• ¿Un gobierno austero y eficaz? / Saúl Arellano

    Dice el refrán popular que lo barato puede resultar, a la larga, más caro. En términos de política pública, esa idea podría traducirse al análisis “costo-beneficio”. Dicho de manera coloquial, la cuestión es simple: ¿puedo hacer lo mismo invirtiendo menos, o incluso, puedo hacer más con los recursos de que dispongo?

  • A 10 años de la crisis, la batalla por la justicia social debe seguir

    Han pasado diez años de la Gran Recesión y, de acuerdo con la abogada chilena Magdalena Sepúlveda Carmona (@Magda_Sepul[1], aunque en América Latina algunos países han dado pasos importantes en la lucha por la justicia social, la región está lejos de poder declarar ganada la batalla contra la desigualdad.

  • Andando sobre cadáveres / Mario Luis Fuentes

    Nuestros mayores temores han cambiado de tesitura, tono y contenido. En México hoy hay algo más allá del temor frente a los sepulcros, y lo es por partida doble: en primer lugar, porque hoy morir con violencia puede significar mucho más que morir de una “lesión dolosa”, porque hoy se puede, literalmente morir por tortura sádica; y en segundo lugar, porque se acabó para miles la paz de los sepulcros, y es que cada paso que se da sobre muchos caminos, calles o terrenos, puede significar que se está caminando sobre cuerpos o restos humanos.

  • Ciudades; una nueva gobernanza es posible / Saúl Arellano

    El proceso de urbanización en México es creciente; de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), alrededor del 80% de la población nacional vive en localidades urbanas; y la concentración de personas en grandes urbes está creciendo aceleradamente: hoy viven más de 50 millones de personas en tan sólo 10 zonas metropolitanas, entre las cuales destacan por supuesto las de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, pero hay otras de un intenso dinamismo: Puebla, León, Veracruz, la región de la Laguna y Querétaro, sólo por citar algunos casos.

  • Debe recuperarse el desarrollo regional / Mario Luis Fuentes

    El Presidente electo ha anunciado que recorrerá una vez más, a partir de esta semana, todo el país. En ese sentido, hay que reconocer “la vocación territorial” que tiene, así como la voluntad de estar cerca, de palpar y de conocer de primera mano muchas de las demandas y problemáticas que tiene la ciudadanía. Por lo anterior, será interesante observar el giro que dé a su discurso, pues lo esperable es que el tono y contenido se modifiquen, sustancialmente, respecto de la campaña electoral

  • Derechos humanos: recursos estatales limitados

    México vive una severa crisis de derechos humanos, y en contrapartida, se cuenta con organismos estatales de protección en su mayoría con bajos presupuestos, personal insuficiente, y recursos materiales y financieros limitados. Según el INEGI, en 2017 se presentaron poco más de 202 mil quejas ante la CNDH y los organismos estatales, de las cuales, en 79,730 se declararon procedentes


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    La reforma constitucional de 2011 en materia de derechos humanos tiene profundas implicaciones para todas las estructuras de gobierno, pero también para el sistema de políticas públicas, tanto en el ámbito federal como en los estatales y los municipales.

    El 10 de diciembre se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos con el propósito de mostrar que las sociedades democráticas sólo tienen viabilidad cuando en ellas se construyen sistemas jurídicos e institucionales capaces de garantizar de manera universal los derechos de todas y todos.

    La citada reforma del 2011 implicaba, además, que los organismos defensores de los derechos humanos se fortalecieran en cada una de las entidades de la República, tanto en lo que a los recursos de que disponen como en lo que al personal que en ellos laboran, con la finalidad de que en cada uno de los estados del país se cuente con los mecanismos necesarios para la adecuada garantía de los derechos humanos.

    EL CONTEXTO

    No debe olvidarse que los derechos humanos incluyen no sólo a los derechos civiles y políticos, sino también a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), y que éstos pueden ser exigidos mediante mecanismos como el Juicio de Amparo. Desde esta perspectiva, destaca el informe sobre Pobreza y Derechos Sociales en México, presentado por el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), cuyos planteamientos permiten sostener que en nuestro país hay un incumplimiento generalizado de los derechos sociales de la población.

