Lunes, 23 Octubre 2017 07:23

El empleo en su contexto

De acuerdo con los datos oficiales, en el sexenio se ha logrado la creación de tres millones de empleos, esto implica un promedio anual de alrededor de 560 mil al año. También ha crecido la cifra de 28.34 millones de familiares afiliados al IMSS en enero de 2016, a 31.59 millones en agosto de 2017.  Sin duda, es un logro que en un contexto de bajo crecimiento económico se haya logrado la creación de empleos, sin embargo, debe reconocerse que estamos muy lejos de un escenario deseable. Por ejemplo, frente a la cifra de los 560 mil empleos creados por año, contrasta el dato del 1.2 millones de puestos de trabajo que se requieren debido al crecimiento de la Población Económicamente Activa

Publicado en Especial
Martes, 15 Agosto 2017 06:29

Más empleos, menos salarios

De acuerdo con el INEGI, al segundo semestre de 2017 estaban ocupadas 52.19 millones de personas. De ellas, 47.9% percibe ingresos por debajo de los dos salarios mínimos (160 pesos o menos al día), 21% percibe de dos a tres salarios mínimos (240 pesos diarios), 12.55% percibe entre tres y cinco salarios mínimos (entre 240 y 400 pesos diarios) y únicamente 5.3% gana 400 pesos al día o más.


 Twitter logo blue@MexicoSocial_

La tasa de desocupación reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) al cierre del segundo semestre de este año es una de las más bajas en la historia reciente de este indicador en el país. En efecto, al ubicarse en 3.5% respecto de la Población Económicamente Activa (PEA), se tiene un indicador menor al de los Estados Unidos de América, país en el que en mayo fue de 4.3%, mientras que en Alemania se ubicó en 3.9%.

A pesar de lo anterior, es importante matizar la estadística con tres indicadores: 1) México carece de un robusto sistema de seguridad social que dé acceso al seguro de desempleo, 2) las tasas de subocupación y de ocupación en el empleo informal son mucho más elevadas que en aquellos países y 3) los niveles salariales son totalmente incomparables respecto de aquellos países.

 

Los que trabajan

 

De acuerdo con el INEGI, al cierre del mes de junio de 2017 había en el país 91,119,098 personas mayores de 15 años. De ellos, 54,068,791 forman parte de la PEA, y entre estas personas, 27,451,853 viven en localidades con 100 mil habitantes o más y 26,616,938 habitan en localidades de menos de 100 mil habitantes.

Del total de la PEA, hay 52,198,611 personas ocupadas y 1,870,180 se encuentran en condiciones de desocupación. Asimismo, es importante destacar que, del total de las personas desocupadas, 1,082,331 viven en localidades de 100 mil habitantes o más y el resto en localidades de menor dimensión.

Por otra parte, destaca que, del total de la PEA, 32.33 millones son hombres, y que entre la población masculina hay 1.17 millones de personas desocupadas. Por su parte, hay 20.62 millones de mujeres que forman parte de la PEA, de las cuales 19.86 millones se encuentran ocupadas y 752,458 están desocupadas. Como puede verse, entre las mujeres se registra una tasa de desocupación ligeramente superior, pues para los hombres se ubica en 3.3%, mientras que para las mujeres es de 3.6%.

Pobreza salarial

 

Si algo caracteriza al mercado laboral mexicano es el paupérrimo nivel de los salarios que se obtienen por el trabajo desempeñado. Al respecto, el primer dato que es importante destacar es el relativo al número de personas que trabajan y que no reciben remuneraciones por su actividad, circunstancia en la que se encuentran 3.33 millones de personas, de las cuales 664,934 habitan en localidades de 100 mil habitantes o más y 2.67 millones en localidades con menor población. Lo anterior refleja las condiciones de vulnerabilidad laboral que hay en ciudades medias y pequeñas, y más todavía en los ámbitos rurales e indígenas.

De manera adicional, hay 7,566,408 personas que perciben ingresos de un salario mínimo o menos, y de ellas, 2.47 millones viven en localidades de más de 100 mil habitantes, mientras que 5.09 millones lo hacen en ciudades o localidades de menor tamaño.

Hay, además, 14.11 millones de personas que ganan entre uno y dos salarios mínimos mensuales. De ellos, 6.49 millones trabajan en las localidades más urbanizadas (más de 100 mil habitantes) y 7.62 millones, en las localidades con menor población. Quienes perciben entre dos y hasta tres salarios mínimos son 10,939,869 de personas, de las cuales 6.16 millones habitan en las localidades más urbanizadas, mientras que el resto, 4.77 millones, lo hacen en las menos urbanizadas.

