Martes, 17 Mayo 2016 00:00

Sinaloa: entre la pobreza y la violencia

Escrito por Mario Luis Fuentes / México Social
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De acuerdo con la Medición Multidimensional de la Pobreza (CONEVAL), el número de personas pobres en Sinaloa pasó de 1.04 millones en 2010 a 1.16 millones en 2014 (29 mil pobres más por  año), y, pese a ser uno de los principales productores agrícolas del país, el 29.6% de sus habitantes vive en carencia por acceso a la alimentación. Esta entidad es, además, una de las más violentas: entre 2008 y 2015 reportó el 6.8% de los homicidios que cometidos en el país

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Sinaloa ha enfrentado un importante deterioro en el nivel de los ingresos de sus habitantes en los últimos años, lo que ha llevado a un acelerado crecimiento de los niveles de pobreza. En ese sentido, es necesario reconocer que, respecto de la pobreza y la desigualdad nunca puede asumirse que se ha hecho lo suficiente.

La ruta de la pobreza

De acuerdo con los datos del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), en el año 2010 el porcentaje de personas en situación de pobreza en la entidad ascendió al 36.7% de la población total estatal, y en el año 2012 no se registró ninguna variación significativa, pues el porcentaje se ubicó en 36.3%, mientras que en 2014 creció a 39.4% de la población estatal.

En números absolutos, estos datos implican que en el año 2010 había 1.04 millones de personas pobres, en 2012 la suma creció a 1.05 millones en condición de pobreza y en el año 2014 la suma ascendió a 1.16 millones de personas.

Como se ha señalado en el análisis realizado respecto de otras entidades, los Objetivos del Desarrollo Sostenible indican que la pobreza debería ser erradicada en todas sus formas para el año 2030, lo cual significa que en Sinaloa se requiere de una reducción anual de al menos 77 mil personas pobres; sin embargo, lo que ha ocurrido en los últimos cuatro años es un crecimiento promedio anual de 29 mil personas pobres más en la entidad.

 

Sinaloa pobreza y violencia 1

Potencia agrícola… con hambre

Una gran paradoja que se enfrenta en el estado de Sinaloa es la relativa a los niveles documentados por el CONEVAL respecto de la carencia por acceso a la alimentación. Esta carencia implica que, aun cuando las personas sean “no pobres”, pueden ser vulnerables por no tener acceso a una alimentación sana y suficiente.

En ese sentido destaca el hecho de que en 2010 el porcentaje de la población que era vulnerable por la carencia señalada ascendió a 24.5%, en 2012 creció a 25.9% y en 2014 llegó a la cifra récord de 29.6%.

Persistente rezago educativo

Otro de los temas de preocupación en el ámbito de lo social en la entidad es el persistente rezago educativo, el cual, lejos de reducirse, se incrementó en los dos últimos años para los cuales se dispone de información, además de ser un indicador en el cual Sinaloa tiene un peor desempeño que el promedio nacional.

Así, de acuerdo con el CONEVAL, en el año 2010 se registró un 19.3% de personas en rezago educativo en la entidad, en 2012 se tuvo un ligero descenso a 18.4% de la población y en 2014 se registró un repunte a 19.1%, frente a promedios nacionales de 20.7%, 19.2% y 18.7%, respectivamente, en cada uno de los años señalados.

También creció la desigualdad

Otro de los indicadores preocupantes de la entidad es que no sólo creció la pobreza, sino también la desigualdad; en efecto, de acuerdo con el CONEVAL, el valor del coeficiente de Gini para la entidad se ubicó en 2010 en .466, en 2012 tuvo el mismo valor y en 2014 creció a .486.

Un estado peligroso

De acuerdo con los datos del INEGI, Sinaloa ocupa el 15º lugar nacional en lo que respecta al tamaño de su población; en efecto, con 2.96 millones de habitantes estimados por la Encuesta Intercensal 2015, Sinaloa alberga alrededor del 2.4% de la población total del país.

Históricamente, Sinaloa ha sido un territorio en el que opera el crimen organizado, lo cual ha generado un severo clima de violencia homicida, al grado que, desde 1990 y hasta 2014, la entidad ha aportado, como promedio anual, el 4.8% de las defunciones por homicidio que ocurren en el país, siendo los años más cruentos los que van de 2008 a 2014.

En efecto, según los datos sobre mortalidad por homicidio del INEGI, en 2008 se registraron 14,006 homicidios en el país, de los cuales 820 ocurrieron en Sinaloa (5.9% del total); en 2009 la cifra nacional creció a 19,803 homicidios, 1,413 de los cuales ocurrieron en la entidad (7.1% del total); y en 2010 se registraron 25,757 homicidios en el país, con 2,397 en Sinaloa (9.3% del total).

Para el año 2011 la cifra nacional creció a 27,213 homicidios, mientras que en la entidad disminuyó a 1,967 (7.2%) del total; en 2012 ocurrieron 1,380 homicidios, en Sinaloa, que representaron 5.3% de los 25,967 que ocurrieron en el país; en 2013 la cifra nacional fue de 23,063 y la de Sinaloa de 1,206 (5.2% del total); en 2014 continuó la tendencia a la baja con 20,010 homicidios, 1,154 de los cuales se registraron en Sinaloa (5.8% del total); y en 2015 se registró la cifra más baja con 15,450 homicidios, de los cuales 735 se registraron en la entidad (4.8% del total).

Sinaloa pobreza y violencia 2

*Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 17-Mayo- 2016, p.8

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El viernes pasado de dio a conocer el Informe Anual sobre Pobreza y Rezago Social, 2015, con el propósito de orientar la inversión para la infraestructura social en los Estados. La información oficial muestra, sin embargo, que a pesar de los recursos aplicados en los últimos años las desigualdades y la pobreza persisten, sobre todo ahí, en donde más se invierte. La evidencia sugiere que el problema no son los programas, sino el modelo de desarrollo; y ese es el debate pendiente.

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