    Por otro lado, las condiciones de criminalidad y violencia que se viven en México, y que ha llevado a que 2018 sea el año más violento, de al menos las últimas tres décadas en el país, han provocado una severa crisis de derechos humanos, expresada en fenómenos tan graves como el uso sistemático de la tortura por parte de autoridades en todos los niveles; el homicidio de decenas de personas, o la desaparición forzada, mayoritariamente perpetrada por grupos delincuenciales, pero de cuya práctica no está exenta la autoridad.

    LOS RECURSOS EN LOS ESTADOS 

    En el contexto señalado, es importante destacar los resultados del Censo Nacional de Derechos Humanos, presentados el 10 de diciembre del 2018 por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi). En este documento destaca, en primer lugar, la reducida participación ciudadana en consejos consultivos de los organismos estatales de protección de derechos humanos.

    Según el Inegi, en todo el país hay 253 espacios de representación ciudadana en los citados Consejos, de los cuales 126 son hombres, 85 son mujeres y 42 espacios más se encuentran vacantes; situación preocupante por partida doble: en primer lugar, por el desequilibrio en la representación paritaria y, en segundo, por los huecos que existen en espacios en los que debería haber incluso una mucho mayor participación social.

    Al mismo tiempo, destaca el hecho de que en el año 2017 sólo hubo 299 sesiones de estos Consejos convocadas por los organismos estatales, de las cuales se efectuaron únicamente 295, y de éstas, sólo 178 fueron públicas. En ese sentido, destaca el estado de Guanajuato en el cual, de acuerdo con la información del Inegi, durante 2017 la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos no convocó a ninguna sesión de su consejo consultivo, hecho insólito en la entidad con mayor número absoluto de homicidios dolosos y por arma de fuego en todo el territorio nacional.

    En el mismo caso de cero convocatorias a sus Consejos se encuentran los estados de Veracruz y Sonora, así como los de Colima, Coahuila y Baja California Sur, donde hubo sólo tres convocatorias a lo largo de todo el 2017.

    Por otro lado, de acuerdo con el Inegi, en el 2018 se presentaron en total 202 mil 461 solicitudes de queja ante los organismos estatales y la CNDH, por presuntas violaciones a los derechos humanos; de éstas, sólo en 79 mil 730 casos, es decir, el 39.3% se aceptaron; en dos mil 624 casos la queja se declaró improcedente; en cuatro mil 538 casos las quejas fueron archivadas; mientras que en 66 mil 161 casos las quejas fueron orientadas a las instancias consideradas como pertinentes.

    Diferencias-abismales.png

    Otro dato a destacar es la escasa intervención de los organismos protectores de derechos humanos “abiertos por oficio”; en efecto, de los 97 mil 198 expedientes atendidos en todo el país, únicamente dos mil 418 se abrieron en la modalidad señalada; dato que contrasta con el número de feminicidios, denuncias por trata de personas, secuestro, tortura, desaparición forzada, en los cuales las leyes establecen la intervención oficiosa de estos organismos.

    LAS MÁS NUMEROSAS 

    Según el Inegi, durante 2017 el mayor número de quejas presentadas fue debido a presuntas violaciones al derecho a la seguridad jurídica y la libertad con 61 mil 729 casos; en segundo término, por violaciones al derecho a la integridad y seguridad personales con 22 mil 291 casos; en tercer lugar, por el derecho a la protección de la salud con 12 mil 945 casos; en cuarto sitio, por violaciones a derechos civiles, con 11 mil 177 casos y; en quinto, por violaciones a derechos laborales y a la seguridad social con seis mil 574 casos.

    Las-grandes-fallas-del-Estado.png

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 11-diciembre-2018, p14.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • Derechos humanos: una agenda impostergable

    Cada año, cerca de 153 mil mexicanos sufren al menos una violación a sus derechos humanos. Si bien el marco jurídico mexicano cuenta con elementos suficientes para el respeto, la garantía, la protección y la defensa de los derechos humanos, esto sigue siendo uno de los principales retos para el país

  • El acceso a la justicia en tiempos de desigualdad y pobreza

    La desigualdad se ha convertido en una preocupación global; las estadísticas muestran que, en los últimos años, ha aumentado dentro de los países ricos, en países de ingresos medios y en países en desarrollo, en casi todas las regiones del mundo

  • El derecho a la paz

    De acuerdo con la Secretaría de Salud, en 2017 fueron atendidos en sus instalaciones prácticamente 90 mil casos de personas lesionadas en eventos de violencia familiar, siendo Querétaro la entidad con la mayor tasa en el país; también fueron atendidas 48,358 personas por heridas de arma de fuego o punzocortante. 