Asimismo, sólo hay 6,555,065 millones de personas que perciben entre tres y cinco salarios mínimos. Entre ellos, 4.10 millones viven en localidades de 100 mil habitantes o más y el resto, 2.45 millones, lo hace en las localidades menos urbanizadas. 

 

Finalmente se encuentra el grupo de personas que perciben más de cinco salarios mínimos al mes, quienes son únicamente 2,776,570 personas, de las cuales, 1.98 millones vive en las localidades más urbanizadas, mientras que 796,141 viven en las áreas menos urbanizadas.

Lo anterior significa que: 6.4% de la población ocupada no percibe ingresos, 14.5% de quienes tienen alguna actividad productiva perciben un salario mínimo o menos por su trabajo, 27% de quienes trabajan (uno de cada cuatro) percibe ingresos de entre uno y hasta dos salarios mínimos mensuales y que 21% percibe ingresos de más de dos y hasta tres salarios mínimos al mes.

Asimismo, es importante destacar que solamente 12.55% recibe entre tres y cinco salarios mínimos al mes, y que nada más 5.3% de la población ocupada percibe ingresos por arriba de los cinco salarios mínimos al mes.

En resumen: 47.9% de la PEA ocupada percibe ingresos por debajo de los dos salarios mínimos (160 pesos o menos al día), 21% percibe de dos a tres salarios mínimos (240 pesos diarios), 12.55% percibe entre tres y cinco salarios mínimos (entre 240 y 400 pesos diarios) y únicamente 5.3% gana 400 pesos o más al día.

 

trabajar.png

Informales

El INEGI estima que del total de la PEA que se encuentra ocupada, 27% lo está en el sector informal de la economía, es decir, 14.07 millones de personas y que 57% (32.35 millones de personas) trabaja en condiciones de informalidad laboral, es decir, sin acceso a prestaciones.

 

vulnerabilidad.png

 *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 15-agosto-2017, p.22.

FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

Twitter logo blue@MexicoSocial_

El viernes pasado de dio a conocer el Informe Anual sobre Pobreza y Rezago Social, 2015, con el propósito de orientar la inversión para la infraestructura social en los Estados. La información oficial muestra, sin embargo, que a pesar de los recursos aplicados en los últimos años las desigualdades y la pobreza persisten, sobre todo ahí, en donde más se invierte. La evidencia sugiere que el problema no son los programas, sino el modelo de desarrollo; y ese es el debate pendiente.

Martes, 01 Agosto 2017 00:00

Mitos sobre la mujer

El informe mundial sobre género del Foro de Davos hace un llamado a la reflexión y a la acción. En el informe 2015 se pronosticaba que, de acuerdo con las tendencias, las brechas laborales necesitarían 118 años para cerrarse y en 2016 se concluye que “la paridad económica entre los géneros podría tomar hasta 170 años después de una dramática disminución en el proceso”. La brecha empeoró en 74 de 144 países

Publicado en Especial

Entre los años 2004 y 2015 se han contabilizado 1,279 casos de defunciones por “intervenciones legales y de guerra y secuelas de causas externas de mortalidad”. Aproximadamente 31% de los casos se concentra entre mujeres, mientras que casi en 30% las personas fallecidas tenían menos de 30 años de edad. 


 Twitter logo blue@MexicoSocial_

La estrategia de combate al crimen organizado ha dejado incontables muertes que han sido consideradas por distintas autoridades de manera frívola como “bajas colaterales”. Estas defunciones son producto de lo que el Inegi ha clasificado como “intervenciones legales y de guerra y secuelas de causas externas de mortalidad”, una clasificación compleja de la que no queda claro con base en qué criterios es asentada como principal causa de muerte de las personas. 

El tema es relevante y debería ser una de las variables estratégicas en el análisis de las políticas nacionales y locales de seguridad pública.

 

¿Cuántos son?

El Inegi cuenta con datos respecto de este tipo de defunciones violentas a partir del año 2004. A partir de esa fecha y hasta el año 2015 se han contabilizado 1,279 homicidios, los cuales tuvieron un crecimiento exponencial entre los años 2011 y 2014, para luego tener un descenso altamente significativo, y también inexplicable, en 2015.

Para dimensionar lo anterior es importante señalar que entre los años 2004 y 2010 el promedio anual de este tipo de homicidios fue de 45 casos: un promedio de una de las llamadas “bajas colaterales” cada ocho días. A partir de 2011 se dio un muy fuerte crecimiento al haberse registrado 65 casos, es decir, uno aproximadamente cada seis días.

