• “Quien odia al hermano es un asesino” / Leonardo Boff

    Reina mucha violencia, rabia y odio en nuestro país a causa de la segunda vuelta de las elecciones. Lo que nos escandaliza y va contra la Constitución que afirma ser un Estado laico (no oficializa ninguna religión ni estas pueden ser usadas partidariamente), son las iglesias neo-pentecostales y algunas evangélicas, concretamente la Universal y su líder, que se han transformado en centros de fake news, verdadera máquina de producción de calumnias y falsedades contra el candidato Haddad, hasta afirmar que, de modo semejante al estado totalitario comunista, “el niño después de 5 años pasa a no pertenecer ya a los padres sino al Estado”

  • 2018, el año más cruento

    De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el 2018 se cometieron 33,341 homicidios dolosos en el país; de éstos, 23,672 fueron por disparo de arma de fuego. Destaca que en solo dos entidades: Guanajuato y Baja California, se concentró casi el 22% de esos casos, es decir, una de cada cinco de las perpetradas en el país en 2018


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    HOMICIDIOS 2018

    Nunca, en la historia reciente de nuestro país habíamos tenido tantos casos de homicidio en un solo año. De acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el 2018 se cometieron 50,341 homicidios, entre intencionales y culposos. Esa cifra implica un promedio mensual de 4,195 decesos por causas violentas, o prácticamente 6 casos cada hora.

    De esa suma, 33,341 fueron casos de homicidios dolosos, es decir, homicidios intencionales, cifra que debe verse aún con reservas pues habrá que esperar la que nos dé Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), luego de que haya llevado a cabo la calibración de los datos y haya integrado los datos que recoge de las distintas fuentes de información que utiliza, y que son mucho más amplias que las utilizadas por el Secretariado Ejecutivo.

    De esa cantidad de homicidios dolosos, 23,672 fueron cometidos por disparo de arma de fuego, es decir, un promedio mensual de 1,972 casos, o bien, 65 casos por día. Otros 3,221 fueron cometidos con arma blanca; y 5,980 cometidos por “otros elementos”, como objetos para golpear, piedras, y hasta utensilios de cocina.

    EL TÉTRICO CASO DE LOS FEMINICIDIOS

    El número de feminicidios se ha incrementado de manera relevante en los últimos años, lo cual fortalece la hipótesis relativa a que, en el momento en que la violencia criminal se incrementa, de manera simultánea crecen otras expresiones y formas de acción delincuencial que expresan vertientes de lo sádico que rayan en lo indecible.

    Así, para el año 2015, el Secretariado Ejecutivo tiene un registro de 420 feminicidios; y de éstos, 57 fueron cometidos con arma de fuego; 79 con arma blanca; 231 con algún “otro elemento”; mientras que 53 casos se encuentran como “no especificados”; por su parte, en el año 2016 el número de feminicidios creció a 621 casos, es decir, 47% más que el año previo. Del total señalado, 160 fueron cometidos por disparo de arma de fuego, 107 con arma blanca, 301 con algún otro elemento, y 53 considerados como “no especificados”.

    Para el año 2017 las cifras crecieron aún más, llegado a un total de 708 feminicidios, esto es, 17% superior a la cifra del año previo, pero 68.5% superior a la cifra registrada en 2015. Finalmente, para el año 2018 el Secretariado Ejecutivo registró una nueva cifra récord, con 861 casos (21% más que en 2017), de los cuales, 201 fueron cometidos con arma de fuego, 174 con arma blanca, 454 con “otro elemento”, y 32 casos más fueron clasificados como “no especificados”.

    LOS ESTADOS MÁS VIOLENTOS 

    Un dato que es relevante destacar es el relativo a que en el 2018 hubo 13 entidades de la República en la que se rebasó el número de mil homicidios dolosos en cada una de ellas, de tal forma que de los 33,341 casos contabilizados el año pasado, 25,356 fueron cometidos en esas 13 entidades, es decir, el 76.2% del total nacional concentrado en poco más de la tercera parte de los estados de la República.

    Los casos más notorios, de acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo, son los siguientes: en primer lugar nacional, el estado de Guanajuato, con 3,290 homicidios dolosos, es decir, un promedio mensual de 274 casos; le sigue en segundo lugar Baja California, con 3,139 casos, lo que equivale a un promedio mensual de 261 homicidios.

    Siniestro homicidios mexico social

    En tercer sitio se encuentra el Estado de México, con 2,652 homicidios dolosos, o un promedio mensual de 221 casos; en cuarto sitio está Guerrero, con 2,472 homicidios, es decir, 206 por mes; y en quinto sitio Jalisco, con 2,420 casos, o bien, 201 casos mensuales.

    Los otros estados con mayor número de homicidios son: Chihuahua, con 2,190, Michoacán con 1,623; Veracruz con 1,569; Ciudad de México con 1,380; Puebla con 1,277; Oaxaca con 1,172; Tamaulipas con 1,100 casos; y Sinaloa con 1,072 homicidios dolosos a lo largo del 2018.

    EL ESTRUENDO DE LAS BALAS 

    Del total de homicidios dolosos cometidos en el país, el Secretariado Ejecutivo contabiliza 18,328 casos en los que la víctima falleció por impacto de disparo de arma de fuego. En este indicador, nuevamente las 13 entidades con mayor número de homicidios son las que registran también el mayor número de casos de ese tipo de homicidios, siendo las siguientes:

    Guanajuato, con 2,748 casos; Baja California, con 2,326; Estado de México con 1,811; Guerrero, con 1,700; Jalisco con 1,563; Chihuahua, con 1,545; Michoacán con 1,310; Ciudad de México con 1,017. Le siguen los estados de Veracruz con 941; Oaxaca con 929; Puebla con 877; Sinaloa con 819 y Tamaulipas con 742 casos.

    Destaca en este indicador, que de los 23,672 casos de homicidio por disparo de arma de fuego, el 11.6% se hayan perpetrado en Guanajuato; mientras que en Baja California se concentró el 9.8% del total; es decir, en solo dos entidades se cometió uno de cada cinco homicidios por disparo de arma de fuego en el país.

    Homicidios dolosos record macabro mexico social

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 22-enero-2019, p17.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • 2018: el año más sangriento | Guanajuato se mantiene como líder indiscutible en homicidios

    Luego de que se creía que en materia de espectáculos macabros habíamos visto casi todo: fosas clandestinas, historias de cuerpos disueltos en ácido, ejecuciones colectivas, y un largo etcétera, esta semana conocimos la historia de los tráileres de la muerte: literalmente dos vehículos repletos de cadáveres, que se cuentan por cientos, que no han sido identificados, y que para los cuales no hay espacio en las morgues de Jalisco.