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

     

    Las Naciones Unidas han hecho un llamado para que, en el marco de la conmemoración de este día, se reflexione en torno a la pregunta: ¿qué significa el derecho a la paz? Esto, porque a pesar de que no existe ese derecho como tal en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el 70º aniversario de este documento, se ha hecho hincapié en la necesidad de reflexionar cuáles son las características que definen a lo que podría considerarse como derecho a la paz.

    Sin paz en los hogares

    Uno de los grandes retos que se tienen en la construcción de una sociedad fundada en la cultura de la paz, se encuentra en la generación de relaciones de convivencia, solidaridad, cariño y comprensión al interior de los hogares. Desde esta perspectiva, la antítesis de ese escenario es la prevalencia de la violencia intrafamiliar.

    Al respecto es importante señalar que, según los datos de la Secretaría de Salud, a través de sus anuarios de morbilidad, es que en el año 2017 se registraron 87,989 casos de lesiones o heridas por eventos de violencia intrafamiliar; ese indicador es equivalente a un promedio de 241 casos diarios, o también 10 casos cada hora.

    Debe destacarse que en el año 2017 sólo 10 entidades concentraron 72% de los casos registrados en todo el país. Las entidades con mayor número de casos atendidos por el sector salud por violencia intrafamiliar son: Estado de México, con 14,161 casos; Querétaro, con 10,082; Guerrero, con 7,141; Michoacán, con 7,025; Guanajuato, con 6,449; Chihuahua, con 4,420; Hidalgo, con 4,050; Veracruz, con 3,656; Jalisco, con 3,454; y Tamaulipas, con 3,226. Como se observa, entre esas 10 entidades se registraron 63,664 casos.

    Dadas estas cifras, es importante señalar los indicadores expresados en tasas, que en este caso expresan el número de casos por cada 100 mil habitantes. Desde esta perspectiva, Querétaro tuvo en 2017 la peor tasa del país, con 488.67 casos por cada 100 mil personas; le sigue Campeche, con una tasa de 199.9; Guerrero, con 197.96; Michoacán, con 150.81 casos por cada 100 mil; Quintana Roo, con 139.4; Hidalgo, con 137.55; Nayarit, con 131.4; Chihuahua, con 116.87; y Guanajuato con una tasa de 109.14 casos por cada 100 mil habitantes.

    Al respecto es importante puntualizar que éstos datos se refieren a personas que fueron atendidas en clínicas u hospitales del sector salud, pero no necesariamente denunciaron ante la autoridad, por lo que el subregistro puede ser importante, pues no todas las personas acuden a servicios médicos, y mucho menos ante la autoridad, debido a la doble o hasta triple victimización que se comete en su contra por parte de las autoridades ministeriales.

     

    La violencia prevalece en las calles 

    Si la violencia al interior de los hogares es grave, en las calles es igualmente un problema severo. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, en el año 2017 fueron atendidas en establecimientos públicos y privados, 48,358 personas por heridas provocadas por arma de fuego o por armas punzocortantes. Este indicador equivale a un promedio diario de 132 casos al día o 5.5 casos cada hora.

    De acuerdo con los registros de la Secretaría de Salud, el año pasado hubo 9 entidades en las que se concentró alrededor del 62% del total de los casos contabilizados en todo el país, siendo esas 9 entidades espacios en los que se rebasaron los 2 mil casos el año pasado, éstas son: Ciudad de México, con 6,611 casos; Oaxaca, con 4,292; Chiapas, con 3,689; Michoacán, con 3,192; Veracruz, con 3,102; Guanajuato, con 2,703; Estado de México, con 2,253; Puebla, con 2,241, y Jalisco, con 2,032 casos.

    lastimar es la meta.png

    Debe destacarse que los jóvenes son quienes en mayor medida están siendo víctimas de las agresiones. En esa lógica, es importante decir que la tasa nacional registrada en 2017 fue de 39.15 casos de personas heridas por arma de fuego o punzocortante, por cada 100 mil habitantes.