En 2012 y 2013 el número de este tipo de homicidios se ubicó en 115 y 120 defunciones, respectivamente; es decir, un caso cada tres días.

Para 2014 la cifra creció a la impresionante cifra de 586 casos, es decir, 1.6 casos por día, mientras que, de manera sorprendente, en el año 2015 la cifra se ubicó en 77 casos, es decir, uno cada 4.5 días.

que_ocurrio.jpg

 

Injusticia "equidad"

Al desagregar por sexo los datos de esta tipología de la mortalidad, lo que se encuentra es una atípica distribución entre mujeres y hombres. En efecto, la tendencia muestra que, desde 2004 hasta 2015, del total de homicidios que se cometen en el país, en alrededor de 88% de los casos las víctimas son hombres, mientras que alrededor de 12% son mujeres.

A diferencia de esta tendencia general, en lo que respecta a las defunciones por “intervenciones legales y de guerra y secuelas de causas externas de mortalidad”, las defunciones de mujeres representan, entre los años 2004 y 2015, 31.4% del total.

Este indicador debe ser visto, sin embargo, con cuidado, pues no hay una tendencia estadística que permita trazar un patrón. Por ejemplo, hay años, como 2012 y 2013, en los que las defunciones de mujeres representaron únicamente 4.3% y 3.3% del total de las defunciones contabilizadas en esta clasificación. En efecto, de los 235 casos registrados en conjunto en los dos años, nueve víctimas fueron mujeres. 

historia_desigual.jpg

Por el contrario, en años como 2006, 2008, 2010 y 2014, los porcentajes van de 40% a 50%, siendo 2014 el más numeroso en términos absolutos, al haberse registrado el récord histórico en el país de 586 casos, de los cuales 250 víctimas eran mujeres y 336 eran hombres.

 

Mueren los jóvenes

Desagregado por grupos de edad, es la población joven en la que se concentra un mayor número de casos. En efecto, entre menores de un año, Inegi tiene registro de un solo caso, acaecido en el año 2014.

Hay cuatro casos en el rango de 1 a 4 años: dos acaecidos en 2005 y dos más en 2014. 

Hay dos casos más en el grupo de 5 a 9 años: uno en 2011 y otro más en 2014. En el grupo de 10 a 14 años hay seis casos registrados: uno en 2006, uno en 2007 y cuatro en 2014.

En el grupo de edad de 15 a 19 años las cifras cambian dramáticamente. En total, en el periodo de 2004 a 2015, el Inegi tiene registro de 70 casos; sin embargo, es importante destacar que de 2004 a 2011 se contabilizaron 10; mientras que los 60 restantes se distribuyen entre 2012 y 2015. 

Para el grupo de 20 a 24 años de edad la tendencia es similar; entre los años de 2004 y 2011 se registraron 18 víctimas, mientras que entre 2012 y 2015 se acumularon otros 144 casos, dando un total de 162 víctimas. Para el grupo de 25 a 29 años, la cifra total es de 111 casos, con 19 de ellos entre 2004 y 2011 y el resto entre 2012 y 2015.

intervenciones legales y guerrra

De 2004 a 2015 se tiene registro de 163 casos en el grupo de 30 a 39 años, así como de 85 casos en el grupo de 40 a 49 años, 69 casos más en el grupo de 50 a 59 años de edad, 52 casos en el grupo de 60 a 69 años y 547 casos en el grupo de 70 años y más, lo cual se explica mayoritariamente por los casos de “secuelas de causas externas de mortalidad”.

 

*Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 11-julio-2017, p.14.

FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

Twitter logo blue@MexicoSocial_

El viernes pasado de dio a conocer el Informe Anual sobre Pobreza y Rezago Social, 2015, con el propósito de orientar la inversión para la infraestructura social en los Estados. La información oficial muestra, sin embargo, que a pesar de los recursos aplicados en los últimos años las desigualdades y la pobreza persisten, sobre todo ahí, en donde más se invierte. La evidencia sugiere que el problema no son los programas, sino el modelo de desarrollo; y ese es el debate pendiente.

Martes, 20 Junio 2017 06:00

Así llegan… Nayarit

En Nayarit, en el 7.2% de los hogares con niños, alguno de ellos se va a dormir con hambre; el 32% de quienes tienen más de 15 años son analfabetas; el 16% de la población carece de afiliación a servicios de salud; el 33.4% de la población infantil tiene sobrepeso u obesidad; el 25.4% de las viviendas no tiene agua entubada en su construcción; mientras que en el 12% de ellas se carece de refrigerador.