  • 2018: el año más violento / Saúl Arellano

    México vive el año más violento de su historia reciente y Guanajuato continúa encabezando la lista de las entidades más sangrientas del país, pues uno de cada 10 homicidios se comete en tierras guanajuatenses. Además, el 63.6% del total de homicidios en ese estado son intencionales y 83.6% se cometen con arma de fuego

  • Al despertar, siguen los feminicidios

    Entre el año 2015 y el mes de mayor de este 2018, se tiene un registro oficial de 2018 feminicidios. El Estado de México, Veracruz, Oaxaca, la Ciudad de México y Sinaloa, aparecen con mayor número absoluto de casos


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    La nueva Presidencia, que habrá de iniciar el 1 de diciembre de 2018, tiene enormes retos por enfrentar y resolver. Terminaron las campañas, y al reduccionismo que caracterizó a las propuestas que escuchamos le debe seguir la construcción de diagnósticos precisos, la reflexión mesurada sobre los cambios que deberán implementarse en las estrategias y programas hasta ahora vigentes y, sobre todo, el pleno compromiso de justicia y seguridad con una población que clama por paz y tranquilidad.

    Entre las múltiples agendas que tiene pendientes nuestro país se encuentra la de la violencia contra las mujeres y, en particular, la violencia feminicida, ante la cual hará falta mucho más que acabar con la corrupción institucional para erradicarla, sobre todo considerando que la mayoría de los perpetradores son conocidos, parejas o exparejas de las mujeres que son asesinadas en razón de género.

    Una cruel tendencia

    De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP), entre el año 2015 y el mes de mayo del 2018 se tiene registro de 2018 casos de feminicidios en todo el país. En efecto, en el 2015 se contabilizaron 420 casos; en el 2016 la cifra creció a 621 feminicidios, es decir, 33.3% más que el año previo. En el 2017 el indicador se fue a su máximo histórico con 708 casos, es decir, 13% más que en 2016, pero 68.2% más que en 2015. Entre enero y mayo de este año la cifra registrada es de 269 casos, cifra que representa el 40% de la registrada en 2017, pero equivalente al 56% del total de los registrados en 2015.

    Frente a estas cifras debe tenerse siempre cautela, pues se trata de carpetas de investigación, cuya integración depende siempre del criterio del Ministerio Público, por lo que es posible que el subregistro de casos sea importante, pero imposible de dimensionar estadísticamente.

    Las entidades con más casos

    La distribución territorial de casos de feminicidios en el país muestra diferencias notables entre estados. En números absolutos, el Estado de México aparece como el primer lugar nacional en el número de casos, con 207 en el periodo señalado de enero del 2015 a mayo del 2018. Al respecto, sin minimizar la problemática, debe tenerse en cuenta que también es la entidad más poblada del país.

    En segundo lugar se encuentra Veracruz, con una suma de 206 casos, es decir, sólo 1 caso menos que el Estado de México, pero con una población casi 50% menor a la de la primera entidad, por lo que la tasa de feminicidios debe asumirse como exponencialmente más alta en esa entidad, en los últimos tres años.

    Violencia Misogina.png

    En tercer sitio se encuentra Oaxaca, con una suma de 167 casos; de manera notable, esta entidad muestra la necesidad de mejorar los diagnósticos pues no se tiene claridad, por ejemplo, respecto del origen étnico de las mujeres víctimas de feminicidio; y menos aún, de su condición socioeconómica.

    En cuarto lugar se ubica la Ciudad de México, con 162 casos. Se trata de una suma muy elevada; y muestra que aún en la capital del país, en donde se asume que hay mayores capacidades para la protección de los derechos de las mujeres, la violencia de género sigue siendo una problemática que exige, como en el resto del país, la transversalización de la perspectiva de género en todas las políticas y programas públicos, reto en el cual el nuevo gobierno deberá dar pasos agigantados desde el 1 de diciembre.

    En quinto lugar de esa bochornosa lista se encuentra Sinaloa, con 157 casos en el periodo señalado; le sigue Jalisco con 156; Chiapas con 111, Sonora con 94; Morelos con 83; Tabasco con 74; Nuevo León con 70; Guanajuato y Puebla con 55 cada uno de ellos; y Guerrero, con 53.

    En el agregado, las cifras de que se dispone permiten estimar que, entre 2015 y hasta mayo del 2018, el promedio diario de feminicidios es de 1.6 (asumiendo por supuesto que las personas no pueden fraccionarse); lo cual permite dimensionar la magnitud de este tipo de violencia en el país.

    Métodos sádicos

    De acuerdo con los datos del SNSP, de los 2018 feminicidios perpetrados entre enero del 2015 y mayo del 2018, en 479 casos (23.73% del total) se tiene registro de que la lesión mortal fue cometida con arma de fuego; en 383 casos más /18.97% del total), el feminicidio fue cometido con arma blanca; mientras que en mil ocho casos, la lesión o lesiones fueron cometidas “con otro elemento”. En este caso, esa indeterminación llama también a la indignación, pues de acuerdo con especialistas en el tema, en ese capítulo se encuentran: “golpes”, “golpes con objetos pesados”, “ahorcamiento”, y otros métodos y formas de agresión que evidencian la saña con que son asesinadas las mujeres.

    Sadicos.png

    En ese apartado, el relativo a “otro elemento” como “agente causante” del feminicidio, Veracruz ocupa el primer lugar, con 200 casos; en segundo lugar, está el Estado de México con 130; en tercer sitio se ubica la Ciudad de México con 123 casos; en cuarto aparece Jalisco con 66; y en quinto Chiapas, con 58 casos.

     *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 03-julio-2018, p.14.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • AMLO, del discurso a las acciones de gobierno / Saúl Arellano

    El presidente López Obrador es un político sui generis. A diferencia de los candidatos que han contendido por la Presidencia de la República desde el año 2000, construyó una narrativa totalmente distinta: su propuesta no se ha centrado nunca en sus capacidades técnicas o dominio académico o profesional en alguna materia específica

  • Andando sobre cadáveres / Mario Luis Fuentes

    Nuestros mayores temores han cambiado de tesitura, tono y contenido. En México hoy hay algo más allá del temor frente a los sepulcros, y lo es por partida doble: en primer lugar, porque hoy morir con violencia puede significar mucho más que morir de una “lesión dolosa”, porque hoy se puede, literalmente morir por tortura sádica; y en segundo lugar, porque se acabó para miles la paz de los sepulcros, y es que cada paso que se da sobre muchos caminos, calles o terrenos, puede significar que se está caminando sobre cuerpos o restos humanos.

  • Asolados por la violencia / Saúl Arellano

    La cifra es escalofriante: 29 de cada 100 mexicanos fueron víctimas de la delincuencia en el último año. La cifra es la mayor registrada desde que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía diseña, levanta y procesa la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (Envipe, 2018)

  • Contra el acoso y abuso sexual / Mario Luis Fuentes

    Cada nuevo escándalo de abuso o acoso sexual que estalla puede pensarse como una pústula que se revienta y muestra, a través de la pus que expele, el nivel de podredumbre que ha invadido a un cuerpo. Así el nuevo escándalo de los pederastas que, abusando de su posición como jerarcas de la Iglesia católica, convirtieron la vida de cientos, quizá miles de niñas, niños y adolescentes, en un infierno

  • Contra la violencia feminicida

    México no podrá reconciliarse ni ser una nación en paz mientras continúen los elevados niveles de violencia homicida y, en particular, la violencia que se ejerce en contra de las mujeres


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    Desde esta perspectiva, debe insistirse en que la estrategia de seguridad pública impulsada por el gobierno del presidente López Obrador debe tener en consideración que los homicidios contra mujeres responden a una fenomenología delictiva y criminal muy distinta a la que motiva la mayoría de los homicidios de hombres.