    Así, para el grupo de edad de menores de 1 año, la tasa fue de 4.07 casos por cada 100 mil en el grupo de edad; en el de 1 a 4 años, la tasa crece a 19.38 por cada 100 mil; en el grupo de 5 a 9 años, la tasa es de 23.04; en el de 10 a 14 crece a 26.86; en el de 15 a 19 años se dispara a 54.62 casos por cada 100 mil en el grupo etario.

    Violencia por todas partes.png

    Por su parte, en el grupo de 20 a 24 años se tiene la más alta tasa, con 69.59 casos por cada 100 mil en el grupo de edad; en el de 25 a 44 años de edad la tasa es de 47.78; en el de 45 a 59 años desciende a 43.39; en el de 50 a 59 años fue de 29.41; en el de 60 a 65, de 27.92 casos; y en el grupo de 65 años y más, la tasa fue de 25 casos por cada 100 mil en el grupo etario.

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 18-septiembre-2018, p.21.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • El discurso de odio que nos separa / Judith Coronel

    La polarización social en nuestro país, particularmente en las últimas semanas, se encuentra en ascenso, las personas estamos contribuyendo a ello

  • Enfoque de derechos, elemento clave en el combate a la pobreza de la niñez mexicana

    Los datos sobre pobreza proporcionados por Coneval dan cuenta de la dramática realidad en que viven millones de niñas, niños y adolescentes en México (Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2018)

  • La justicia y las víctimas / Mario Luis Fuentes

    La posibilidad de una muerte digna le ha sido negada a cientos de miles de personas en las últimas dos décadas en nuestro país y hay también cientos de miles de familiares de los fallecidos, que han tenido que enfrentar lo que los expertos llaman el “duelo sin cuerpo”, es decir, tienen que llorar sus ausencias sin poder despedirse de los restos mortales de sus hijos, esposas, esposos, nietos, madres y padres de quienes no se sabe en dónde están

  • Las instituciones y las probabilidades de AMLO / Saúl Arellano

    Andrés Manuel López Obrador tiene, de acuerdo con la “Encuesta de Encuestas” de Gerencia del Poder, en su división de “GP-Polls” (disponible aquí: https://goo.gl/Fckzj1) aparece con un 99% de probabilidades de ganar el día 1º de julio. Ricardo Anaya, tendría 1% y José Antonio Meade una cifra tendiente a 0% de probabilidad.

  • Los hombres, el aborto y los embarazos no deseados / Saúl Arellano

    En una cultura machista, el que haya una gran cantidad de embarazos no deseados, sobre todo en los grupos de población más joven, es visto como una responsabilidad mayoritariamente femenina. “¿Por qué no se cuidan?”, claman las buenas conciencias, refiriéndose a las mujeres que se embarazan, aun sin quererlo ni planearlo

  • Los jóvenes, a 50 años del 68 / Mario Luis Fuentes

    México tiene, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Hogares, 31.3 millones de personas jóvenes entre 15 y 29 años de edad; además de 17.3 millones que tienen entre 30 y 39 años. En el primer grupo de edad señalado, 15.59 millones son hombres y 15.72 millones son mujeres; en el segundo, el de 30 a 39 años, 8.14 millones son hombres y 9.15 millones son mujeres       

  • México, potencia agroalimentaria con mexicanos hambrientos / Judith Coronel

    En el proceso de transición de poderes en México todo es de urgente y obvia resolución: crisis de derechos humanos; inseguridad pública; pobreza patrimonial y alimentaria; insuficientes servicios de salud; educación; medio ambiente; conflictos sociales; y violencia contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes en situación de alto riesgo y vulnerabilidad

  • Migración: definiendo al Estado que viene / Mario Luis Fuentes

    El Estado mexicano se enfrenta hoy ante la caravana migrante, a una definición trascendental que habrá de determinar en buena medida el futuro de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

  • Niñez, la gran deuda se mantiene

    En México hay al menos 20.7 millones de niñas y niños en pobreza; y de los 40.4 millones de menores de 18 años que había en 2016, únicamente 7.7 millones no eran pobres ni vulnerables. Tenemos una tasa de mortalidad infantil similar a la de El Salvador; y una razón de mortalidad materna similar a la de Egipto


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    El estado de cumplimiento de los derechos de la niñez es reflejo de las prioridades, valores, pero igualmente de las políticas, programas y presupuesto que destina una sociedad para su protección. En ese sentido, no es exagerado decir que uno de los imperativos categóricos en nuestro país, en el siglo XXI, es construir un país apropiado para las niñas y los niños.

