Domingo, 01 Abril 2018 00:00

Hábito mortal: por una América Latina libre de humo

Escrito por Bernardo Kliksberg
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Nuevamente el Papa Francisco dio el ejemplo. Desde enero de 2018 está prohibida la venta de tabaco en el Vaticano. El comunicado papal al respecto explicaba que “la Santa Sede no puede cooperar con una práctica que daña claramente la salud de las personas”

Solo tres Estados del mundo han llevado tan lejos la lucha contra el cigarrillo: la Ciudad del Vaticano, el ejemplar Reino de Bután y Turkmenistán. Pese a que la venta de cigarrillos era una fuente de ingresos para el Vaticano, el Papa no dudó: el comunicado indica “ningún beneficio es legítimo si cuesta la vida a la gente”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco mata a la mitad de sus consumidores. Son siete millones de muertes anuales; se estima que en el siglo XX mató 100 millones de personas. El humo del cigarrillo contiene 4,000 productos químicos, de los cuales 250 son nocivos y más de 50 causan cáncer. Daña asimismo seriamente el medio ambiente.

Un aspecto especialmente perverso es el caso de los fumadores pasivos. No fuman, pero están cerca de fumadores y reciben mucha más nicotina y alquitrán en sus pulmones que ellos. Hay 600,000 muertes al año de fumadores pasivos, entre ellos, 31 % son niños.

 

Ante los llamados de la OMS y la OPS, el continente está reaccionando

A la cabeza está Uruguay. Los presidentes Vázquez y Mujica dictaron una de las legislaciones más avanzadas del planeta. No se puede fumar en múltiples lugares, obligaron a que las cajas lleven pulmones destrozados y prohibieron la propaganda de cajas etiquetadas como light o suave.

El monopolio de cigarrillos más poderoso del mundo hizo un juicio al pequeño y modesto Uruguay ante el tribunal del Banco Mundial, por violación de los acuerdos de protección de inversiones. La empresa contrató firmas de abogados líderes del mundo para impedir que el ejemplo del Uruguay se propagara.

Hubo una sorpresa. El exalcalde de New York, Bloomberg, y Bill Gates, defensores de la salud pública, crearon un fondo para financiar la defensa de países en desarrollo que fueran objeto de estos juicios. El fondo ayudó al Uruguay a contratar servicios jurídicos del más alto nivel y ganó el juicio en el Banco Mundial.

En 2017 la OMS premió especialmente a Ecuador, Colombia y Perú por sus medidas para reducir el consumo. Colombia aumentó el impuesto al cigarrillo en un 100% y hoy el consumo bajó al 12% de la población; la agresiva publicidad de las empresas tabacaleras hacia los jóvenes ha llevado a que sea de 17.4% en los adolescentes de 16 a 18 años. También México enfrentó el problema y prohibió el consumo de los cigarrillos electrónicos, sin aceptar el argumento de que es un camino hacia dejar de fumar.

A comienzos del siglo XXI morían cuatro millones de personas anualmente por el cigarrillo. Ahora son siete millones, y serían muchas más si no hubiera existido la denuncia continua de sus efectos por parte de la OMS y la OPS, gobiernos, ONG y amplios sectores de las sociedades civiles.

Se trata según, se comprobó, de una adicción. La nicotina y otras sustancias que causan adicción han sido aumentadas por las empresas y los consumidores no deciden libremente. Sin embargo, hay tratamientos sencillos cada vez más efectivos. La principal cadena de farmacias de USA, CVS, dejó de vender cigarrillos por su efecto letal, y en su lugar da consejos gratuitamente a quien quiere dejarlo.

Hábito mortal. A pesar de los intereses en juego, urge que América Latina defienda la salud de sus habitantes y salve a los fumadores, activos y pasivos, con legislación protectora y educación.

(*)  La Universidad Católica de Monterrey, México, termina de crear la Cátedra Bernardo Kliksberg de Educación para la democracia y el servicio. Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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