• ¡Son los hogares!

    De acuerdo con la Encuesta Nacional de los Hogares, 2017, presentada por el INEGI, en México hay 33.8 millones de personas mayores de 7 años que se han sentido deprimidas en los últimos siete meses, y 56.59 millones que han sentido preocupación o nerviosismo. Hay 30.47 millones mayores de 15 años que no han concluido la secundaria y 6.65 millones de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de 3 a 19 años que no asisten a la escuela. Ese es el país que heredará quien gane la próxima elección del 1º de julio


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    La planeación del desarrollo nacional implica un conocimiento profundo de las condiciones en que se encuentra el territorio y de las características estructurales de la población mexicana.

    Con base en ello, lo siguiente es procesar, comprender e interpretar las complejas dinámicas y relaciones que se generan en las interacciones cotidianas de la población en sus múltiples planos de actuación: desde lo familiar hasta su participación en espacios sociales, económicos, culturales y ambientales.

    Los hogares y su composición

    El día de ayer, 28 de mayo, el Inegi dio a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de los Hogares (ENH, 2017). Se trata de un instrumento de suma relevancia porque en varias de sus ediciones (incluida esta última) ha incorporado dos módulos insustituibles para el diseño de las políticas públicas: el estado “autopercibido” de la salud de las personas, así como el relativo a su salud mental.

    En esa lógica, lo primero que es relevante destacar es que en el país hay 123.56 millones de habitantes; 60.14 millones son hombres y 63.41 millones son mujeres. La población se agrupa en 34.06 millones de hogares, los cuales tienen un tamaño medio de 3.6 integrantes, siendo Chiapas y Tlaxcala las entidades que registran el tamaño medio más elevado, con cuatro integrantes por hogar, seguidos de los estados de Guerrero y Guanajuato, en donde el tamaño medio es de 3.9 integrantes.

    La mayoría se encuentra en edad escolar 

    De acuerdo con el Inegi, la población de 0 a 3 años está integrada por 7.71 millones de niñas y niños. Se trata de un grupo de población en condiciones especiales de vulnerabilidad, pues, de acuerdo con el Unicef, es la etapa definitoria de formación de las capacidades físicas y sicoemocionales más relevantes para la vida.

    Le sigue el grupo conformado por niñas y niños de 4 a 14 años, segmento etario considerado en “edad escolar”, pues abarca del primero del preescolar al tercero de secundaria. En ese grupo se encuentran 24.35 millones de niñas, niños y adolescentes.

    En el grupo de edad de 15 a 19 años hay 19.87 millones de adolescentes y jóvenes; en el de 20 a 29 años, 19.87 millones; en el de 30 a 39 años, 17.29 millones; en el de 40 a 49 se contabilizan 15.91 millones; en el de 50 a 64 años hay 17.24 millones y en el de 65 años y más hay ya 9.73 millones.

    Este último dato revela el acelerado proceso de envejecimiento que vive el país, pues este grupo equivale ya al 7.87% de la población nacional.

    Crece la jefatura femenina y los hogares de personas solas 

    De los 34.06 millones de hogares que hay en el país, el Inegi estima que 24.35 millones tienen como jefe exclusivo a un hombre, mientras que en 9.71 millones la jefatura del hogar recae en una mujer. Esa cifra equivale a 28.5% del total de los hogares.

    En este rubro hay que señalar también que en el país hay 3.88 millones de hogares no familiares; es decir, aquellos formados por una sola persona, o por personas sin ningún parentesco.

    Las carencias prevalecen 

    De acuerdo con los datos del Inegi, 371 mil 218 hogares tienen materiales frágiles en sus paredes (1.33 millones de personas); 680 mil 927 hogares más tienen piso de tierra en sus viviendas (alrededor de 2.45 millones de personas); sólo 24.98 millones de hogares tienen agua entubada en el interior de la construcción de su vivienda, y en 9.08 millones de hogares (32.6 millones de personas) el agua está afuera de la construcción o se obtiene a través de pipas, pozos, ríos, de llaves públicas o de otras viviendas. Asimismo, en 4.62 millones de hogares (16.36 millones de personas) la leña es el principal combustible para cocinar.