    En efecto, un análisis de las causas de mortalidad por agresiones que registra el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) permite identificar que, a diferencia de lo que ocurre entre los hombres, un muy alto porcentaje de homicidios de mujeres ocurre en sus propias viviendas, lo cual es de suyo revelador de las posibles causas que motivan estos crímenes.

    LA MAGNITUD

    Los datos del Inegi muestran que entre los años 2012 y 2017 fueron cometidos 16 mil 446 homicidios en los cuales las víctimas eran mujeres. Esta cifra implica un promedio anual de dos mil 741 casos, o bien, prácticamente un caso cada tres horas. Al respecto es importante señalar que el año 2017, el último para el cual el instituto dispone de información, fueron cometidos tres mil 430 homicidios de mujeres, una cifra 22% superior a la registrada el año de 2016.

    Preocupante tendencia homicidio mujer

    Asimismo, debe subrayarse que, de acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entre los meses de enero y noviembre del 2018, se habían contabilizado dos mil 466 homicidios de mujeres, por lo que el año podría concluir, de haberse mantenido la tendencia en el mes de diciembre pasado, con alrededor de dos mil 671 homicidios de mujeres, cifra que aún deberá ser tomada como preliminar, pues en el recuento final que haga el Inegi de las estadísticas de homicidios para el año 2018, el dato podría ser mayor.

    Otro dato relevante a destacar es el importante número de mujeres menores de 18 años que han sido asesinadas, pues en el periodo que va del 2015 al 2018, años para los cuales las cifras son comparables en las estadísticas del Secretariado Ejecutivo, se tiene registro de 787 casos, es decir, un promedio anual de 196 homicidios de niñas y adolescentes.

    EL RECUENTO DEL SEXENIO

    De acuerdo con el Inegi, habría al menos 91 modalidades distintas de homicidio doloso y que son identificables para los casos en que las mujeres fueron víctimas. Analizado de forma cronológica, a continuación se presentan las modalidades y lugares más frecuentes.

    En el año 2012, el Inegi tiene un registro de dos mil 764 homicidios dolosos cometidos contra mujeres. De estos, 721 fueron por arma de fuego en calles o carreteras; 233, por disparo de arma de fuego en la vivienda; 199 casos más, por agresiones por medios “no especificados en calles y carreteras”; 177 casos, por ahorcamiento, estrangulamiento y sofocación en calles y carreteras.

    Formas horrendas de morir violencia feminicidio

    En otros 171 casos los homicidios fueron cometidos con objetos cortantes en calles y carreteras; 163, con objetos cortantes en vivienda; 117 casos más, por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación en vivienda; 112 casos, por agresión por medios no especificados en la vivienda; 102 casos, por disparo de arma de fuego en lugares no especificados, y 61 casos más, por ahorcamiento en lugares no especificados.

    De los 2 mil 648 casos contabilizados en el 2013, 552 fueron por disparo de arma de fuego en calles o carreteras; 245, por objeto cortante en viviendas; 223 casos más fueron por arma de fuego en viviendas; 154, por arma de fuego en lugar no especificado; 136 casos fueron por ahorcamiento o estrangulamiento en calles y carreteras; 134, por medios no especificados en calles y carreteras; 130, por objeto cortante en calles y carreteras; 124, por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación en vivienda, y 119 casos más por medios no especificados en la vivienda.

    En el 2014, de los dos mil 408 casos totales, 447 fueron por arma de fuego en calles y carreteras; 210, por objeto cortante en vivienda; 206, por disparo de arma de fuego en vivienda; 147, por ahorcamiento o estrangulamiento en vivienda; 145, por medios no especificados en calles y carreteras; 130, por medios no especificados en vivienda; 114, por objetos cortantes en calles y carreteras, y 111, por ahorcamiento o estrangulamiento en calles y carreteras.

    Por su parte, de los dos mil 383 casos registrados en 2015, un total de 500 fueron por disparo de arma de fuego en calles y carreteras; 229 fueron por disparo de arma de fuego en vivienda; 208, por objeto cortante en vivienda; 175, por ahorcamiento o estrangulación en vivienda; 119, por medios no especificados en vivienda; 118, por medios no especificados en calles y carreteras; y 112, por ahorcamiento o estrangulamiento en calles y carreteras.

    Otros casos

    En 2016 hubo dos mil 813 homicidios de mujeres. De estos, 710 fueron por arma de fuego en calles y carreteras; 296, por medios no especificados en vivienda; 200, por objeto cortante en vivienda; 192, por ahorcamiento o estrangulamiento en vivienda; 140, por medios no especificados en calles y carreteras; 130, por objeto cortante en calles y carreteras; 127, por ahorcamiento o estrangulamiento en calles y carreteras; 116, por disparo de arma de fuego en lugares no especificados, y otros 116, por medios no especificados en vivienda.

    En 2017, de tres mil 430 casos registrados, 866 fueron por arma de fuego en calles y carreteras; 320, por arma de fuego en la vivienda; 230, por objeto cortante en la vivienda; 202, por ahorcamiento o estrangulamiento en vivienda; 193, por ahorcamiento o estrangulamiento en calles o carreteras; 170, por arma de fuego en lugares no especificados; 170, por medios no especificados en calles y carreteras; 156, por objetos cortante en calles y carreteras; 144, por arma de fuego en lugares no especificados, y 103, por medios no especificados en la vivienda.

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 08-enero-2019, p13.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • Crisis humanitaria que solo cambia de lugar / Judith Coronel

    La complejidad del éxodo masivo de centroamericanos sin documentos, en su mayoría hondureños, por territorio mexicano hace más tenso el clima de polarización, prejuicios y crispación que prevalece en nuestro país en el contexto de transición política

  • Derechos humanos: recursos estatales limitados

    México vive una severa crisis de derechos humanos, y en contrapartida, se cuenta con organismos estatales de protección en su mayoría con bajos presupuestos, personal insuficiente, y recursos materiales y financieros limitados. Según el INEGI, en 2017 se presentaron poco más de 202 mil quejas ante la CNDH y los organismos estatales, de las cuales, en 79,730 se declararon procedentes


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    La reforma constitucional de 2011 en materia de derechos humanos tiene profundas implicaciones para todas las estructuras de gobierno, pero también para el sistema de políticas públicas, tanto en el ámbito federal como en los estatales y los municipales.