    Lo anterior significa construir una sociedad en la que ninguna niña o niño se quede atrás, lo que exige simultáneamente el cumplimiento del Principio del Interés Superior de la Niñez, es decir, destinar hasta el máximo de los recursos disponibles para la garantía universal, integral y progresiva de los derechos de este grupo de población.

    Este 20 de noviembre se conmemora el 29 aniversario de la Convención de los Derechos de la Niña y el Niño; y a casi tres décadas de su adopción por las Naciones Unidas, México mantiene una deuda ética que es impostergable saldar.

    Los más pobres entre los pobres  

    El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), ha documentado que la niñez es el grupo de población en que en mayor medida se concentra la pobreza. En efecto, en el año 2016, en el que se llevó a cabo la última medición multidimensional de la pobreza, se estimó que habría 20.7 millones de niñas y niños en condiciones de pobreza; de ellos, 17 millones eran “pobres moderados”, y 3.7 millones eran pobres extremos.

    En desventaja.png

    A esas cantidades, deben sumarse los 8.7 millones de niñas y niños que en esa fecha eran vulnerables por carencias sociales: 2.9 millones eran vulnerables por estar en rezago educativo; 5.4 millones eran vulnerables por carencia de servicios de salud; 24.6 millones lo eran por carencia de acceso a la seguridad social; 6.7 millones eran vulnerables por mala calidad en los espacios de la vivienda; 9.2 millones eran vulnerables por carencia de acceso a servicios al interior de sus viviendas; y 9.4 millones eran vulnerables por carencia de acceso a la alimentación.

    Adicionalmente, habría que considerar que según el propio Coneval, hay nueve millones de niñas y niños en hogares con ingresos por debajo de la línea del bienestar mínimo; y 24.1 millones con ingresos por debajo de la línea del bienestar.

    En resumen, de los 40.4 millones de niñas, niños y adolescentes que había en 2016 en el país, únicamente 7.7 millones eran considerados como no pobres y no vulnerables, con lo que puede sostenerse que las condiciones en que vive la niñez mexicana son auténticamente dramáticas.

    La tristeza de la elevada mortandad  

    De acuerdo con las estadísticas de mortalidad del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el periodo que va de 2012 a 2017 han fallecido anualmente un promedio de alrededor de 27 mil niñas y niños antes de cumplir su primer año de vida; al respecto es importante destacar que la tercera causa de muerte son los accidentes, la cuarta la influenza y la neumonía, y la quinta las infecciones intestinales; es decir, todas causas prevenibles y evitables.

    En ese sentido es importante destacar que la tasa de mortalidad infantil ha tenido un descenso muy lento, considerando sobre todo que tenemos indicadores muy altos en el país, considerando sobre todo que somos una de las 15 economías más grandes del planeta; así, de acuerdo con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), México ocupaba en 2016 el lugar 90 entre 198 países, en el indicador relativo a la mortalidad infantil, una posición por debajo de países como El Salvador, Jamaica, Perú, Argentina o Costa Rica.

     Es una tagedia.png

    En efecto, considerando los Programas Nacionales de Acción a Favor de la Infancia de la década de los 90 en el siglo pasado, México debía tener una tasa de mortalidad infantil por debajo de un dígito desde el año 2010; indicador al que habremos de llegar, quizá, sólo hasta 2020 o en fechas posteriores.

    Lo mismo ocurre con el indicador relativo a la razón de mortalidad materna, en el cual los progresos siguen siendo demasiado lentos, pues según los datos oficiales, en 2018 tendríamos un indicador de 34 defunciones de mujeres, por cada 10 mil nacidos vivos; cuando las proyecciones indicaban que México debería tener un indicador de 24 defunciones por cada 10 mil nacidos vivos en el año 2010.

    Crisis en los estados

    Es interesante observar que mientras que en las décadas de los 90 y los años 2000 las entidades con peores indicadores de mortalidad infantil eran al mismo tiempo los de mayor pobreza, a partir del 2010 han entrado en la lista entidades que se asume tienen altos niveles de desarrollo, teniendo a Coahuila como el caso más emblemático.

