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Jóvenes dreamers. Testimonio de vida

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Nuria Sanz, Directora y Representante de la Oficina de la UNESCO en México (al centro), moderó el conversatorio en el que Gabriela Monje (izquierda) y Patricia Ruiz (derecha) expusieron sus testimonios de vida.

“La migración y la movilidad humana distan mucho de ser siempre una respuesta al buscar un mejor objetivo en la vida, principalmente para los jóvenes”, señaló Sanz durante su participación.

Destacó, asimismo, que “tenemos la responsabilidad de hacer un llamamiento al tema de la migración y de la cultura. Sin cultura no hay posibilidad de entender cualquier capacidad de desarrollo. Entendemos que la diversidad cultural se explica y se multiplica en términos de migración, y entendemos que la migración y la movilidad son factores absolutamente habilitantes para seguir produciendo y reproduciendo diversidad cultural”.

Durante este segundo panel, las jóvenes Dreamers entablaron un diálogo con la sociedad civil, a través de sus representantes: Irma Uribe (Fundación IDEA), José Antonio Pérez Islas (UNAM), Audrey Singer (Brookings Institution) y Carol Girón (Pastoral de Movilidad Humana, Guatemala). 

Gabriela Monje Lagunes DREAMER, Habitante de Minnesota
“A los 11 años me fui a Minnesota. Mi papá llevaba casi 11 años viviendo allá, después de haber sido arquitecto y por muchos años no poder encontrar trabajo. Mi madre era una cocinera, hacía panes para vender, y cuando no encontraron suficiente dinero para sostener a tres hijos decidieron tomar el avión a los Estados Unidos y hacer una nueva vida. El 1º de diciembre de 2005 llegué a Minnesota. Fue un gran shock para mí; la cultura era muy diferente, el idioma era muy diferente. Mis hermanos, mi mamá, mi papá y yo vivimos juntos en una casa. Mi papá se cambió de nombre y ahora es una persona inmigrante indocumentada que vive sin tener trabajo, su carrera no es apreciada, gana lo más mínimo y con eso mantiene una casa, a un hijo en Estados Unidos, a otro hijo en México que fue deportado hace dos años, y a mí me ha ayudado a graduarme de la Universidad en la licenciatura de trabajadora social. Para mí ha sido muy difícil ser indocumentada. Allá en los Estados Unidos mi papá me dijo que yo no tenía que decirle a nadie de dónde venía ni qué hacía en ese país; que no tenía que decirles que no tenía seguro social, que mi familia llegó en avión y se quedó con visa. Eso nadie lo tenía que saber, porque si lo llegaban a saber podríamos ser deportados, perder la casa, los carros y toda la vida que hemos formado. Por mucho tiempo yo tuve miedo de ir a la escuela, a la universidad, y fue hasta mi último año en la preparatoria que mis maestros me dijeron que tenía que aplicar aunque fuera indocumentada, pues hay diferentes opciones y becas y me ayudaron. Yo me gradué de una escuela privada, que fue la única escuela que me ofreció suficiente dinero. Mi escuela costaba 35,000 dólares al año y gracias a IME-Becas los dos últimos años sólo tuve que pagar 200 dólares de mi bolsillo más mis libros. Tengo dos trabajos porque tengo un hermano aquí en México al cual ayudo; él está haciendo su licenciatura en Gastronomía, y también ayudo a mis padres a mantener la casa, los carros, y a más familia aquí en México».
Patricia Carolina Ruiz DREAMER retornada
Nací en Tijuana, Baja California, y crecí en Estados Unidos. Después de 20 años de vivir indocumentada, y después de graduarme de la universidad, decidí retornar voluntariamente a México en el año 2012. Mi caso sirve como un ejemplo vivo de dos sistemas migratorios quebrantados, que son el de Estados Unidos y el de México. Hablar sobre la inclusión desde la perspectiva de los jóvenes retornados es para mí muy sencillo, porque no existe. Los mexicanos deportados, repatriados o retornados tenemos un aporte de conocimientos muy extensos bilingües, biculturales, y en algunos casos contamos con educación superior, incluso con maestrías, una educación que realmente no le costó a México, y que está siendo desperdiciada. No hay una reinserción social digna, integral, funcional, y hay muy poca –si no es que nada– voluntad política para lidiar con este problema. En cuestiones educativas, existen procesos tediosos, burocráticos, impermeables, que no permiten una reinserción educativa productiva. Hay acuerdos de la Secretaría de Educación Pública que no nos permiten revalidar nuestros estudios logrados en el exterior; no nos permite entrar a trabajos del sector público. Nuestra educación no es válida. Entrar en un proceso de revalidación de estudios es increíblemente difícil y burocrático. Yo tardé dos años en encontrar un programa de Maestría que me aceptara; desperdicié dos años sin poder reintegrarme al sistema educativo por las trabas de la SEP, una de ellas es el Acuerdo 286 que pide que una educación que fue formada en el exterior equivalga al 75% de un programa de estudios de una institución pública aquí en México. Eso es increíblemente difícil, casi imposible. Las limitantes educativas conllevan problemas más grandes de reinserción en el ámbito laboral. En vez de cerrar la brecha, se está abriendo aún más. Hay una fuga de cerebros y se están desaprovechando los conocimientos que traemos; estamos ocupando trabajos de muy bajo rigor intelectual. Nuestras maestrías, nuestros estudios, nuestras experiencias de vida se están desperdiciando«.