    El 10 de diciembre se conmemora el Día Internacional de los Derechos Humanos con el propósito de mostrar que las sociedades democráticas sólo tienen viabilidad cuando en ellas se construyen sistemas jurídicos e institucionales capaces de garantizar de manera universal los derechos de todas y todos.

    La citada reforma del 2011 implicaba, además, que los organismos defensores de los derechos humanos se fortalecieran en cada una de las entidades de la República, tanto en lo que a los recursos de que disponen como en lo que al personal que en ellos laboran, con la finalidad de que en cada uno de los estados del país se cuente con los mecanismos necesarios para la adecuada garantía de los derechos humanos.

    EL CONTEXTO

    No debe olvidarse que los derechos humanos incluyen no sólo a los derechos civiles y políticos, sino también a los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA), y que éstos pueden ser exigidos mediante mecanismos como el Juicio de Amparo. Desde esta perspectiva, destaca el informe sobre Pobreza y Derechos Sociales en México, presentado por el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), cuyos planteamientos permiten sostener que en nuestro país hay un incumplimiento generalizado de los derechos sociales de la población.

    Por otro lado, las condiciones de criminalidad y violencia que se viven en México, y que ha llevado a que 2018 sea el año más violento, de al menos las últimas tres décadas en el país, han provocado una severa crisis de derechos humanos, expresada en fenómenos tan graves como el uso sistemático de la tortura por parte de autoridades en todos los niveles; el homicidio de decenas de personas, o la desaparición forzada, mayoritariamente perpetrada por grupos delincuenciales, pero de cuya práctica no está exenta la autoridad.

    LOS RECURSOS EN LOS ESTADOS 

    En el contexto señalado, es importante destacar los resultados del Censo Nacional de Derechos Humanos, presentados el 10 de diciembre del 2018 por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi). En este documento destaca, en primer lugar, la reducida participación ciudadana en consejos consultivos de los organismos estatales de protección de derechos humanos.

    Según el Inegi, en todo el país hay 253 espacios de representación ciudadana en los citados Consejos, de los cuales 126 son hombres, 85 son mujeres y 42 espacios más se encuentran vacantes; situación preocupante por partida doble: en primer lugar, por el desequilibrio en la representación paritaria y, en segundo, por los huecos que existen en espacios en los que debería haber incluso una mucho mayor participación social.

    Al mismo tiempo, destaca el hecho de que en el año 2017 sólo hubo 299 sesiones de estos Consejos convocadas por los organismos estatales, de las cuales se efectuaron únicamente 295, y de éstas, sólo 178 fueron públicas. En ese sentido, destaca el estado de Guanajuato en el cual, de acuerdo con la información del Inegi, durante 2017 la Procuraduría Estatal de los Derechos Humanos no convocó a ninguna sesión de su consejo consultivo, hecho insólito en la entidad con mayor número absoluto de homicidios dolosos y por arma de fuego en todo el territorio nacional.

    En el mismo caso de cero convocatorias a sus Consejos se encuentran los estados de Veracruz y Sonora, así como los de Colima, Coahuila y Baja California Sur, donde hubo sólo tres convocatorias a lo largo de todo el 2017.

    Por otro lado, de acuerdo con el Inegi, en el 2018 se presentaron en total 202 mil 461 solicitudes de queja ante los organismos estatales y la CNDH, por presuntas violaciones a los derechos humanos; de éstas, sólo en 79 mil 730 casos, es decir, el 39.3% se aceptaron; en dos mil 624 casos la queja se declaró improcedente; en cuatro mil 538 casos las quejas fueron archivadas; mientras que en 66 mil 161 casos las quejas fueron orientadas a las instancias consideradas como pertinentes.

    Diferencias-abismales.png

    Otro dato a destacar es la escasa intervención de los organismos protectores de derechos humanos “abiertos por oficio”; en efecto, de los 97 mil 198 expedientes atendidos en todo el país, únicamente dos mil 418 se abrieron en la modalidad señalada; dato que contrasta con el número de feminicidios, denuncias por trata de personas, secuestro, tortura, desaparición forzada, en los cuales las leyes establecen la intervención oficiosa de estos organismos.

    LAS MÁS NUMEROSAS 

    Según el Inegi, durante 2017 el mayor número de quejas presentadas fue debido a presuntas violaciones al derecho a la seguridad jurídica y la libertad con 61 mil 729 casos; en segundo término, por violaciones al derecho a la integridad y seguridad personales con 22 mil 291 casos; en tercer lugar, por el derecho a la protección de la salud con 12 mil 945 casos; en cuarto sitio, por violaciones a derechos civiles, con 11 mil 177 casos y; en quinto, por violaciones a derechos laborales y a la seguridad social con seis mil 574 casos.

    Las-grandes-fallas-del-Estado.png

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 11-diciembre-2018, p14.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • Derechos humanos: una agenda impostergable

    Cada año, cerca de 153 mil mexicanos sufren al menos una violación a sus derechos humanos. Si bien el marco jurídico mexicano cuenta con elementos suficientes para el respeto, la garantía, la protección y la defensa de los derechos humanos, esto sigue siendo uno de los principales retos para el país

  • Desarrollo, economía y violencia / Mario Luis Fuentes

    El 12 de junio se llevará a cabo el tercer debate entre los candidatos a la Presidencia de la República. Los temas aprobados por el Instituto Nacional Electoral son: “Economía y desarrollo" y los subtemas "crecimiento económico, pobreza y desigualdad, educación, ciencia y tecnología, así como desarrollo sostenible y cambio climático”

  • Discriminación: una agenda inaplazable

    La discriminación en México es uno de los peores atavismos culturales. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Discriminación, presentada esta semana por el INEGI, el CONAPRED, la UNAM y el CONACYT, el 20% de la población ha enfrentado en el último año, algún acto de discriminación. Esta práctica es una de las múltiples formas de violencia social, y sus consecuencias pueden llegar a ser mortales


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    Discriminar implica dar un trato diferenciado, generalmente negativo, contra una persona o grupo de población, cuyo efecto es la negación, limitación o incumplimiento parcial de alguno o varios derechos. Ese trato diferenciado puede tener efectos de extrema gravedad, que pueden llevar incluso a la muerte de las personas, cuando lo que se niega es, por ejemplo, el acceso a la salud en razón del género, la pertenencia étnica, la edad, etcétera.

    La agenda es de tal relevancia, que atinadamente en México se logró la reforma al artículo 1º constitucional (en mucho gracias al trabajo liderado por Gilberto Rincón Gallardo y por otras personalidades y organizaciones de la sociedad civil), en el cual está expresamente prohibida la discriminación en nuestro país.

    Aun con ello, el mandato constitucional sigue pendiente de cumplirse. Por ejemplo, las personas indígenas y afrodescendientes siguen siendo las más pobres del país, y en buena medida se debe a la discriminación racial. En circunstancia similar se encuentran las niñas, niños y adolescentes, quienes son, analizado por grupos de edad, los más pobres de México.

    Intolerantes.png

    En ese sentido, destaca la publicación hecha por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en coordinación con el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), con la UNAM y con el Conacyt, de los resultados de la Encuesta Nacional de Discriminación (Enadis, 2018), de la cual se presentan a continuación los principales resultados.