    Así, Campeche aparece en 2018 como la entidad con mayor tasa de mortalidad infantil, con un indicador de 14 casos por cada mil nacidos vivos; le sigue el Estado de México con 13.9; en tercer sitio está Puebla, con 13.8; le sigue en cuarto Tabasco con 13.5 y en quinto sitio Chiapas y Tlaxcala, con 13.3, respectivamente.

    En la lista sigue el estado de Guerrero, con un indicador de 12.8, seguido de Coahuila, con 12.6; Durango con 12.3; y Baja California y Baja California Sur, con indicadores de 12 defunciones por cada mil nacidos vivos, cada uno.

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 20-noviembre-2018, p.14.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • Participación y democracia / Mario Luis Fuentes

    Nuestra democracia enfrenta una severa crisis de partidos políticos; después del 1º de julio de este año, los que eran antaño los institutos políticos mayoritarios se han desdibujado, no sólo en lo que respecta a su nivel de representación en el Congreso y en la mayoría de los espacios de elección popular, sino ante todo, en su capacidad de generar confianza y representación de las aspiraciones y demandas de la ciudadanía. Frente a ese escenario, las consultas impulsadas por el Presidente electo abren una serie de preguntas que permiten imaginar el futuro posible y deseable en torno a lo que nuestra democracia debe ser

  • Polarización, esperanza y desencanto / Mario Luis Fuentes

    Es difícil que el nombre de un escritor o de una obra literaria relevante en nuestro país se conviertan en “trending topic” en Twitter. Ayer fue una de las escasas excepciones, con el nombre de Gabriel Zaid. De él se pueden considerar muchas cosas, menos que no sea uno de los más relevantes intelectuales de México en los últimos 50 años 

  • Urgencia del «Paz y Bien» de San Francisco para el Brasil actual / Leonardo Boff

    En nuestro país, en medio de un ambiente de mucho odio, destrucción de biografías y mentiras de todo tipo, vale la pena recurrir al espíritu de San Francisco de Asís, a su famosa Oración por la Paz y a su saludo de Paz y Bien. Era un ser que había purificado su corazón de toda dimensión de sombra, convirtiéndose en «el corazón universal... porque para él cualquier criatura era una hermana, y se sentía unido a ella por lazos de cariño”, como escribió el Papa Francisco en su encíclica ecológica» (nº 10 y 11). Por dondequiera que pasaba saludaba a las personas con su Paz y Bien, saludo que entró en la historia, especialmente en la de los frailes que empiezan sus cartas deseando Paz y Bien

  • Vulnerables: los invisibles en el debate

    En el 2016, según los datos del CONEVAL, el 51.1% de las niñas y niños fueron considerados en situación de pobreza, frente a un 39.9% registrado para los mayores de 18 años; entre las personas indígenas el indicador fue de 71.9%, frente a un 40.6% en pobreza entre quienes son no indígenas; entre quienes viven con alguna discapacidad el dato es de 49.4%, frente a un 43.1% entre las personas sin discapacidad. Nada menos que estos fue lo que el domingo, se les olvidó debatir


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    Entre los temas que el Instituto Nacional Electoral (INE) definió para ser discutidos en el debate del pasado 22 de abril entre los aspirantes a la Presidencia de la República se encontraba el relativo a la atención a los grupos vulnerables. De origen, el tema fue mal planteado, pues las personas que viven en alguna circunstancia de vulnerabilidad social no deberían ser vistos como “sujetos de atención”, sino como sujetos de derechos. 

    Si algo destacó en ese evento fue la omisión del tema, de manera seria y con la relevancia que tiene en el país. En ese sentido, los candidatos y la candidata incurrieron en una severa omisión, porque hay amplios sectores de la población que tenían interés genuino de escuchar lo que tienen que decir a la ciudadanía en lo relativo a quienes viven en las circunstancias más difíciles de la vida.

    ¿Quiénes son los vulnerables?