 Twitter logo blue@MexicoSocial_

El nuevo gobierno que habrá de iniciar el próximo mes de septiembre en Nayarit, deberá integrar rápidamente una visión de desarrollo a la altura de las necesidades y rezagos de la entidad. Durante la campaña electoral, las propuestas que se presentaron no pasaron de ser, en el mejor de los casos, vaguedades, por lo que el reto en las próximas semanas será presentar las líneas de política que, en lo económico y lo social, se pondrán en marcha para cumplir el mandato constitucional de garantizar los derechos humanos de su población.

En ese sentido es pertinente destacar que en Nayarit habitan un millón 181,050 personas, las cuales se integran en un total de 332,553 hogares, de los cuales, 12.38% son hogares no familiares. Debe destacarse además que el 28% de los hogares de la entidad son jefaturados por mujeres.

EL RETO EN EDUCACIÓN

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), presentados a través de la Encuesta Intercensal 2015, en el estado de Nayarit hay una prevalencia de 5% de analfabetismo entre las personas mayores de 15 años. Esta cifra es casi igual al promedio nacional (5.48%) y presenta sus peores valores entre la población adulta mayor.

En efecto, entre quienes tienen de 45 a 54 años de edad, el porcentaje de analfabetismo es de 4.91%; entre el grupo de población de 55 a 64 años es de 8%, mientras que entre la población mayor de 65 años el indicador se ubica en 20%; es decir, una de cada cinco personas adultas mayores es analfabeta.

Asimismo, de acuerdo con los datos del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), en Nayarit 32% de las personas mayores de 15 años no han concluido la educación básica; porcentaje que implica, en números absolutos, la existencia de 42 mil personas analfabetas; 106,406 mayores de 15 años sin haber concluido la primaria, así como 139,218 personas en el rango de edad que no han concluido la educación secundaria. En total, había en el año 2015 un total de 287,796 personas en condición de rezago educativo.

MALA SALUD

De acuerdo con la Encuesta Intercensal, en Nayarit hay un 16% de la población que no cuenta con afiliación a servicios de salud, mientras que, de la población usuaria de servicios de salud, tanto públicos como privados, el 19% lo hace en consultorios o farmacias.

Asimismo, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud de Medio Camino, 2016, Nayarit forma parte de las entidades consideradas como parte de la Región Centro, en donde la prevalencia de diabetes es de 9.8%, pero en la cual se presenta la mayor prevalencia en mujeres en el país, alcanzando un porcentaje de 11.7%.

También es importante señalar que en la Región Centro se presentó un importante incremento en la prevalencia de sobrepeso y obesidad entre la población escolar; pues mientras que en 2012 fue de 33.4%, en el año 2016 la medición de la Ensanut arrojó un indicador de 38.1%.

EL CONTRASTE: EL HAMBRE

De acuerdo con los datos de la Encuesta Intercensal (Inegi, 2015), en Nayarit 32% de los adultos han tenido poca variedad en sus alimentos; en 22% de los casos algún adulto ha comido menos de lo que debería comer; mientras que en 9.65% dejó de comer todo el día o comió sólo una vez al día.

Asimismo, en el caso de los hogares en donde hay menores de 18 años, en el 20% de ellos algún menor tuvo poca variedad en sus alimentos; 15.1% comió menos de lo que debió comer; al 15.39% se le tuvo que servir menos comida; el 8.1% sintió hambre, pero no comió; mientras que el 7.27% se tuvo que acostar con hambre. 

hambrientos.jpg

OTRAS CARENCIAS

Según cifras del Inegi, en Nayarit había, en el año 2015, un total de 39,580 viviendas en donde se utiliza leña para cocinar; de ellas, el 71.9% no disponía de estufa o fogón con chimenea; asimismo, 25.9%, es decir, una de cada cuatro viviendas, hay agua entubada dentro del terreno, pero no dentro de la construcción, mientras que en 5% del total se dispone de agua sólo por acarreo.

Por otro lado, sólo 67.4% de las viviendas dispone de drenaje conectado a la red pública; 39.1% desecha en alguna fosa séptica, mientras que 5.7% no dispone definitivamente de drenaje.

Dado que los servicios de recolección de basura son deficientes, 14.28% de las viviendas quema sus desechos sólidos, mientras que otro 1.21% los entierra o tira en lugares no especificados.