     

    Gran magnitud

    De acuerdo con los resultados de la Enadis, una de cada cinco personas mayores de 18 años en el país declara haber sido discriminada en los últimos 12 meses, debido a su color de piel, apariencia, peso, estatura, forma de vestir, de hablar, por sus creencias religiosas, por su sexo o por su orientación sexual.

    Discriminación multiple.png

    Destaca en ese sentido que prácticamente 50% de la población percibe que los derechos de su grupo de población, por sexo, son respetados poco o nada. Es interesante observar al respecto que 48.1% de las mujeres manifiesta esa percepción, mientras que entre los hombres el porcentaje es de 50.1%.

    El olvido de los pueblos indígenas

    De acuerdo con el Coneval, en el año 2016 más de 70% de las personas hablantes de lenguas indígenas, o que forman parte de algún pueblo indígena, se encontraban en condición de pobreza; mientras que prácticamente sólo cinco de cada 100 se encontraban en condiciones “adecuadas de bienestar”, es decir, eran consideradas como no pobres y no vulnerables.

    Ahora, de acuerdo con la Enadis, lo que se revela son las principales problemáticas identificadas por los pueblos indígenas: 20.9% considera que su principal problema es la falta de empleo, 16.1% afirma que es la falta de recursos económicos; 15.8% identifica la falta de apoyos del gobierno a través de programas sociales; 14.6% afirma abiertamente que su mayor problema es la discriminación por su apariencia o lengua; mientras que 13.1% manifiesta que su mayor problemática es la falta de atención médica.

    Lo anterior se ve reforzado por la percepción registrada entre el 75% de las personas de 12 años y más que forman parte de los pueblos indígenas, quienes manifestaron estar de acuerdo con la idea relativa a que las personas indígenas son poco valoradas por el resto de la población. En el mismo sentido, 43.7% de este grupo de población afirma que las personas no indígenas las consideran poco trabajadoras.

    En términos de lo que podría denominarse como “discriminación efectiva”, 15% de quienes forman parte de los pueblos indígenas sostiene que le han negado servicios médicos debido a su condición étnica; el 8.7% afirma que le han negado servicios en oficinas de gobierno; 11.1% afirma que le fueron negadas becas del programa Prospera u otros programas sociales; mientras que 5% sostiene que le han sido negados créditos. de vivienda o de algún tipo de tarjeta.

    Personas con alguna discapacidad

    Entre este grupo de población, el 48.1% percibe que sus derechos le son respetados poco o nada. El 31.1% declara que su principal problema son calles, instalaciones y transporte inadecuado a sus condiciones; el 30% afirma que enfrentan falta de oportunidades para encontrar empleo; 21.5% considera que su principal problemática es la falta de cuidados, terapias y tratamientos; mientras que el 11.1% ha enfrentado discriminación por su apariencia.

    Al 13.7% de quienes tienen 18 años y más y viven con alguna discapacidad, les ha sido negada la atención de la salud; al 8.3% se les negó la atención en alguna oficina de gobierno; al 15.1% le fueron negadas becas u otros programas sociales del gobierno; al 6.5% le fue negada la oportunidad de seguir estudiado, y al 7.1% la posibilidad de trabajar o de obtener un ascenso.

    Asimismo, a un 7% le han rechazado o excluido de actividades sociales; prácticamente al 20% le ha sucedido que le miren de forma incómoda o le hagan sentir incómodos; 18.3% ha sufrido burlas o les han dicho cosas que les molestan; 9.6% de las personas con discapacidad han sido amenazadas, empujadas o jaloneadas; mientras que 2% ha sido obligado a salir de su comunidad.

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 07-agosto-2018, p.16.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • Disueltos en ácido: más allá de lo macabro / Saúl Arellano

    Miguel de Unamuno sostenía que morir siempre será un evento prematuro; lo es más cuando es resultado del ejercicio de la violencia; pero ésta tiene distintas dimensiones: desde la ejercida en combate por el colérico Aquiles, hasta la que ejecuta la delincuencia en contra de sus víctimas

  • El acceso a la justicia en tiempos de desigualdad y pobreza

    La desigualdad se ha convertido en una preocupación global; las estadísticas muestran que, en los últimos años, ha aumentado dentro de los países ricos, en países de ingresos medios y en países en desarrollo, en casi todas las regiones del mundo

  • El arranque se complica / Mario Luis Fuentes

    En nuestro país hay muchas agendas que son urgentes, y con el paso del tiempo, ante la inacción e ineficacia de los gobiernos, en todos sus órdenes y niveles, se complejizan y adquieren dimensiones mayores 

  • El complejo mundo del suicidio

    Entre los años de 2010 y el 2016 el Instituto Nacional de Geografía y Estadística contabiliza 457,878 casos de defunción por causas accidentales y homicidio. A ellos se añaden 41,321 casos en los que la causa de defunción fue el suicidio. Los datos muestran que en dos de cada tres casos las personas que se quitaron la vida tenían menos de 39 años de edad


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    El suicidio es uno de los fenómenos humanos de mayor complejidad: llegar a la decisión de quitarse la vida implica una serie de condiciones que, en la mayoría de los casos, están vinculadas a realidades de sufrimiento, violencia, angustia y pérdida de sentido de la existencia.

    Suicidarse puede ser también un acto de voluntad ante la conciencia de una vida precaria, de una enfermedad terminal o una situación insoportable que, de acuerdo con algunos sicólogos y filósofos, constituiría un acto racional —que sería el menor número de casos— y, por lo tanto, también un acto de voluntad incuestionable.

    En cualquier escenario, lo que es cierto también es que en México se tiene una enorme carencia de servicios de salud mental: no se cuenta ni con la oferta suficiente ni con las capacidades institucionales para ofrecer atención oportuna a una población que, de acuerdo con los datos del Inegi, en los últimos años registra cifras por arriba de los 30 millones de personas que se han deprimido al menos una vez en la vida.

    Una compleja renuncia.png

    Un contexto de suma violencia

    De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística  y Geografía (Inegi), en nuestro país hay un severo contexto de violencia que condiciona y en varios sentidos determina la tendencia de suicidios que se ha registrado en los últimos años en nuestro país.

    En efecto, el Inegi cuenta con una clasificación de defunciones a la que categoriza como “muertes accidentales y violentas”; y en ella se resumen las que tiene como causa las lesiones intencionales (homicidios), las defunciones por eventos accidentales y las defunciones por lesiones autoinfligidas (suicidio).

    Al respecto, es importante destacar que respecto de las primeras dos categorías (defunciones accidentales y por homicidio), el Inegi estima, para el periodo que va de 2010 a 2016, un promedio anual de 65 mil 411 casos anuales; es decir, un promedio diario de 179 defunciones por las causas señaladas. En su conjunto, si se suman estas dos causas de defunción estarían entre las primeras causas de muerte en el país, sobre todo si se tiene como referencia que en ese año, hubo alrededor de 105 mil defunciones por diabetes mellitus.