    Uno de los debates que aún no se ha desarrollado con la relevancia debida es precisamente el de la definición de quiénes son los grupos o sectores de población, o las personas que viven en circunstancias de vulnerabilidad social. En ese sentido hay dos ordenamientos que los mencionan explícitamente: 1) la Ley de Asistencia Social, la cual no los define; y 2) la Ley General de Desarrollo Social, la cual define en su artículo 5º a los grupos en vulnerabilidad como: “Aquellos núcleos de población y personas que, por diferentes factores o la combinación de ellos, enfrentan situaciones de riesgo o discriminación que les impiden alcanzar mejores niveles de vida y, por lo tanto, requieren de la atención e inversión del gobierno para lograr su bienestar”.

    Asimismo, la Ley General de Víctimas reconoce, en su artículo 5º, “la existencia de grupos de población con características particulares o con mayor situación de vulnerabilidad en razón de su edad, género, preferencia u orientación sexual, etnia, condición de discapacidad y otros, en consecuencia, se reconoce que ciertos daños requieren de una atención especializada que responda a las particularidades y grado de vulnerabilidad de las víctimas”.

    Por esto, la pregunta obligada a la candidata y los candidatos es la siguiente: ¿Cuál es su propuesta para fortalecer el marco jurídico, avanzar en una definición común en las distintas leyes, y con base en ello, trazar las líneas de política pública que se requieren para garantizar los derechos de las personas en mayores circunstancias de vulnerabilidad social?

    La medición del CONEVAL

    En el marco de la Medición Multidimensional de la Pobreza, el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), estableció dos definiciones relativas a la vulnerabilidad: “a) Vulnerables por carencias sociales: aquella población que presenta una o más carencias sociales, pero cuyo ingreso es superior a la línea de bienestar; b) Vulnerables por ingresos: aquella población que no presenta carencias sociales, pero cuyo ingreso es inferior o igual a la línea de bienestar”.

    Como se observa, estas definiciones constituyen herramientas que permiten operacionalizar la medición de la pobreza; de tal forma que, según el Coneval, en 2016 teníamos la siguiente realidad en el país: el 21.3% de la población mayor de 15 años era vulnerable por estar en “Rezago educativo”. Respecto de 2010, la reducción es de únicamente 2.3 puntos porcentuales, pues en esa fecha el indicador era de 23.7%.

    asi se ve la vulnerabilidad.jpg

    El 19.1% de la población era vulnerable por carencia de acceso a la salud. Es el indicador con mayor avance, pues en 2010 se ubicó en 33.5%; es decir, en seis años se avanzó en 14.4 puntos porcentuales.

    En lo relativo a la vulnerabilidad por carencia de acceso a la seguridad social, se tiene el menor avance entre las carencias que mide el Coneval: en 2016 el porcentaje de población sin acceso fue de 68.4%, frente a un 69.6% en 2010, es decir, un avance de apenas 1.1 punto porcentual.

    En la vulnerabilidad por mala calidad y espacios de la vivienda, el porcentaje en 2016 fue de 14.8% de la población, frente a un 17.4% registrado en 2010, es decir, un avance de 2.6 puntos porcentuales. Una situación similar se registra en la vulnerabilidad por carencia de acceso a los servicios en la vivienda, cuyo indicador en 2016 fue de 23.7% de la población frente a un 26.3% registrado en 2010, es decir, 2.58 puntos porcentuales menos.

    Los vulnerados de siempre 

    Entre los grupos para los que se dispone de información en el Coneval, los que más destacan por su vulnerabilidad son, en primer lugar, las niñas, niños y adolescentes. En 2016, el 51.1% de ellos se encontraba en situación de pobreza, frente a un 39.9% de la población mayor de 18 años. En esa misma fecha, sólo 19 de cada 100 niñas, niños y adolescentes eran no pobres y no vulnerables, frente a un indicador de 24 de cada 100 entre la población mayor de 18 años.

    Entre las personas indígenas 71.9% era pobre en 2016, frente a un 40.6% entre la población no indígena. Entre los primeros, sólo 7 de cada 100 son no pobres y no vulnerables, mientras que entre la población no indígena el dato es de 24 de cada 100.

    los olvidados e invisibles de siempre.jpg

    Finalmente se encuentran las personas con alguna discapacidad; entre ellos, el 49.4% era pobre en 2016 y únicamente 15 de cada 100 era no pobre y no vulnerable; en contraste, entre la población sin discapacidad el porcentaje de pobreza era de 43.1%, y 23 de cada 100 fueron considerados no pobres y no vulnerables.

     *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 24-abril-2018, p.10.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_