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Entrevista | Óscar Jaimes (INEGI) habla sobre los casi 36 mil homicidios cometidos durante 2018 en México

Entrevista | Óscar Jaimes (INEGI) habla sobre los casi 36 mil homicidios cometidos durante 2018 en México

Óscar Jaimes Bello, director general de Estadísticas de Gobierno, Seguridad Pública y Justicia del INEGI, habló con México Social sobre el proceso a través del cual obtiene el Instituto la información sobre homicidios, y dilucidó las causas de las diferencias existentes entre los datos del INEGI y los publicados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

México Social (MS): Llama la atención la diferencia entre la cifra del Inegi respecto del SESNSP, y es importante reiterarle a la gente por qué hay esta diferencia y por qué la estadística del Inegi tiene confiabilidad solidez y estabilidad en el tiempo...

Óscar Jaimes (OJ): El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública recopila información de las procuradurías y fiscalías de los estados en el país; es decir, del sistema de justicia penal, y por lo tanto, tiene que ver con las carpetas de investigación iniciadas por el delito de homicidio doloso.

La información del Inegi tiene otro esquema y se obtiene mediante el sistema de salud, a través de los certificados de defunción que recopila directamente de distintas fuentes informantes. En el caso de los homicidios principalmente es por medio de los servicios médicos forenses, aunque también puede ser de las oficinas del registro civil, y se completa la estadística con cuadernos estadísticos, otro formato adicional, además del certificado con ministerios públicos.

Son dos fuentes distintas y dos orígenes de sistemas distintos (justicia penal y salud). A nivel mundial, son reconocidas por la Oficina de las Naciones Unidas contra las Drogas y el Delito como las dos fuentes válidas para reportar estadísticas de homicidio.

Los datos del Secretariado Ejecutivo son una serie que va de 1997 hasta 2019. Los de Inegi están disponibles desde 1990 y estamos publicando nuestros preliminares 2018.

El próximo año tenemos la intención de publicar de manera preliminar cifras correspondientes al primer semestre de 2019, pero ya anticipando una cifra a principios del siguiente año, y quizá en febrero podamos hacerlo.

Es importante mencionar que el Secretariado, además de tener datos de 1997 a 2019 sobre carpetas de investigación, a partir de 2015 está captando también víctimas de homicidio. Esos son los dos datos que tienen disponibles y conforme a los cuales se puede comparar la cifra.

En promedio, si tomamos en cuenta de 2015 a 2018, se ha registrado una diferencia de 2,635 homicidios entre el Inegi y el Secretariado Ejecutivo. En 2018 el Inegi registró 7.2% más defunciones por homicidio que las víctimas registradas por el Secretariado; nosotros tenemos 35,964 defunciones por homicidio y ellos 33,520 víctimas.

MS: Comparando año con año, lo que se observa es que en 2005 hubo un 13.8% de distancia o de diferencia, luego en 2016 bajó a 8.1, en 2017 subió a 10.5 y en 2018 fue de 7 por ciento. Pareciera que se va cerrando la brecha entre lo que reportan el Secretariado Ejecutivo y el Inegi, ¿a qué se debe esto?

OJ: Puede ser una cuestión de capacidad institucional. El Secretariado ha mejorado y se ha ido refinando. Esa podría ser una explicación.

En el Inegi hacemos revisiones a nivel estatal de las copias de los certificados de defunción. Se codifican, integran y capturan en un sistema; lo que nos lleva a procesos de validación a nivel estatal con las secretarías de Salud de las entidades. La coordinación estatal del Inegi recolecta la información, se hacen comparaciones, depuraciones y se completa la estadística.

A nivel central, en Aguascalientes el Inegi también hace ese tipo de verificaciones y una compulsa con la Secretaría de Salud. El proceso no ha cambiado; tiene algunos años de esta forma en el Instituto, se cuida la calidad de la información y se depura cuando es necesario, pues puede haber algunos duplicados, como cuando se capta el certificado y también el acta de defunción. En tal caso, hay que asegurar que correspondan, porque el acta de defunción trae datos adicionales que sirven para completar la estadística y eso es parte de los procesos.

Los procesos que sigue el Instituto no son solo «pescar» las fuentes informantes, como los Semefo, las oficinas de Registro Civil o los ministerios públicos. En los ministerios públicos solo son cifras de homicidios, pero en las otras dos instancias también registramos todas las defunciones.

Entonces, se trata de una red en la que vamos por todas las defunciones. Estamos hablando de aproximadamente 700 mil muertes que ocurren en el país por causas naturales, que son la gran mayoría, y accidentales y violentas (en las que se encuentran los homicidios), que son alrededor de 60 mil. Por eso toma tiempo recolectarlo.