    De acuerdo con el Inegi, en 2017 había en el país 91.5 millones de personas mayores de 15 años; entre ellas, 30.47 millones presentaban algún grado de rezago educativo, es decir, o no sabían leer ni escribir o no habían concluido la primaria o no habían concluido los estudios de secundaria.

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    Asimismo, el Inegi estima que hay 6.65 millones de niñas, niños, adolescentes y jóvenes de 3 a 19 años que no asisten a la escuela. De ellos, 2.49 millones tienen de 3 a 14 años (9.44% del total en ese segmento etario), mientras que 4.15 millones tienen de 14 a 19 años (36.3% de quienes tienen esa edad).

    Una sociedad dolida

    De acuerdo con el Inegi, de la población de 7 años y más que hay en el país (109.28 millones de personas), 30.16 millones han sentido algún tipo de dolor físico en los últimos tres meses, mientras que 32.72 millones se han sentido fatigados.

    Por otro lado, en lo que respecta a la salud mental, debe decirse que 56.59 millones de personas en el grupo de edad (51.7% del total) han sentido preocupación o nerviosismo, y que 33.8 millones (31% del total) han tenido sentimientos de depresión, cifra a la que deben agregársele 579 mil 450 personas que declaran no saber si han tenido o no tal sentimiento.

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    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 29-mayo-2018, p.16.

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  • Guarderías, en el debate; por una política de cuidado integral

    En México hay más de 9 mil estancias infantiles que están a punto de desaparecer; la evidencia sugiere que su distribución corresponde de manera precisa con el número de hogares monoparentales con jefatura femenina. En esos establecimientos se atiende a más de 350 mil niñas y niños. Es una medida que debe llevarnos a debatir cómo hacemos más, y no menos, por las niñas y los niños


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    La decisión del gobierno federal de cancelar el programa de estancias infantiles ha abierto una de las discusiones más relevantes para el país, pero que al mismo tiempo había sido pospuesta a lo largo de las últimas décadas: ¿cómo construir un sistema integral de protección a la niñez, del cual, la protección, guarda, cuidados, estimulación temprana y enseñanza en la primera infancia, que sea uno de sus componentes principales?

    La cuestión es mayor, pues de acuerdo con lo planteado por el propio Presidente de la República, la decisión se asume desde dos posiciones: a) el gobierno “no quiere cargar con la responsabilidad de la seguridad de la niñez”, en estancias públicas y; b) el gobierno asume que dando dinero a las familias, éstas podrán acceder a servicios de guarda y cuidado de sus niñas y niños, bajo el supuesto no demostrado de que existe una oferta suficiente y de calidad de estos servicios.

    Por otro lado, el planteamiento de que sean los propios familiares las madres y padres de familia quienes se encarguen del cuidado de las niñas y niños, dadas las condiciones de desestructuración del mundo del trabajo en el país, del desorden urbano que nos caracteriza y de la inequitativa distribución entre mujeres y hombres, del trabajo doméstico no remunerado, constituye un despropósito.

    EL UNIVERSO DE JEFAS  DE FAMILIAS 

    El programa de estancias infantiles estaba dirigido fundamentalmente a la prestación de servicios para madres trabajadoras; pero también para hogares en los cuales los responsables del cuidado de niñas y niños tienen que trabajar.

    De acuerdo con la Encuesta Nacional de los Hogares (2017), cuya última actualización hecha por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) fue en mayo de 2018, en el país hay 34 millones de hogares, de los cuales, 30.18 millones son hogares familiares, es decir, están integrados por personas que tienen un vínculo de parentesco.