En 28% de los hogares se carece además de lavadora; en 12% no se cuenta con refrigerador; en 68.8% no se tiene computadora ni internet; mientras que en el 12% se carece de estufas de gas, por lo que el combustible principal para cocinar es la leña.

sin_clase_media.jpg

*Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 20-junio-2017, p.17.

FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

Twitter logo blue@MexicoSocial_

El viernes pasado de dio a conocer el Informe Anual sobre Pobreza y Rezago Social, 2015, con el propósito de orientar la inversión para la infraestructura social en los Estados. La información oficial muestra, sin embargo, que a pesar de los recursos aplicados en los últimos años las desigualdades y la pobreza persisten, sobre todo ahí, en donde más se invierte. La evidencia sugiere que el problema no son los programas, sino el modelo de desarrollo; y ese es el debate pendiente.

Martes, 13 Junio 2017 10:21

Así llegan… Coahuila

Coahuila es la entidad con mayor porcentaje de embarazos adolescentes en el país. Únicamente el 71% de la población de 15 a 17 años asistía a la escuela en 2015; mientras que el 30% de la población ocupada percibe dos salarios mínimos o menos al mes. El 15% de la población no tiene acceso a servicios de salud, mientras que otro 20% se atiende en farmacias o consultorios privados.  


 Twitter logo blue@MexicoSocial_

Los procesos electorales que culminaron la semana pasada revelaron lo insustancial de las campañas políticas y las propuestas de los candidatos a ocupar cargos de gobierno o de representación popular.

En efecto, en las tres entidades en que hubo elección de gobernador, lo que no se discutió fueron proyectos integrales de gobierno; es decir, a la fecha no se sabe en esos estados cuáles son las propuestas específicas de trabajo ni tampoco se tienen perfiladas, de manera al menos preliminar, las alternativas que habrán de presentar para reducir la desigualdad, para abatir el hambre y la pobreza y para garantizar, en general, los derechos humanos de sus poblaciones.

En el caso de Coahuila, la nueva administración tendrá que enfrentar no sólo la cuestionada legitimidad de la elección, también enormes retos y retrocesos sociales que deja la actual, y cuya magnitud se esboza a continuación.

1693186.jpg

UNA EDUCACIÓN INSUFICIENTE

A pesar de que Coahuila es una de las entidades con mayor cobertura educativa en el país, de acuerdo con los datos de la Encuesta Intercensal 2015, levantada por el Inegi, el grado promedio de escolaridad en la entidad es de apenas 9.9 grados, con una ligera diferencia a favor de los hombres, entre quienes el promedio es de 10 grados, frente a los 9.78 grados registrados entre las mujeres.

Al respecto, es importante destacar las desigualdades que hay entre municipios, pues en Torreón, Saltillo, Monclova y Ramos Arizpe el grado promedio de escolaridad se ubica entre 10 y 10.6 grados por persona, pero en municipios como Jiménez y Guerrero el promedio es de apenas 7 grados. Para dimensionar esta diferencia vale la pena señalar que en Saltillo se tiene un promedio de escolaridad de primer grado de bachillerato, mientras que en Jiménez es de apenas la primaria concluida.

Asimismo, es importante destacar que entre la población de 2 a 14 años hay 89% de población que asiste a la escuela; entre los habitantes de 15 a 17 años asiste 71.11%, mientras que entre quienes tienen de 18 a 29 años lo hace únicamente el 20.75%.

 INSUFICIENTE COBERTURA EN SALUD

De acuerdo con los datos del Inegi, en 2015 había un 15% de la población del estado de Coahuila que carecía de afiliación a servicios de salud. Esto se suma al hecho de que prácticamente 20% de los usuarios de servicios de salud se atienden en servicios privados; de ellos, 9.37% lo hace en consultorios privados, mientras que 10.3% lo hace en farmacias, además de un 1% que lo hace en “otros lugares” que ofrecen servicios médicos que no forman parte del sector público.

A lo anterior debe agregarse que en Coahuila se registra una alta morbilidad, sobre todo de padecimientos prevenibles. En efecto, de acuerdo con los Anuarios de Morbilidad de la Secretaría   de Salud, en el año 2015, de los 2.95 millones de habitantes que había en la entidad, se enfermaron 1,061,000 personas; siendo las principales causas: las enfermedades respiratorias agudas, las infecciones intestinales, la gingivitis, las infecciones de vías urinarias, las úlceras y gastritis.

