en hogares, en particular dos, que ayudan a completar el panorama demográfico del país, me refiero a la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) y a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

La ENADID tiene como objetivo general cuantificar los niveles, tendencias y las principales características de la fecundidad, migración y mortalidad, componentes demográficos que influyen de forma directa en el cambio del monto, estructura y distribución espacial de la población en el país.

Genera información para cada entidad federativa y por tamaño de localidad, sobre la composición por edad y sexo de la población, niveles y estructuras de la fecundidad y la prevalencia de la anticoncepción; produce información en el ámbito nacional para conocer los niveles y tendencias de la mortalidad infantil; además de ser útil para actualizar la información sobre migración interestatal e internacional, así como relacionar el comportamiento de las variables demográficas con las características sociodemográficas de la población (VIII).

Un desafío central para el INEGI es asegurar los recursos para que su levantamiento tenga una mayor regularidad. El objetivo del Instituto es contar con una encuesta cada cinco años, previo al Censo y al Conteo de forma que se cuente con un acervo de información lo más completo posible para evaluar las transformaciones demográficas.

La ENOE tiene como finalidad proporcionar información sobre la situación ocupacional de México, por lo que garantiza que el país cuente con una base de información sobre la población que se ha incorporado en los mercados de trabajo y bajo qué condiciones lo ha hecho (población ocupada); la población que está intentando incorporarse y aún no lo consigue (población desocupada); así como de la población que se mantiene al margen de los mercados de trabajo (población no económicamente activa).

La ENOE ofrece resultados trimestrales a través de una amplia gama de productos, que van desde la posibilidad de acceder a los microdatos de la encuesta hasta la consulta de indicadores y tabulados diseñados previamente; todo esto a escala nacional, por entidad federativa, por ciudad autorepresentada; para áreas más urbanizadas (localidades de 100,000 y más habitantes y capitales de estado); y áreas menos urbanizadas (localidades menores de 100,000 habitantes) (IX y X).

El esquema de paneles rotatorios de la muestra de la ENOE permite que, a partir de la segunda visita en las viviendas seleccionadas, se pueda identificar a los nuevos residentes en los hogares y a los ausentes definitivos de los mismos. Entre los primeros se captan los recién nacidos y los inmigrantes, y entre los segundos a los fallecidos y a los emigrantes, por lo que la encuesta ofrece la posibilidad de medir fenómenos demográficos como la natalidad, la mortalidad y la migración, dada la ventaja que representa el gran tamaño de su muestra trimestral y la oportunidad de sus resultados.

Al día de hoy la captación que hace de la migración internacional permite la emisión de un boletín trimestral sobre el tema, el cual es de enorme utilidad para funcionarios, investigadores y público en general. Siendo igual de relevante que la ENOE genera cada trimestre la estructura por edad y sexo de la población, lo que ayuda a dar un seguimiento continuo del comportamiento poblacional.

Una área de oportunidad en la ENOE para ofrecer mayor información en apoyo del análisis demográfico es incluir en el Cuestionario Sociodemográfico datos referentes a los inmigrantes por entidad federativa de origen (migración de retorno), pues a la fecha sólo se capta si provienen de otro estado del país o del extranjero, así como la entidad federativa de destino para los emigrantes.

Los elementos anteriores, relativos a los registros y a las encuestas, deben servir para dar un seguimiento más oportuno a las proyecciones de población (XI), de forma tal que como se realiza en otras áreas temáticas, las proyecciones se actualicen anualmente. Esa, entendemos, es también la posición del CONAPO.

A todo lo anterior debe añadirse que a partir de la reforma constitucional del artículo 26 apartado b, en el año 2006, y la aprobación de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística en 2008 se crea el Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica, que facilita la coordinación de las unidades del estado en la generación de información de interés nacional.

Los trabajos del Sistema se dan a partir de Comités Técnicos Especializados sobre muy diversos temas, en particular se dispone de un Comité Técnico Especializado sobre la Dinámica Demográfica. Este comité es presidido por el CONAPO y el INEGI funge como secretario técnico, teniendo como vocales a los titulares de Dirección de Análisis y Estudios Demográficos, DGES, INEGI; Dirección General de Información en Salud, Secretaría de Salud; Dirección del Centro de Estudios Migratorios, Instituto Nacional de Migración, Secretaría de Gobernación; Dirección General del Registro Nacional de Población e Identificación Personal, Secretaría de Gobernación; Dirección de Estadística, Instituto Nacional de las Mujeres; Dirección General de Planeación, Programación y Presupuesto, Secretaría de Educación Pública; Dirección General de Análisis y Prospectiva, Secretaría de Desarrollo Social; Dirección General de Geoestadística y Padrones de Beneficiarios, Secretaría de Desarrollo Social.

Este espacio institucional permitirá mejorar la capacidad de generar y utilizar la información demográfica y social; adoptar un lenguaje común; utilizar los mismos conceptos y las mismas clasificaciones; evitar la duplicidad de esfuerzos; y acordar los proyectos estadísticos estratégicos para nuestro país.

Finalmente, debemos mencionar que el INEGI debe seguir proporcionando información demográfica de calidad y oportuna a todos los usuarios y, en ese sentido, estaremos siempre atentos a conocer las necesidades de todos los sectores, del sector público, del sector académico y de la sociedad en general, para orientar nuestros esfuerzos.•

Referencias:

I. 125 años de la Dirección General de Estadística: 1882-2007. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. México. 2009.

II. http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/Proyectos/ccpv/cpv2010/default.aspx

III. Dinámica demográfica de México del periodo 2001-2010. INEGI, 2010 (Documento de trabajo, DGACGPV).

IV. Proyecciones de la población de México 2005-2010. CONAPO, 2006.

V. http://www.inegi.org.mx/est/contenidos/proyectos/registros/default.aspx

VI. Derecho a la identidad. La cobertura del registro de nacimiento en México en 1999 y 2009. UNICEF e INEGI. 2012. Disponible en: http://www.inegi.org.mx/prod_serv/contenidos/espanol/bvinegi/productos/integracion/especiales/derecho_ident/derecho_a_la_identidad.pdf

VII. Los nacimientos que ocurren en el país. ¿Qué revelan las fuentes sobre su número en años recientes? Marta Mier y Terán. En Coyuntura demográfica, SOMEDE, 2013.

VIII. Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2009. Panorama sociodemográfico de México. Principales resultados. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. México. 2011.

IX. http://www.inegi.org.mx/sistemas/tabuladosbasicos/tabtema.aspx?s=est&c=28822

X. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. ENOE 2010. Instituto Nacional de Estadística y Geografía. México. 2010.

XI. http://www.conapo.gob.mx/es/CONAPO/Proyecciones

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