    De esa suma, 21.6 millones son hogares nucleares, es decir, están integrados por ambos padres y sus hijas e hijos; entre ellos, en 16.85 millones el padre es el “jefe del hogar”, es decir, es el principal aportante económico; mientras que en 4.8 millones de hogares, la jefa es la mujer. Hay además, según el Inegi, 7.78 millones de hogares ampliados; este tipo de hogares son definidos por el Inegi como hogares nucleares, más algún o algunos otros parientes; entre ellos, en 4.8 millones de casos los hogares tienen a un hombre como principal aportante económico, mientras que en 2.97 millones, la jefatura del hogar es de las mujeres.

    Finalmente, el Inegi estima que hay 746 mil 122 hogares familiares compuestos, es decir, son hogares compuestos por un hogar nuclear y algún o algunos integrantes que no tienen relación de parentesco con el jefe o jefa del hogar. En este tipo de hogares, 600 mil 780 se encuentran jefaturados por hombres y 145 mil 342 por mujeres.

    Como se observa, hay una mayor proporción de mujeres jefas de hogar en los casos de los hogares ampliados, frente a las viviendas nucleares. En efecto, entre los hogares nucleares, el porcentaje de aquellos que tienen jefatura femenina es de 22.6%; mientras que entre los hogares ampliados, el porcentaje es de 38.8%; cabe destacar que entre el segundo tipo de hogares, generalmente su composición tiene más a la “feminización”, es decir, son hogares en los que conviven tres o hasta cuatro generaciones de mujeres que, en no pocos casos, se encuentran solas.

    LOS HOGARES MONOPARENTALES

    De acuerdo con el Inegi, un hogar monoparental es aquel que está compuesto por un jefe o jefa de hogar, sus hijos e hijas, pero sin cónyuge. De este tipo de hogares, el Inegi estima que hay en el país 6.14 millones, de los cuales, 5.14 millones son jefaturados por mujeres, y 993 tienen como jefe a un hombre; es decir, se trata de una abrumadora mayoría de hogares de este tipo con jefa mujer, pues constituyen el 83.7% de los hogares monoparentales.

    LAS ENTIDADES CON MÁS CASOS

    De acuerdo con el propio Inegi, las entidades donde hay un mayor número de hogares monoparentales jefaturados por mujeres son las siguientes: a) Estado de México, con 722 mil 172 casos; Ciudad de México, con 469 mil 936; Jalisco, con 346 mil 102; Veracruz, con 338 mil 127; Puebla, 275 mil 761; Guanajuato, con 230 mil 559; Oaxaca, con 185 mil 128 y Chiapas, con 178 mil 641.

    La transicion de los hogares

    Por su parte, el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara de Diputados, en su documento titulado, Guarderías/Estancias Infantiles en México; información estadística, consigna la existencia de nueve mil 168 estancias infantiles registradas en el 2016; en ese estudio se presentan los datos por estado, y destaca que las entidades con más estancias son: 1) Estado de México, con  mil 123; Veracruz, con 580; Ciudad de México, con 522; Jalisco, con 487; Puebla, con 466; Guanajuato, con 463; Chiapas con 368; Michoacán, con 337; y Sinaloa, con 330.

    Así, utilizando esos datos, se encuentra que hay una correlación de .998 al vincular las variables relativas al número de hogares monoparentales con jefatura femenina, y el número de estancias infantiles por entidad; esto sugiere que la distribución de las estancias infantiles en el país no se llevó a cabo con criterios discrecionales, sino atendiendo a la potencial demanda de servicios de estancias de mujeres jefas de familia.

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    Importantes diferencias hogares mujeres

     

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    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 12-febrero-2019, p17.

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  • Lo verdaderamente importante

    Todos los días fallecen en el país alrededor de 780 personas por diabetes, hipertensión y enfermedades alcohólicas del hígado; se trata de 32 casos por hora. Escribirlo de esa manera no es “tremendismo”, antes bien, es azoro ante lo tremendo de las cifras; todas vinculadas a una de las cuestiones centrales del proceso económico en general: el consumo.