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Inequitativo y fragmentado

por México Social / Redacción

El mundo laboral se encuentra fracturado: el salario mínimo no es suficiente para cumplir el mandato constitucional de garantizar a la población el acceso a una vida digna; 60% de quienes trabajan lo hacen en condiciones de informalidad; hay 2.64 millones de personas desocupadas; 4.1 millones de trabajadores no reciben ingresos, y 6.79 millones que ganan menos de un salario mínimo al día


La crisis del salario mínimo

Constitucionalmente, un salario mínimo debe garantizar a la población el acceso a una vida digna, satisfaciendo las necesidades de las y los trabajadores en orden material, cultural y social; con base en lo anterior, las instituciones responsables de la Fijación de los Salarios Mínimos Generales y Profesionales deben propiciar la equidad y la justicia, garantizando a las familias mexicanas el bienestar social y económico.

Sin embargo, la realidad nacional es que los salarios mínimos en el país no cubren las necesidades básicas de los hogares y que los incrementos salariales no han sido suficientes, pues, al comparar la evolución de los aumentos salariales con la evolución del Índice Nacional de Precios al Consumidor General, es posible comprobar que los hogares han perdido capacidad en su poder de compra respecto de los productos básicos.

Sobre el particular es pertinente señalar tres cuestiones que explican en buena medida lo que el CONEVAL denomina como la Tendencia Laboral de la Pobreza: 1) los niveles salariales son sumamente bajos; por zona son A: $62.33 diarios; B: $60.57; y C: $59.08; 2) los precios de las canastas básicas por persona se han incrementado sustantivamente en los últimos años; son de $838.17 en zonas rurales y de $1,177.04 en zonas urbanas y; 3) las familias mexicanas tienen un promedio de cuatro miembros por hogar y de cinco en los hogares más pobres, lo cual permite explicar que los magros recursos que se perciben, se diluyen al máximo al momento de distribuirlo entre sus miembros.

Del desempleo…

De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al cierre del 2012 el número de personas en situación de desocupación se ubicó en alrededor de 2.64 millones.

Si se promedian los indicadores mensuales relativos a la tasa de desocupación de los últimos tres años (2010 a 2012), cuando se asume que las tasas de crecimiento económico han sido las más importantes de los últimos 10 años, lo que se encuentra es que la tasa promedio mensual de desocupación sería de 5.18% de la PEA, teniendo el indicador más alto en los meses de enero de 2010 y agosto de 2011, cuando el indicador se situó en 5.8% de la PEA, y los más bajos en los meses de diciembre de 2011 y diciembre de 2012, en los que la tasa se ubicó en 4.5% de la PEA.

… a la informalidad

De acuerdo con el INEGI, en México hay una tasa de informalidad laboral equivalente al 60% de la población ocupada. Esto significa que de los 48.73 millones de personas que tenían una ocupación productiva al finalizar el tercer trimestre del año pasado, 29.27 millones trabajaban en condiciones de informalidad, y 19.46 millones lo hacían en condiciones de formalidad.

Debe decirse que 43 de cada 100 personas que están ocupadas en condiciones de informalidad tienen entre 25 y 45 años de edad, es decir, la etapa que se asume de mayor productividad a lo largo de la vida; el 28% de quienes trabajan en esas condiciones tienen entre 45 y 65 años de edad; mientras que el 23.4% se ubica en el menor rango de edad, que comprende a quienes tienen entre 14 y 24 años.

En números absolutos los indicadores presentados significan que hay 12.5 millones de personas de entre 24 y 45 años trabajando en condiciones de informalidad; 8 millones en el rango de edad de los 45 a los 65 años; así como 6.87 millones en el rango de los 14 a los 24 años de edad.

Las peores condiciones para trabajar

Quienes trabajan en condiciones de informalidad laboral tienen las menores percepciones económicas: 99.6% de los 4.15 millones de personas en el país que no reciben ingresos por el trabajo que desarrollan labora en condiciones de informalidad; en la misma condición se encuentra el 93% de quienes perciben hasta un salario mínimo.

Para el grupo que labora y que percibe entre uno y dos salarios mínimos la situación es igualmente dramática, pues el 71.2% trabaja en las citadas condiciones de informalidad.

En el grupo de quienes ganan entre 2 y 3 salarios mínimos, la proporción es de 50.6% en informalidad; tendencia que se invierte cuando se considera a quienes ganan entre tres y cinco salarios mínimos, pues el 74.3% de ellos labora en el sector informal; mientras que entre quienes perciben más de cinco salarios mínimos, el 80% lo conforman quienes tienen trabajos considerados como formales.

El contraste por entidad

De acuerdo con los datos de la ENOE, al mes de diciembre del 2012 había 18 estados con una tasa de desocupación por arriba del promedio nacional; es decir, al situarse en los extremos, los promedios que se obtienen no permiten observar que en general, hay un gran número de entidades federativas que enfrentan elevados índices de desempleo.

En el extremo están Nayarit con una tasa de 6.28% de desocupación respecto de la pea; Sonora con un 6.23; el Distrito Federal con un 6.11%; Querétaro con una tasa de 5.98; y Aguascalientes y Tamaulipas, con 5.89% cada uno de ellos.

Sobre este tema debe destacarse que al llevar a cabo una prueba de contraste entre las medias obtenidas por cada una de las entidades para el tercer y cuarto trimestre del año pasado, en lo relativo a la tasa de desocupación, lo que se encuentra es que no hay una variación significativa entre los indicadores obtenidos, es decir, en términos estadísticos, la problemática sigue siendo la misma a lo largo del país.

Otro indicador de suma relevancia es el relativo a la existencia de trabajadores sin acceso a las prestaciones de Ley por el trabajo que desarrollan. Los peores estados en este campo son: Tlaxcala, en donde 6 de cada 10 trabajadores no tiene prestaciones de Ley; Hidalgo y Oaxaca, en donde la proporción es de 58 de cada 100 en la misma situación.

Puebla, Michoacán y Guerrero, en donde el indicador es de 57 de cada 100 trabajadores sin prestaciones; Chiapas, con 55 de cada 100; Veracruz con 54 de cada 100; y Morelos con 52 de cada 100 trabajadores en situación de alta vulnerabilidad por no estar protegidos con las prestaciones a las que deberían tener acceso.

Niñas y niños orillados a trabajar

De acuerdo con el Módulo de Trabajo Infantil del INEGI (MTI, 2011), la población infantil de 5 a 17 años ocupada disminuyó de 2009 a 2011 de 3.2 millones a 3 millones, sin embargo, en ese mismo periodo la participación en las actividades económicas de las niñas y los niños que no asistían a la escuela creció de 44.8% a 46%.

Además, el 31.5% del total de niñas y niños trabajadores laboraba más de 35 horas a la semana, siendo éste el rubro que más población infantil concentró, ya que 28.2% trabajaron menos de 15 horas semanales, el 15% de 15 a 24 horas, y el 7.5% de 25 a 34 horas. Por otra parte, el 5.5% de la niñez ocupada trabajaba en lugares no apropiados, como minas, mares, calles y centros nocturnos, entre otros.

La intensidad de la explotación en perjuicio de las niñas y de los niños mexicanos se agrava al observar que de acuerdo al INEGI (MTI, 2011), 43.8% de los trabajadores infantiles no perciben una remuneración a cambio de su trabajo.•

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