Martes, 06 Noviembre 2012 00:00

Alcohol, una amenaza expansiva

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El abuso en el consumo de alcohol es uno de los mayores riesgos sociales que existen en el país. Según la Encuesta Nacional de Adicciones, el porcentaje de personas que han consumido alcohol alguna vez en su vida creció de 64.9% de la población en el 2002, a un 71.3% en el 2011; en el mismo periodo,  la dependencia al alcohol entre los hombres creció de 8.3% a 10.8% en, mientras que entre las mujeres el indicador se triplicó, al pasar de 0.6% a 1.8%; lo peor es quizá, que entre las y los adolescentes de 12 a 17 años la dependencia creció de 3.5% a 6.2% en los hombres; y triplicándose para las mujeres al haber pasado de 0.6% a 2% entre los años 2002 y 2011.

El consumo de alcohol en México es uno de los más elevados en todo el mundo, y las consecuencias que tiene para la salud pública y la economía de millones de familias son catastróficas.

Lo anterior adquiere una dimensión mayor si se consideran las tendencias de morbilidad y mortalidad en el país. En efecto, las principales causas de enfermedad y muerte hoy están asociadas al uso y abuso del alcohol, principalmente la diabetes mellitus, la mayoría de las nefropatologías, algunas de las cardiopatías, y enfermedades del hígado y de las vías biliares, entre otros males asociados.

Los costos que estos padecimientos tienen para el sistema de salud nacional hoy rebasan el 50% del presupuesto para la atención médica, y de continuar las tendencias, en 10 años podrían representar hasta el 75%, lo que obliga a una urgente revisión no sólo de los esquemas de atención médica, sino sobre todo de la prevención y la reducción de la prevalencia en el consumo del alcohol y otras drogas.

Debe considerarse que el elevado consumo de alcohol tiene un doble origen; por un lado, una creciente tolerancia social ante el consumo y ante la edad de inicio en el mismo; por el otro, la “sobre-disponibilidad” de bebidas alcohólicas en todo el país, lo cual ha llevado a la paradoja de que hay lugares, sobre todo en el mundo rural y en las zonas urbano-marginadas, en los que es más fácil conseguir una cerveza que un litro de leche.

Las malas noticias

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicciones, 2011 (ENA), la prevalencia en el consumo de alcohol creció entre 2002 y 2011. En efecto, mientras que en el primer año referido el 64.9% de la población había consumido alcohol alguna vez en la vida; en 2011 esta proporción se elevó a 71.3%, lo cual implica un crecimiento de 9%, o bien casi de 1% cada año.

En el mismo periodo, el porcentaje de personas que en los últimos doce meses han consumido bebidas alcohólicas pasó de 46.3% a 51.4%, es decir, un crecimiento de 10%; mientras que el porcentaje de personas que declararon haber ingerido bebidas alcohólicas en el último mes creció de 19.2% en el 2002 a 31.6% en 2011, es decir, un incremento de casi 40%.

Feminizando el consumo

Otro de los datos de mayor relevancia que muestra la Encuesta Nacional de Adicciones es que el consumo de alcohol está creciendo aceleradamente entre la población femenina. En efecto, la proporción de hombres que alguna vez han consumido alcohol en la vida pasó de 78.6% en 2002 a 80.6% en 2011. Entre las mujeres el crecimiento fue de 53.6% a 62.6% en el mismo periodo; es decir, entre ellas el consumo creció en casi 15%, mientras que entre los hombres lo hizo en aproximadamente 5%.

Entre los hombres, el porcentaje de aquellos que en los últimos doce meses consumieron alcohol pasó de 55.9% a 62.7% entre los citados años de 2002 y 2011. Para las mujeres el incremento fue de 34.2% a 40.8%; nuevamente al hacer la comparación el porcentaje para los hombres es de 11%, mientras que para las mujeres es de casi 17%.