    Un contexto violento

    El año con mayor número de casos de mortalidad por homicidios y accidentes en el periodo señalado fue el de 2011, con 69 mil 602 casos, seguido de 2012, con 68 mil 186 casos. En contraste, los años con menor incidencia de estas dos causas de defunción fueron 2014, con 60 mil 303 casos y 2015, con 60 mil 152. Desde esta perspectiva, asumiendo que los años con mayor número de casos son al mismo tiempo los que tuvieron mayor número de homicidios, lo esperable es que en cuanto se den a conocer los datos de 2017 y 2018, al haber sido los años más violentos en lo que va de la década, entonces el número de defunciones violentas y por eventos accidentales podrían ser aún mayores a los que se han registrado en los años previos.

    Tendencia suicida

    En este contexto, el número de casos de defunciones por suicidio que se ha registrado en el periodo de 2010 a 2016 asciende a 41 mil 321 casos, es decir, un promedio de cinco mil 903 anuales. Esto equivale también a un promedio de 16 casos al día.

    A diferencia de la tendencia de defunciones accidentales y por homicidios, las defunciones por suicidio presentan una tendencia creciente, habiendo pasado de cinco mil 550 casos en 2012, a seis mil 370 casos en 2016. El año con el mayor número de casos fue 2015, con seis mil 425, en el cual, el promedio diario, ascendió a 17.6 casos. De esta forma, si se compara 2010 con 2016, el incremento entre una y otra fecha fue de prácticamente 30% entre ambos años.

    La carga por edades 

    De acuerdo con el Inegi, en el periodo señalado, de los 41 mil 321 casos de suicidio registrados, en mil 525 la persona que cometió suicidio fue un adolescente de entre 10 y 14 años; esta cifra representa a 4% del total de casos de suicidio del periodo.

    Para el grupo de 15 a 19 años de edad la cifra es mucho mayor, con cinco mil 546 casos, los cuales representan 13.4% del total de los registrados en el periodo consignado. Entre ambos grupos de edad, concentran 17% de los suicidios que hubo en esos años.

    En el segmento de 20 a 24 años de edad, la cifra total de suicidios cometidos fue de seis mil 489 casos, dato que representa a 15.7% del total; mientras que en el grupo de 25 a 29 años de edad, la suma es de cinco mil 97 casos, indicador que representa 12.33% del total.

    Como se observa, el total de los suicidios cometidos por personas menores de 29 años de edad representan 45% del total de los que se contabilizaron en el periodo de 2010 a 2016.

    Por su parte, para el segmento etario de 30 a 39 años de edad, el total de suicidios registrados fue de ocho mil 506; es decir, 20.5% del total, con lo que puede afirmarse que en México, dos de cada tres suicidios son cometidos por personas menores de 39 años.

     

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 11-septiembre-2018, p.24.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • El derecho a la paz

    De acuerdo con la Secretaría de Salud, en 2017 fueron atendidos en sus instalaciones prácticamente 90 mil casos de personas lesionadas en eventos de violencia familiar, siendo Querétaro la entidad con la mayor tasa en el país; también fueron atendidas 48,358 personas por heridas de arma de fuego o punzocortante. 


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

     

    Las Naciones Unidas han hecho un llamado para que, en el marco de la conmemoración de este día, se reflexione en torno a la pregunta: ¿qué significa el derecho a la paz? Esto, porque a pesar de que no existe ese derecho como tal en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el 70º aniversario de este documento, se ha hecho hincapié en la necesidad de reflexionar cuáles son las características que definen a lo que podría considerarse como derecho a la paz.

    Sin paz en los hogares

    Uno de los grandes retos que se tienen en la construcción de una sociedad fundada en la cultura de la paz, se encuentra en la generación de relaciones de convivencia, solidaridad, cariño y comprensión al interior de los hogares. Desde esta perspectiva, la antítesis de ese escenario es la prevalencia de la violencia intrafamiliar.

    Al respecto es importante señalar que, según los datos de la Secretaría de Salud, a través de sus anuarios de morbilidad, es que en el año 2017 se registraron 87,989 casos de lesiones o heridas por eventos de violencia intrafamiliar; ese indicador es equivalente a un promedio de 241 casos diarios, o también 10 casos cada hora.

    Debe destacarse que en el año 2017 sólo 10 entidades concentraron 72% de los casos registrados en todo el país. Las entidades con mayor número de casos atendidos por el sector salud por violencia intrafamiliar son: Estado de México, con 14,161 casos; Querétaro, con 10,082; Guerrero, con 7,141; Michoacán, con 7,025; Guanajuato, con 6,449; Chihuahua, con 4,420; Hidalgo, con 4,050; Veracruz, con 3,656; Jalisco, con 3,454; y Tamaulipas, con 3,226. Como se observa, entre esas 10 entidades se registraron 63,664 casos.

    Dadas estas cifras, es importante señalar los indicadores expresados en tasas, que en este caso expresan el número de casos por cada 100 mil habitantes. Desde esta perspectiva, Querétaro tuvo en 2017 la peor tasa del país, con 488.67 casos por cada 100 mil personas; le sigue Campeche, con una tasa de 199.9; Guerrero, con 197.96; Michoacán, con 150.81 casos por cada 100 mil; Quintana Roo, con 139.4; Hidalgo, con 137.55; Nayarit, con 131.4; Chihuahua, con 116.87; y Guanajuato con una tasa de 109.14 casos por cada 100 mil habitantes.

    Al respecto es importante puntualizar que éstos datos se refieren a personas que fueron atendidas en clínicas u hospitales del sector salud, pero no necesariamente denunciaron ante la autoridad, por lo que el subregistro puede ser importante, pues no todas las personas acuden a servicios médicos, y mucho menos ante la autoridad, debido a la doble o hasta triple victimización que se comete en su contra por parte de las autoridades ministeriales.

     

    La violencia prevalece en las calles 

    Si la violencia al interior de los hogares es grave, en las calles es igualmente un problema severo. De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud, en el año 2017 fueron atendidas en establecimientos públicos y privados, 48,358 personas por heridas provocadas por arma de fuego o por armas punzocortantes. Este indicador equivale a un promedio diario de 132 casos al día o 5.5 casos cada hora.

    De acuerdo con los registros de la Secretaría de Salud, el año pasado hubo 9 entidades en las que se concentró alrededor del 62% del total de los casos contabilizados en todo el país, siendo esas 9 entidades espacios en los que se rebasaron los 2 mil casos el año pasado, éstas son: Ciudad de México, con 6,611 casos; Oaxaca, con 4,292; Chiapas, con 3,689; Michoacán, con 3,192; Veracruz, con 3,102; Guanajuato, con 2,703; Estado de México, con 2,253; Puebla, con 2,241, y Jalisco, con 2,032 casos.

    lastimar es la meta.png

    Debe destacarse que los jóvenes son quienes en mayor medida están siendo víctimas de las agresiones. En esa lógica, es importante decir que la tasa nacional registrada en 2017 fue de 39.15 casos de personas heridas por arma de fuego o punzocortante, por cada 100 mil habitantes.

