Martes, 23 Julio 2013 01:00

El mal del siglo: obesidad

Escrito por Mario Luis Fuentes / CEIDAS
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De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 2012, en México hay 48 millones de personas mayores de 20 años que viven con sobrepeso u obesidad; asimismo, habría alrededor de 6.3 millones de adolescentes con la misma problemática, y una cifra aproximada de niñas y niños menores de 12 años en la misma condición; como resultado hoy tenemos a más de 6.4 millones de personas con diabetes mellitus y 22.4 millones con hipertensión arterial

De acuerdo con los datos de la Organización Mundial de la Salud, uno de los grandes problemas globales de salud pública que se enfrentan en el siglo XXI, es el relativo al sobre peso y la obesidad, y su obvia vinculación con la carga de la enfermedad que generan: diabetes mellitus, cardiopatías y nefropatologías.

Según los datos de este organismo la prevalencia de la obesidad ha sobrepasado el doble respecto de los datos registrados en el año de 1980. Es de destacarse que en el año 2008 había 1,400 millones de adultos mayores de 20 años que tenían sobrepeso a nivel mundial; entre ellos más de 200 millones de hombres presentaban obesidad, mientras que 300 millones de mujeres presentaban la misma característica.

Uno de los datos más preocupantes que presenta la OMS, es el relativo a la obesidad infantil; en efecto de acuerdo con los registros que ha logrado recabar el organismo a nivel planetario, habría en el 2010 una cifra aproximada de 40 millones de niñas y niños menores de cinco años que ya presentaban problemas de sobrepeso, y algunos incluso de obesidad.

Las principales causas

De acuerdo con la OMS, a diferencia del argumento relativo a que la obesidad y el sobrepeso derivan de desórdenes del organismo, principalmente de la tiroides, habría dos causas principales que están generando el excesivo aumento de peso en cientos de millones de personas.

En primer lugar destaca un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos, es decir ricos en grasa, sales y azúcares, pero pobres vitaminas y otros micronutrientes; y en segundo término un descenso en la actividad física debido a estilos de vida y trabajo cada vez más sedentarios, o bien derivados de las dificultades de transporte y movilidad en ciudades cada vez más pobladas.

Las consecuencias

Según los estudios presentados por la OMS, el sobrepeso entendido como la elevación del índice de masa corporal por arriba de los 25 puntos, es el principal factor de riesgo de padecimiento de cuatro tipos de enfermedades:

  • las enfermedades cardiovasculares (principalmente cardiopatía y accidente cerebrovascular), que en 2008 fueron la causa principal de defunción;
  • la diabetes;
  • los trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante), y;
  • algunos cánceres (del endometrio, la mama y el colon).

En el caso de las niñas y niños, vivir con sobrepeso u obesidad puede provocar muertes prematuras o bien discapacidades de distinta naturaleza en la edad adulta; pero independientemente de estos riesgos, las niñas y niños que tienen sobrepeso presentan dificultad respiratoria, mayores riesgos de sufrir fracturas debido a caídas y otros accidentes, así como comenzar a presentar “marcadores de enfermedad cardiovascular”, distintos niveles de resistencia a la insulina, así como efectos psicológicos debido a los contextos de discriminación o agresión en contra de niñas y niños con sobrepeso u obesos.

La realidad nacional

México es uno de los países en donde se vive lo que la OMS llama “la doble carga de la enfermedad” respecto de la obesidad y el sobrepeso; esto significa que por un lado se enfrentan retos enormes relativos a la desnutrición, es decir a la deficiencia en la ingesta de vitaminas, minerales y proteínas; pero por el otro dilemas mayores derivados de lo que ya se considera una verdadera epidemia de sobrepeso y obesidad.

Según los datos presentados en el libro “Obesidad en México: Recomendaciones para una política de Estado”, el costo derivado de las enfermedades asociadas al sobrepeso, ascendió en el año 2008 a poco más de 67,000 millones de pesos; y de continuar la tendencia se estima que para el año 2017, la suma llegue a un aproximado de 200 mil millones de pesos, a precios constantes del 2008.