Finalmente, el porcentaje de hombres que declaró haber consumido alcohol el último mes creció de 33.6% a 44.3% entre el 2002 y el 2011, mientras que para las mujeres el crecimiento observado fue de 7.4% a 19.7%; es decir, para los hombres estas cifras representan, en términos reales, un incremento de casi 25%, mientras que entre las mujeres el crecimiento es de casi 165%.

Un inicio precoz

De acuerdo con la ENA, 2011, la edad de inicio en el consumo de alcohol  tuvo un crecimiento significativo entre 2002 y 2011. En 2008, el porcentaje de personas que declararon haber consumido alcohol por primera vez, teniendo 17 años o menos, fue de 49.1%; en 2011 el porcentaje creció a 55.2%.

Desagregado por sexo, los hombres que declararon haber iniciado el consumo de alcohol antes de los 17 años creció de 56.8% en 2008 a 64.9% en 2011; mientras que el porcentaje de mujeres en la misma circunstancia creció de 38.9% a 43.3%.

… y una dependencia temprana

De acuerdo con la ENA, la dependencia respecto del alcohol se incrementó significativamente entre la población, al haber pasado de 4.1% a 6.2% entre el 2002 y el 2011. Entre los hombres, la dependencia creció de 8.3% a 10.8%; entre las mujeres la tendencia es sumamente acelerada, pues la dependencia al alcohol se triplicó al pasar de 0.6% a 1.8%

Estos niveles tienen como referente obligado lo que está pasando entre las y los adolescentes, edad en la que se registra un muy alto nivel de consumo; hecho preocupante, porque, según lo que establece la Ley, está prohibido vender, o poner a disposición para el consumo, alcohol a toda persona menor de 18 años.

 Así, entre la población de 12 a 17 años que declaró haber consumido alcohol alguna vez en la vida, la prevalencia creció de 35.6% en 2002 a 42.9% en 2011. Las y los adolescentes que declararon haber consumido alcohol en los últimos doce meses pasó de 25.7% a 30%; mientras que el porcentaje de aquellos que han consumido alcohol en el último mes se duplicó en una década al haber pasado de 7.1% en el año 2002 a  14.5% en 2011.

Quizá lo más grave es que, en el periodo de 2002 a 2011, la dependencia al alcohol entre los adolescentes se duplicó, al haber pasado de 3.5% a 6.2%; mientras que entre las mujeres se triplicó al haber crecido de 0.6% a 2%.

¿Somos lo que bebemos?

Reza la sabiduría popular que “somos lo que comemos”, y por supuesto, esto debe incluir lo que bebemos. Desde esta perspectiva, es interesante observar que la bebida de mayor consumo en México es la cerveza, pues es consumida por el 53.6% de los hombres que declaran haber bebido alcohol al menos una vez en la vida, mientras que entre las mujeres es consumida por el 29.3%

En segundo lugar se encuentran los “destilados”, principalmente el tequila, mercado cuyo crecimiento ha sido significativamente en los últimos años, pues, según la ENA, en 2011 casi una cuarta parte de la población los consume (23.6%). Según la Encuesta, hay 1.9 bebedores de cerveza por cada bebedor de destilados, mientras que entre las mujeres hay 1.4 bebedoras de cerveza por cada una que consume destilados.

En tercer lugar se ubican los vinos de mesa, con un mercado aún muy pequeño, pues, según la ENA, en México hay 6.2 bebedores de cerveza por cada uno que toma vino. En cuarto lugar se ubican las bebidas preparadas, sobre las cuales se reporta un porcentaje de consumo de 4.4%

*Columna publicada bajo el mismo nombre en el periódico Excélsior, 06- Noviembre-2012, p. 25

METODOLOGÍA                                                           

La selección de los indicadores para elaborar esta investigación se apegó a los siguientes criterios: 1) provienen de fuentes oficiales o de organismos internacionales; 2) son datos con representatividad nacional; 3) son datos con rastreabilidad, con la misma metodología durante los últimos diez años.

(*) Este texto se elaboró con material del Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social

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