    Así, para el grupo de edad de menores de 1 año, la tasa fue de 4.07 casos por cada 100 mil en el grupo de edad; en el de 1 a 4 años, la tasa crece a 19.38 por cada 100 mil; en el grupo de 5 a 9 años, la tasa es de 23.04; en el de 10 a 14 crece a 26.86; en el de 15 a 19 años se dispara a 54.62 casos por cada 100 mil en el grupo etario.

    Violencia por todas partes.png

    Por su parte, en el grupo de 20 a 24 años se tiene la más alta tasa, con 69.59 casos por cada 100 mil en el grupo de edad; en el de 25 a 44 años de edad la tasa es de 47.78; en el de 45 a 59 años desciende a 43.39; en el de 50 a 59 años fue de 29.41; en el de 60 a 65, de 27.92 casos; y en el grupo de 65 años y más, la tasa fue de 25 casos por cada 100 mil en el grupo etario.

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 18-septiembre-2018, p.21.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • El discurso de odio que nos separa / Judith Coronel

    La polarización social en nuestro país, particularmente en las últimas semanas, se encuentra en ascenso, las personas estamos contribuyendo a ello

  • El mal se encuentra entre nosotros / Saúl Arellano

    “Pienso en una Guerra, justa o impuesta, de lógica muy imprevista. Es tan sencillo como una frase musical”. Arthur Rimbaud, Iluminaciones

    Los cadáveres se apilan, uno a uno hasta contar miles: 18 mil 994 cuerpos sin vida que, como en las ideas de Rimbaud, recuerdan a la imagen de la bandera de carne sanguinolenta. Prácticamente 19 mil personas que han perdido la vida, de enero a julio de este año en México, a manos de otro violento que jaló del gatillo, que hundió sin piedad el cuchillo, que con sus manos apretó el cogote hasta quitarle el último aliento a su víctima.

  • El narrador y la memoria: un breve recorrido por las Iluminaciones de Benjamin / Saúl Arellano

    En Cien años de soledad un extraño mal se esparce sobre Macondo: es el mal del olvido. En un esfuerzo iniciado por Aureliano Buendía, y secundado por Arcadio Buendía, se colocaron etiquetas con los nombres de cada objeto por todo el pueblo, a fin de evitar la terrible peste del olvido

  • El neo-fascismo, ola mundial / Leonardo Boff

    El fascismo es una derivación extrema del fundamentalismo que tiene una larga tradición en casi todas las culturas. Samuel Huntington, en su discutida obra Choque de civilizaciones, denuncia a Occidente como uno de los más virulentos fundamentalistas.

  • El porqué de la violencia en el ser humano y en la sociedad / Leonardo Boff

    Vivimos a nivel nacional y mundial situaciones de violencia que desafían nuestro entendimiento. No solo de seres humanos contra otros seres humanos, especialmente en el Norte de África, en Sudán y en Oriente Medio, sino también contra la naturaleza y la Madre Tierra

  • El sexenio termina… y este país nos dejan

    Los principales indicadores de economía y desarrollo nos muestran que México perdió seis años en materia social.

  • En Brasil se han abierto las ventanas del infierno / Leonardo Boff

    En Brasil hay una constatación innegable: en muchos sectores se nota la irrupción de odio, de ofensas, de palabras gruesas de todo tipo, de distorsión, de prejuicios y de miles y miles de fake news que, en gran parte, dieron la victoria al presidente actual. Hay también youtubers que falsean la realidad, mezclando palabrotas con burlas y burdo moralismo, susceptibles de un proceso judicial

  • Estadística variable de homicidios

    De acuerdo con el INEGI, del 2008 al 2017 se han perpetrado 232,314 homicidios. El 72% de ellos se concentra en sólo 12 entidades. En 2017 y 2018, las entidades con mayor número de casos son: Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Baja California y Chihuahua. Medido por la tasa de homicidios por cada 100 mil habitantes, las entidades con peores indicadores son: Colima, Baja California Sur, Guerrero, Baja California, Chihuahua, Sinaloa, Zacatecas, Guanajuato, Michoacán y Nayarit


     Twitter logo blue@MexicoSocial_

    De mal en peor.png

    Las estadísticas de homicidio se han tomado en años recientes como las más representativas del grado de violencia que hay en una sociedad. A pesar de lo aparentemente sencillo que debiera resultar la generación de estadísticas respecto a las defunciones por lesiones intencionales, hay importantes discrepancias en cómo se reportan y por lo tanto, cómo pueden ser utilizadas para el diseño de políticas públicas.

    Por ejemplo, en México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), integra las estadísticas de mortalidad por homicidios con base en tres fuentes de información: a) certificados de defunción del sector salud y de los Semefos; b) carpetas de investigación de las oficinas del Ministerio Público del país; y, c) estadísticas de mortalidad del registro civil.

    Por el contrario, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) utiliza como fuente de información las carpetas de investigación iniciadas en la indagatoria del delito.

    Diferencias relevantes 

    A pesar de que los datos tanto del Inegi como del SESNSP muestran una tendencia similar en el comportamiento de la violencia homicida en los últimos años las diferencias en números absolutos son bastante notables. En efecto, entre los años 2008 y 2017, los datos del SESNSP arrojan una suma de 190,237 casos de homicidio doloso; en contraste, el Inegi tiene una cifra, para el mismo periodo, de 232,314 víctimas de homicidio.

    Como se observa, la diferencia es de 42 mil 77 defunciones, o bien, una diferencia promedio anual de 4 mil 675 casos, es decir, casi 18 homicidios menos por día. Ahora bien, es importante destacar que el SESNSP ha diseñado una nueva metodología que reduce la diferencia entre su información y la del Inegi.

    En efecto, para el periodo 2015 y 2017 (que es en el que se ha aplicado la nueva metodología de estimación), el SESNSP presenta una cifra de 69 mil 211 homicidios (con base en la anterior metodología, la cifra hubiese sido de 62 mil 347 casos para el periodo de referencia). Frente a esa cifra, la del Inegi es de 76,495 casos de defunciones por lesiones intencionales.

    Los jóvenes que perdermos

    Las personas que pierden la vida por homicidio en México son predominantemente jóvenes. En efecto, para contrastar, es importante decir que del total de los 232 mil 314 homicidios cometidos en el país del 2008 al 2017, en 4 mil 400 casos las víctimas tenían menos de 14 años de edad; esa cifra representa al 1.89% del total de los homicidios del país y un promedio 488 casos anuales o 1.33 por día.

    En el grupo de edad de 15 a 19 años, la cifra es de 18 mil 739 casos, es decir, un promedio anual de 2 mil 82, o bien 6 por día. En el grupo de 20 a 24 años la cifra crece a 33 mil 86 casos en el periodo de referencia, es decir, un promedio anual de 3 mil 676 homicidios anuales, o bien, 10 al día. En el mismo nivel se encuentra el grupo de 25 a 29 años, pues acumula una suma de 34 mil 511 homicidios, equivalente a un promedio anual de 3 mil 834 o 10.5 diarios.

