• El complejo mundo del suicidio

    Entre los años de 2010 y el 2016 el Instituto Nacional de Geografía y Estadística contabiliza 457,878 casos de defunción por causas accidentales y homicidio. A ellos se añaden 41,321 casos en los que la causa de defunción fue el suicidio. Los datos muestran que en dos de cada tres casos las personas que se quitaron la vida tenían menos de 39 años de edad


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    El suicidio es uno de los fenómenos humanos de mayor complejidad: llegar a la decisión de quitarse la vida implica una serie de condiciones que, en la mayoría de los casos, están vinculadas a realidades de sufrimiento, violencia, angustia y pérdida de sentido de la existencia.

    Suicidarse puede ser también un acto de voluntad ante la conciencia de una vida precaria, de una enfermedad terminal o una situación insoportable que, de acuerdo con algunos sicólogos y filósofos, constituiría un acto racional —que sería el menor número de casos— y, por lo tanto, también un acto de voluntad incuestionable.

    En cualquier escenario, lo que es cierto también es que en México se tiene una enorme carencia de servicios de salud mental: no se cuenta ni con la oferta suficiente ni con las capacidades institucionales para ofrecer atención oportuna a una población que, de acuerdo con los datos del Inegi, en los últimos años registra cifras por arriba de los 30 millones de personas que se han deprimido al menos una vez en la vida.

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    Un contexto de suma violencia

    De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística  y Geografía (Inegi), en nuestro país hay un severo contexto de violencia que condiciona y en varios sentidos determina la tendencia de suicidios que se ha registrado en los últimos años en nuestro país.

    En efecto, el Inegi cuenta con una clasificación de defunciones a la que categoriza como “muertes accidentales y violentas”; y en ella se resumen las que tiene como causa las lesiones intencionales (homicidios), las defunciones por eventos accidentales y las defunciones por lesiones autoinfligidas (suicidio).

    Al respecto, es importante destacar que respecto de las primeras dos categorías (defunciones accidentales y por homicidio), el Inegi estima, para el periodo que va de 2010 a 2016, un promedio anual de 65 mil 411 casos anuales; es decir, un promedio diario de 179 defunciones por las causas señaladas. En su conjunto, si se suman estas dos causas de defunción estarían entre las primeras causas de muerte en el país, sobre todo si se tiene como referencia que en ese año, hubo alrededor de 105 mil defunciones por diabetes mellitus.

    Un contexto violento

    El año con mayor número de casos de mortalidad por homicidios y accidentes en el periodo señalado fue el de 2011, con 69 mil 602 casos, seguido de 2012, con 68 mil 186 casos. En contraste, los años con menor incidencia de estas dos causas de defunción fueron 2014, con 60 mil 303 casos y 2015, con 60 mil 152. Desde esta perspectiva, asumiendo que los años con mayor número de casos son al mismo tiempo los que tuvieron mayor número de homicidios, lo esperable es que en cuanto se den a conocer los datos de 2017 y 2018, al haber sido los años más violentos en lo que va de la década, entonces el número de defunciones violentas y por eventos accidentales podrían ser aún mayores a los que se han registrado en los años previos.

    Tendencia suicida

    En este contexto, el número de casos de defunciones por suicidio que se ha registrado en el periodo de 2010 a 2016 asciende a 41 mil 321 casos, es decir, un promedio de cinco mil 903 anuales. Esto equivale también a un promedio de 16 casos al día.

    A diferencia de la tendencia de defunciones accidentales y por homicidios, las defunciones por suicidio presentan una tendencia creciente, habiendo pasado de cinco mil 550 casos en 2012, a seis mil 370 casos en 2016. El año con el mayor número de casos fue 2015, con seis mil 425, en el cual, el promedio diario, ascendió a 17.6 casos. De esta forma, si se compara 2010 con 2016, el incremento entre una y otra fecha fue de prácticamente 30% entre ambos años.

    La carga por edades 

    De acuerdo con el Inegi, en el periodo señalado, de los 41 mil 321 casos de suicidio registrados, en mil 525 la persona que cometió suicidio fue un adolescente de entre 10 y 14 años; esta cifra representa a 4% del total de casos de suicidio del periodo.

    Para el grupo de 15 a 19 años de edad la cifra es mucho mayor, con cinco mil 546 casos, los cuales representan 13.4% del total de los registrados en el periodo consignado. Entre ambos grupos de edad, concentran 17% de los suicidios que hubo en esos años.

    En el segmento de 20 a 24 años de edad, la cifra total de suicidios cometidos fue de seis mil 489 casos, dato que representa a 15.7% del total; mientras que en el grupo de 25 a 29 años de edad, la suma es de cinco mil 97 casos, indicador que representa 12.33% del total.

    Como se observa, el total de los suicidios cometidos por personas menores de 29 años de edad representan 45% del total de los que se contabilizaron en el periodo de 2010 a 2016.

    Por su parte, para el segmento etario de 30 a 39 años de edad, el total de suicidios registrados fue de ocho mil 506; es decir, 20.5% del total, con lo que puede afirmarse que en México, dos de cada tres suicidios son cometidos por personas menores de 39 años.

     

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 11-septiembre-2018, p.24.

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