MS: Otro dato importante es la separación por sexo de los homicidios. En la década de 1990 a 1999, por ejemplo, el porcentaje de defunciones de mujeres respecto al total fue de 10.2%. Luego, en la década del 2000 a 2009, creció a 12.1%, y, finalmente, en la década actual, de 2010 a 2018, se queda en 10.8 por ciento.

Entonces, a menor cantidad de homicidios en el país se incrementa la proporción de defunciones por homicidio de mujeres...

OJ: Para el 2018, el 89% de los homicidios fue de hombres y el 10% de mujeres, y la diferencia son los «no especificados», que no es muy grande. Si vemos el comportamiento por tasa, la cual nos permite ver cómo han ido creciendo los homicidios, en 1990 había una tasa de cuatro homicidios por cada 100 mil mujeres y llegó a su menor expresión dos por cada 100 mil mujeres en 2007.

Después, cuando empezó su ascenso, a partir de 2008, fue incrementando, pero no al mismo ritmo que en el caso de los hombres, que ese sí fue muy pronunciado.

Entre 2011 y 2012 llegó a cinco homicidios por cada 100 mil mujeres, y después fue bajando un poco, pero prácticamente manteniéndose en cuatro y ahora tenemos seis por cada 100 mil mujeres en 2018. Es la tasa más alta que tenemos de toda la serie desde 1990.

Como lo señalas, se incrementa la violencia y con ello aumentan los homicidios de mujeres; sin embargo, en el caso de los hombres se pronuncian mucho más, y actualmente la tasa es de 52 homicidios por cada 100 mil hombres.

MS: Viendo la serie completa de 1990 a 2018, resulta que los meses con más homicidios son los de diciembre. Si sumamos todos los diciembres, hay 43,928 casos. En segundo lugar estaría octubre, que tiene 41,748 casos. ¿Tienen algún estudio o análisis que nos diga si hay alguna especie de reiteración?

OJ: En 2018, julio fue el mes que concentró la mayor cantidad de homicidios, con 3,217, y después mayo, con 3,100 casos. Diciembre en algún tiempo fue de los elevados, pero no en los últimos años; en los últimos años han sido otros meses, julio e incluso junio, que también ha registrado cantidades elevadas, así como octubre y noviembre.

MS: ¿Es probable que en 2019 tengamos más de 100 homicidios diarios, con lo que prácticamente estaríamos rebasando los 3 mil al mes? ¿Cómo se podría relacionar esta tendencia en los homicidios con la marginación, la pobreza o con otro tipo de variables, más allá del crimen organizado o las bandas delincuenciales del país?

OJ: Hace poco publicamos un estudio que es una serie que tenemos en Documentos de Análisis y Estadísticas denominada «En Números», y el número 15, Patrones y Tendencias de los Homicidios en México, la elaboramos con los datos de 1990 a 2017.

Ahí se pueden ver patrones que vienen del análisis espacial con técnicas para poder determinar con mayor claridad si existen tendencias y si la violencia se puede contagiar espacialmente de un lugar a otro.

Se utilizaron ese tipo de técnicas y modelos para poder realizarlo y establecer con mayores elementos cuáles son aquellas zonas donde permanentemente hay puntos rojos, zonas calientes de homicidios a lo largo del tiempo y otras que no tanto pero que surgen en algún momento y que después se vuelven a apagar. De momento este estudio solo está disponible en línea (https://www.inegi.org.mx/app/biblioteca/ficha.html?upc=702825188436).

Entre los puntos importantes deben señalarse están que la principal causa de muerte sigue siendo la agresión con disparo de arma de fuego, que fue del 70% en 2018, mientras que en 2017 fue del 68 por ciento.

Asimismo, que la segunda causa es una lesión por objeto cortante punzante, con 12% en 2018, y 13.6% en 2017. Esas son las principales, pero también hay que ver las diferencias entre hombres y mujeres y los lugares de ocurrencia.

La ventaja que se obtiene con estas estadísticas del Inegi es que por los datos que están consignados en el certificado de defunción se puede saber el lugar donde ocurrió y esto es a nivel internacional, porque en la clasificación internacional de enfermedades responde al tipo de causa pero también en el lugar, si fue en un lugar público, abierto, en la tienda.

Entonces se pueden ver diferencias entre los homicidios de mujeres y de hombres. En ambos casos, la mayoría ocurre en vía pública, pero ya después, cuando empezamos a ver si fue con arma de fuego, fue en vía pública, si es estrangulamiento o ahorcamiento o sofocación o dentro de una vivienda, estos ocurren en mayor medida en el caso de las mujeres.

Además, tiene información por localización geográfica, a nivel de localidad, y también por grupos de edad, un tema muy relevante. Este tipo de estadísticas sirve para poder ver estas diferencias y generar política pública con base en ellas.


Ve toda la información sobre los datos publicados por el INEGI en: «Nunca, como ahora, corrió tanta sangre»

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