Cabe destacar que la hipertensión arterial y la diabetes mellitus son la 8ª y 10ª causa de enfermedad en el estado, lo cual incide notablemente en el hecho de que son las principales causas de defunción.

 CARENCIAS RELEVANTES EN LAS VIVIENDAS

Debe señalarse que, a pesar de que Coahuila es considerada una entidad con bajos niveles de pobreza y predominantemente con una población de clase media, en realidad, la mayoría de los hogares presenta carencias relevantes. Por ejemplo, 4.32% de las viviendas no tiene refrigerador, lo cual, en las condiciones climáticas de la entidad, representa una limitación muy importante en la capacidad de los hogares para conservar alimentos.

Asimismo, el Inegi indica que, en 2015, había un 15.3% de las viviendas con lavadora; 38.4% carecía de horno de microondas; 42.5% carecía de automóvil; 60% carecía de teléfono fijo; 15% carecía de telefonía celular; mientras que 62% carecía de internet.

 INGRESOS PRECARIOS

De acuerdo con la Encuesta Intercensal 2015, en Coahuila hay 29% de la población ocupada que percibe ingresos de dos salarios mínimos o menos. Estos niveles de ingresos están asociados al fenómeno del trabajo no remunerado, el cual es desempeñado por 75% de la población estatal de 12 años y más.

Tal estadística está asociada a uno de los principales lastres sociales del país, que es la inequidad entre mujeres y hombres, pues según los datos del Inegi, en Coahuila 89% de las mujeres aporta trabajo no remunerado a sus hogares, mientras que, en contraste, sólo 61.5% de los hombres aporta trabajo no remunerado.

 OTROS PROBLEMAS

Coahuila es, de acuerdo con las estadísticas de natalidad del Inegi, la entidad con mayor proporción de embarazos de adolescentes y jóvenes menores de 19 años en todo el país. El indicador supera 22% respecto de la totalidad de los embarazos registrados en Coahuila, lo cual revela la complejidad de los problemas que se enfrentan en el estado respecto de la inequidad de género ya apuntados líneas arriba.

1693187.jpg

 

*Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 13-junio-2017, p.12.

FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

Twitter logo blue@MexicoSocial_

El viernes pasado de dio a conocer el Informe Anual sobre Pobreza y Rezago Social, 2015, con el propósito de orientar la inversión para la infraestructura social en los Estados. La información oficial muestra, sin embargo, que a pesar de los recursos aplicados en los últimos años las desigualdades y la pobreza persisten, sobre todo ahí, en donde más se invierte. La evidencia sugiere que el problema no son los programas, sino el modelo de desarrollo; y ese es el debate pendiente.

Martes, 11 Abril 2017 06:00

Mujeres: las brechas se mantienen

    De acuerdo con los datos del INEGI, el 81.2% de las presidencias municipales estaban ocupadas, en 2015, por hombres; 61.3% de los cargos de jueces y magistrados los tenían hombres y 57% de los puestos de representación popular eran ocupados por hombres. En los hogares, las mujeres aportan 48 horas semanales de trabajo no remunerado, frente a 19 de los hombres. 

Martes, 28 Febrero 2017 06:00

Se extiende el malestar

    De acuerdo con el INEGI, únicamente 36.9% de la población se declara a sí misma como “satisfecha” con la vida en general. Asimismo, ha descendido el índice de satisfacción respecto a las perspectivas de futuro, la ciudad en que se vive, la satisfacción con el país y la satisfacción con los niveles de inseguridad. Hay, pues, un malestar creciente.

Viernes, 01 Enero 2016 00:00

La inequidad y el mundo laboral

Cintillo-05

En México se incumple la garantía relativa a que a trabajos iguales, corresponden salarios iguales. El caso más notorio es el relativo a los directivos de todos los sectores, entre quienes el promedio salarial por hora trabajada alcanza los 95.2 pesos, frente a 81.2 pesos para las mujeres. Paradójicamente, hoy las mujeres que forman parte de la PEA tienen mayor escolaridad que los hombres: 10 grados frente a 9.4 grados de escolaridad. INEGI revela también que hemos llegado a 32.27 millones de hogares de los cuales, 8.53 millones tienen como jefa a una mujer, de los cuales también 1.31 millones labora en la informalidad

Publicado en Especial

Cintillo-01

Desde 1930 los Censos Económicos de México constituyen la fuente de información económica básica más completa y detallada del país. La información que generan es necesaria para la toma de decisiones, el análisis y la investigación, tanto en el sector público como en el privado y el académico

Publicado en Especial