    Para el grupo de 30 a 34 años la cifra acumulada es de 32 mil 502 casos, o un promedio anual de 3 mil 611, equivalente a 9.9 homicidios al día; en el grupo de 35 a 39 años la cifra desciende a 28 mil 658 casos o 3 mil 184 al año, dato equivalente a 8.7 casos diarios. Le sigue el grupo de 40 a 44 años, en el que se concentran 22 mil 33 casos, es decir, un promedio de 2 mil 448 al año o bien, 6.7 diarios. En el grupo de 45 a 49 años la cifra es de 15 mil 383 (menor a la de 15 a 19 años), lo que equivale a un promedio anual de mil 709 casos o 4.7 al día. Mientras que en el grupo de 50 a 54 años la cifra acumulada es de 10 mil 717, equivalente a un promedio anual de mil 190 casos o 3.26 al día.

    Un variante "top ten" 

    Según los datos del Inegi, 12 entidades concentran  72% del total de homicidios perpetrados del 2008 al 2017. Los que tienen más casos son: Chihuahua con 29 mil 420, Estado de México con 25 mil 815; Guerrero con 21 mil 047; Sinaloa con 14 mil 331; Jalisco con 12 mil 34; Baja California, con 11,¡ mil 126; la Ciudad de México, con 11 mil 45; Michoacán con 9 mil 795, Veracruz con 9 mil 7; Nuevo León con 8 mil 764; Tamaulipas con 8 mil 653 y Guanajuato con 8 mil 498 casos.

    En el top ten.png

    Frente a estos datos, es importante destacar que la violencia homicida no es “estática y tiene importantes variaciones territoriales año con año. Por ejemplo, las cinco entidades con más casos en el 2013 fueron, de mayor a menor: Estado de México, Guerrero, Chihuahua, Jalisco y Sinaloa; en el 2014, en orden descendente: Estado de México, Chihuahua, Guerrero, Sinaloa y la Ciudad de México. En el año 2015 la lista volvió a modificarse: Estado de México, Guerrero, Chihuahua, Jalisco y Sinaloa; en el 2016 el orden fue: Estado de México, Guerrero, Chihuahua, Michoacán y Jalisco; en el 2017 el cambio fue mayor: Estado de México, Guerrero, Guanajuato, Chihuahua, y Baja California; y en el primer semestre del 2018 el cambio ha sido aún más drástico, pues los estados con más casos son, de mayor a menor: Guanajuato, Baja California, Guerrero, Estado de México y Chihuahua.

    *Columna publicada con el mismo nombre en el periódico Excélsior, 31-julio-2018, p.14.

    FB-f-Logo  blue 50 /mexicosocial

    Twitter logo blue@MexicoSocial_

  • Estadísticas de género: un reto global

    El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y ONU Mujeres México dieron a conocer los primeros días de septiembre la creación del Centro Global de Excelencia en Estadísticas de Género (CEEG), el cual será coordinado por ambas instituciones y trabajará en el análisis y la producción de estadísticas con perspectiva de género.

    Édgar Vielma Orozco, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, habló con México Social sobre la relevancia de este centro para la investigación estadística en temas de género a nivel nacional y mundial.

     

    CEEG.jpg

    México, impulsor de las estadísticas de género

    El CEEG trabajará en la captación de  información técnica y en su difusión, promoviendo la generación de conocimiento científico en la materia. En el marco del lanzamiento del Centro, el Inegi afirmó, en su comunicado de prensa número 413/18, que el CEEG es «el primero en su tipo a nivel mundial, ya que se dedicará única y exclusivamente al análisis y la generación de estadísticas con perspectiva de género».

    De acuerdo con Vielma, la ONU ha identificado a México como un país impulsor de las estadísticas de género, pues lleva ya casi 30 años trabajando esta temática. «Naciones Unidas quiere promover las estadísticas de género y buscaron una institución de estadística que pudiera servir como plataforma para fortalecer en los países en los que tengan un retraso en la producción de estadísticas de género», aseguró.  

    «El CEEG junta las mejores prácticas internacionales en la materia, dentro de las cuales está sin duda como base la información que ha producido México», afirmó, y señaló que «a través del Centro, el bagaje técnico se concentrará y se generará la oferta de cómo medir temas relacionados con el género tan importantes como el uso del tiempo, por ejemplo».

    La información del CEEG será exportada a países de la región, a África, a Medio Oriente, al sureste asiático y a Europa central, entre otros, a fin de cumplir con su objetivo de sensibilizar a los países sobre la importancia de destinar presupuesto para la recolección de datos estadísticos de género y lograr que más países produzcan regularmente información estadística en la materia.  

     

    Un gran reto mundial

    De acuerdo con Vielma, «estamos muy lejos de que [la generación de estadísticas de género] sea un esfuerzo mundial», ya que únicamente 13% de los países en el mundo destinan presupuesto para la recolección de datos estadísticos de género.

    Asimismo, solamente el 15% de los países cuenta con legislación que mandate el levantamiento de encuestas especializadas de género y nada más el 41% produce regularmente información estadística sobre violencia contra la mujer.

    «Para que las estadísticas de género sean estadísticas de éxito, necesita ser un tema transversal del planeta. Si solo tres o cuatro países seguimos avanzando y solo a nosotros nos interesa estamos en un problema, porque no habrá una política mundial a favor de la equidad», afirmó el doctor Vielma.

     

    Un esfuerzo conjunto

    «El CEEG se construye a partir de aliados», aseguró Vielma, y explicó que esta alianza la conforman la división de estadística de las Naciones Unidas y organismos como la OCDE y el Banco Mundial.

    En este sentido, el citado comunicado de prensa emitido por el Instituto los primeros días de septiembre, destaca que «para que el CEEG avance en sus objetivos es fundamental fortalecer las alianzas, la inversión y la colaboración de todos los sectores: la cooperación internacional, la academia, el sector público, el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y las redes de todas las partes interesadas».

     

    Trabajo científico que da certeza

    «El CEEG sirve para detonar las mejores prácticas e impulsar el conocimiento en la materia, que es nuevo en el mundo matemático; se requiere muchísimo trabajo científico, para poder dar certeza en cada una de las mediciones», puntualizó Vielma, al hablar sobre los principales retos de crear un centro de impacto global.

    «No solo queremos llevar la información a otros países, sino que queremos que el CEEG sea un centro de conocimiento que nos permita seguir desarrollando todas las habilidades y la técnica que todavía nos hacen falta», finalizó.

  • Feminicidios: el extremo de la violencia misógina

    El asesinato de una mujer por el hecho de ser mujer es la máxima expresión de la violencia misógina. Esta representa el extremo una cultura violenta y discriminatoria basada en una serie de estereotipos que, aún en el siglo XXI, respaldan la superioridad masculina.