Martes, 11 Septiembre 2012 01:00

Suicidios, otra dimensión de la violencia

Escrito por Mario Luis Fuentes / CEIDAS
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El 10 de septiembre se conmemora cada año el Día Mundial para la Prevención de los Suicidios; en México el tema es de la mayor relevancia pues los fallecimientos por lesiones autoinfligidas constituyen la tercera causa de muerte entre las y los jóvenes que tienen entre 15 y 19 años de edad.

Además de ser un problema de salud pública, los suicidios constituyen uno de los fenómenos sociales de mayor complejidad, pues involucra factores antropológicos, sociológicos, sicológicos y económicos, que rodean e influyen en las circunstancias y contextos de las personas que deciden intentar quitarse la vida.

Debe recordarse que de acuerdo con especialistas, por cada suicidio que logra consumarse, hay al menos ocho intentos fallidos, lo cual habla de una muy alta incidencia y prevalencia de las condiciones, tanto estructurales como individuales que determinan la conducta y decisiones de las personas con tendencias suicidas.

La violencia y suicidio

Nuestro país ha vivido una creciente espiral de violencia en la última década. Por su impacto, se ha hecho especial énfasis en la mortalidad por homicidios, la cual muestra una tendencia aceleradamente creciente, sobre todo a partir del año 2007.

Aunado a lo anterior, es importante destacar que otros tipos de violencia crecen de manera simultánea, pues de la mano de los homicidios, se ha acelerado también la tendencia de crecimiento de la mortalidad por suicidios, accidentes y secuelas de “causas externas” de hospitalización (generadas por todo tipo de lesiones).

Sobre lo anterior es importante destacar que en la década de los años 90 en el siglo pasado, la correlación estadística existente entre las tendencias de la mortalidad por causas violentas es muy baja; y, de hecho, para algunos años se da una correlación negativa, que también es muy baja (con un índice de Pearson de -.163).

Sin embargo, a partir del año 2001 la tendencia cambian y se presenta una muy fuerte correlación (con un índice de Pearson superior al .826), sobre todo a partir de 2003, la cual se ofrece evidencia sobre el hecho de que a medida que crecen los homicidios y los accidentes, crece también el número de suicidios.

Números de espanto

De acuerdo con los datos oficiales del INEGI, entre los años que van de 2001 a 2010, en México se han dado al menos 43 mil 773 casos de suicidios, es decir, un promedio de cuatro mil 370 casos anuales, o bien, 12 suicidios diarios en todo el territorio nacional.

Sin embargo, si se toma como referencia sólo a los últimos tres años para los que se cuenta con información, es decir, del 2008 al 2010, el promedio anual es de cuatro mil 961 suicidios, es decir, casi 14 casos al día, cifra significativamente mayor a la que se presenta en los años previos.

Este apunte tiene pertinencia pues, como ya se señaló, si a mayor número de accidentes y homicidios, crece también el número de suicidios, entonces lo esperable para 2011 y 2012 es que la cifra de personas que lograron quitarse la vida se haya incrementado de manera importante.

Por otro lado, es necesario subrayar que del total de los suicidios que se consumaron en la década pasada, en 3.7%, es decir, en mil 626 casos, quienes se quitaron la vida tenían entre 10 y 14 años de edad; 13.1%, esto es, en cinco mil 734 casos, los suicidas tenían entre 15 y 19 años de edad; mientras que en 29%, las y los suicidas tenían entre 20 y 29 años, es decir, 12 mil 711 casos.

Como puede verse, en México 46% de quienes se quitan la vida son menores de 30 años, lo que significa un severo cuestionamiento a nuestro orden social, pues en el fondo, el suicidio constituye un acto de renuncia a la vida, pero también de rechazo y reclamo a los contextos y ambientes en que se vive.

Tendencia creciente

El número de suicidios ha crecido de manera preocupante en los últimos años: Si se analiza lo ocurrido en la década pasada, entre los años 2001 y 2004 se contabiliza un promedio de tres mil 976 suicidios; para el periodo de 2005 a 2007 el promedio crece a cuatro mil 329 casos anuales; mientras que entre 2008 y 2010 el promedio anual se incrementa a cuatro mil 961 casos anuales.

En términos de porcentajes, lo anterior implica un crecimiento de aproximadamente 20% en una década, lo cual muestra que el incremento no se debe al aumento en el número de habitantes del país.

Se suicidan más los hombres

De acuerdo con los datos oficiales, de todos los casos de suicidio que se consumaron en la década de 2001 a 2010, alrededor del 17.6% fueron cometidos por mujeres; de forma que de los 43 mil 773 casos que se contabilizan para el periodo señalado, 36 mil 55 fueron cometidos por hombres mientras que siete mil 711 fueron cometidos por mujeres.

Otro dato a destacar es que los suicidios ocurren en la gran mayoría de los casos en el propio hogar del fallecido; así, de los 43 mil 773 casos de la década pasada, 31 mil 147 tuvieron lugar en la propia vivienda del suicida; en segundo orden de magnitud se encuentran los cometidos en la vía pública, los cuales representan, en promedio para los diez años de referencia, un 5.2%.

De acuerdo con el boletín del INEGI relativo al Día Mundial para la Prevención del Suicidio, el método más empleado para cometerlo es el del ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación. Sostiene el instituto que: “en ambos casos, el medio más empleado fue el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación (78.3% en hombres y 69.7% en mujeres), el disparo con arma larga fue el segundo método más utilizado por los hombres (12.1%), el cual tiene mayor probabilidad de causar la muerte, mientras que en las mujeres fue el envenenamiento por gases, vapores, alcohol y plaguicidas (17 por ciento).

Las entidades con más casos

De acuerdo con los datos disponibles, las diez entidades del país con mayores tasas de mortalidad por suicidio son las siguientes:

Quintana Roo, con un promedio para el periodo de 2001 al 2010, equivalente a 9.2 suicidios por cada 100 mil habitantes. Le sigue el estado de Tabasco con una tasa de 9.1 suicidios por cada 100 mil personas. En tercer sitio aparecen los estados de Yucatán y Campeche, con una tasa de 8.7 suicidios por cada 100 mil habitantes. En tanto, le sigue Baja California Sur con una tasa de 7.7; en quinto lugar de las entidades con más suicidios se encuentra Chihuahua, con una tasa de 7.2; y Sonora con una tasa de 7.1. Posteriormente, le sigue el estado de Coahuila con 5.7; San Luis Potosí con 5.3; y Jalisco, Tamaulipas y Nuevo León, con una tasa, cada uno de ellos, de 5.1 suicidios por cada 100 mil habitantes, respectivamente. 

*Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 11- Septiembre- 2012, p.19

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