Las tendencias de la mortalidad asociadas a este padecimiento también han crecido descomunalmente: por ejemplo mientras que en el año 1980 la diabetes mellitus constituía la novena causa de muerte entre los mexicanos, para el año 2000 se ubicaba ya como la tercera causa de muerte; y en el año 2010 se identificó como la segunda causa de mortalidad, sólo después de la hipertensión y las cardiopatías, las cuales también muchos casos están asociadas a la obesidad y el sobrepeso.

De acuerdo con el texto citado, la mortalidad atribuible de manera directa, en términos de explicación bioestadística, al sobrepeso y la obesidad, representó el 25% del total de las defunciones que ocurrieron en el 2008; esto significa que si al año fallecen en promedio 550,000 personas, 137,500 de ellas, tendrían como explicación directa al exceso de peso corporal.

La magnitud del problema en el país

Según los datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, 2012 (ENSANUT), en nuestro país existe una enorme prevalencia de obesidad y sobrepeso en la población adulta; en efecto los resultados muestran que en el año 2012, había 26 millones de adultos que presentaron sobrepeso, mientras que otros 22 millones presentaron problemas de obesidad.

Lo anterior significa que prácticamente dos de cada tres mexicanos mayores de 18 años enfrentan ya problemas de salud debido a que presentan sobrepeso u obesidad.

El impacto que estos datos tienen en la salud de las personas es gigantesco: según la citada ENSANUT, en México hay 22.4 millones de personas mayores de 20 años que ya padecen hipertensión arterial de las cuales, solamente 11.2 millones han sido diagnosticados y en consecuencia tratados por algún médico.

Por otro lado hay datos que cuantifican al número de personas que padecen diabetes, 6.4 millones de adultos, los cuales han sido ya diagnosticados por algún médico y que reciben algún tipo de tratamiento; sin embargo sólo uno de cada cuatro de ellos presentan indicadores de salud que permiten asumir un adecuado control del padecimiento.

El descuido con los más pequeños

Si hay un dato que revela la magnitud del problema que enfrentamos, es el relativo al sobrepeso y la obesidad en las niñas y niños de más corta edad; en ese sentido es importante destacar que la ENSANUT revela que el 9.7 por ciento de las niñas y niños menores de cinco años viven ya con problemas de sobrepeso u obesidad.

Los problemas más severos enfrentan en el norte del país, pues en los estados del norte y del noroeste, la prevalencia de obesidad y sobrepeso en las niñas y niños del grupo de edad señalado, se ubica en poco más del 12%; la prevalencia más baja encuentra en la zona metropolitana de la Ciudad de México en donde el dato cuantificado es de 6.9 por ciento, y la zona sur del país, en donde la prevalencia de obesidad y sobrepeso infantil asciende a 9.6 por ciento.

Para las niñas y niños en edad escolar, es decir entre los que tienen de seis a 11 años de edad, la prevalencia combinada de sobrepeso y obesidad asciende a 34.4 por ciento; para las niñas el indicador es de 32%, mientras que para los niños se ubica en 36.9 por ciento.

Para el grupo de las y los adolescentes de 12 a 19 años de edad, la prevalencia de obesidad y sobrepeso detectada por la ENSANUT, 2012, es equivalente al 35% del total, es decir una cifra aproximada de 6.32 millones de adolescentes que enfrentan este problema.

México en el contexto internacional

La OMS cuenta con un indicador “normalizado” a nivel internacional, que permite dimensionar la problemática de la obesidad y el sobrepeso; éste es el Índice Global de Masa Corporal, el cual se mide como “el peso en kilogramos dividido por el cuadrado de la talla en metros (kg/m2)”.

En esta medición, México aparece en el lugar 18, de la lista de 193 países afiliados a la OMS, con un indicador promedio de 23.6; el más alto identificado según el indicador de “fecha más reciente” presentado por la OMS es de 78.5, en Nauru. De acuerdo con la clasificación de la OMS, estaríamos en niveles de prevalencia similares a los de Canadá, Israel y Gran Bretaña.

*Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 23- Julio- 2013, p.22

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