Durante la primera jornada del Seminario sobre Juventud y Migración en la Agenda de Desarrollo Post-2015 se llevaron a cabo cinco mesas de trabajo que devinieron en las siguientes recomendaciones:

Trabajo digno y capital humano

• Promover la migración ordenada en la que se expliquen y enfaticen los riesgos y el conocimiento del lugar al que se va por parte de las instituciones de juventud y migración

• Visibilizar los riesgos como la trata de personas y brindar protección interregional a las y los migrantes

• Brindar protección a trabajadoras domésticas, tales como pensiones alimenticias y seguridad social como cuotas patronales

• Adecuar la legislación al crecimiento del fenómeno de la migración

• Fortalecer los consulados para brindar mayor ayuda al migrante; y establecer alianzas con organizaciones no gubernamentales para asesorar a las y los migrantes

• Formular legislaciones que se adapten al fenómeno de la migración y sean relevantes para los jóvenes. Establecer alianzas gobierno-sector privado y evaluar la participación de sindicatos. Extender el diálogo con el sector privado

• Revalidar los conocimientos de los migrantes para fortalecer las experiencias que ya poseen para poder brindar mejores trabajos

Participación de la juventud y gobernanza

• Crear un esquema de participación política para jóvenes

• Promover la participación de la población joven migrante y extranjera en procesos electorales, quienes no tienen posibilidad de obtener una credencial de elector

• Fomentar la inclusión de los jóvenes recién egresados al mercado laboral con la finalidad de desincentivar la emigración y la fuga de cerebros. Esto, mediante la posibilidad de facilitar créditos para emprendedores y la posibilidad de ingresas al mercado laboral sin experiencia previa

• Descriminalizar a los inmigrantes indocumentados

• Crear una guía práctica que contenga información útil para jóvenes retornados, con la finalidad de facilitar su reinserción en México

• Facilitar la revalidación académica para los migrantes de retorno

• Aceptar la matrícula consular como identificación oficial en México para los jóvenes migrantes que regresan a México

• Crear una red de organizaciones civiles, elaborar un directorio y difundir el trabajo que realizan

• Alinear la agenda de las diferentes organizaciones enfocadas en la juventud

• Fomentar que los jóvenes mexicanos se globalicen, que busquen salir de sus comunidades, estados y del país mediante becas e intercambios estudiantiles

• Crear una plataforma de educación para comunidades rurales, con enfoque en la alfabetización de zonas rurales

• Atender las causas estructurales de la migración de jóvenes, en particular la falta de oportunidades y la violencia

• Fortalecer los mecanismos de protección consular en México, Centro y Sudamérica

• Reforzar la relación entre los gobiernos y la sociedad civil. Enfoque en la población de jóvenes refugiados en México y su integración en la sociedad mexicana

• Ampliar el concepto de “Jóvenes bajo el contexto de la migración”. Incluir, escuchar y delimitar las necesidades de jóvenes retornados, migrantes centroamericanos, jóvenes hijos de migrantes

• Crear programas para reforzar la unidad familiar; determinar el interés superior de la infancia e incluir las instituciones y a la sociedad civil en el proceso

• Reconocer a la barrera del lenguaje como un reto de la participación de la juventud

• Incluir a los jóvenes retornados en el diálogo de la participación juvenil, con la finalidad de conocer su historia, necesidades e inquietudes.

• Promover a los jóvenes como los mejores aliados para disminuir el rezago educativo en México mediante la creación de programas de alfabetización

Estudios, capacitación y certificación

• Promover que los trámites del apostillado y la legalización de documentos sean sustituidos por la verificación de información en bases de datos entre países

• Promover el acceso a la educación de las personas migrantes y de sus familiares, independientemente de su condición migratoria

• Promover mecanismos para asegurar el acceso a la educación de las personas solicitantes de asilo, refugio y refugiadas que no vulneren el principio de confidencialidad, como la prueba evaluativa de conocimientos

• Que los registros nacionales indiquen los procedimientos para registrar a las hijas y los hijos nacidos en otro país, y que este procedimiento se aplique en toda la estructura de estas instituciones

• Indagar sobre casos que han permitido la certificación de estudios para conocer los procedimientos utilizados y promover el acceso a los mismos

• Exhortar a todos los países a invertir en procesos similares a los programas de plazas comunitarias (programa de educación promovido por México a través de su Cancillería), así como apoyar para la preparación y el acceso a las universidades

• Revisar los esquemas de membresía de los colegios profesionales y grupos de profesionistas, involucrar autoridades antimonopolios; ello tiene que ver con el funcionamiento del sistema laboral a partir de la información y el proceso educativo, y por la reputación de la casa de estudio. Buscar un mecanismo para que las empresas puedan servir como referencia útil; certificación de empresas

• Abordar estrategias con los países de origen y destino para certificar habilidades a nivel técnico de las personas migrantes

• Establecer un currículo para certificar habilidades en la región (tiene que ver con la dignificación de las y los trabajadores). Se está recuperando el trabajo de certificación promovido por la OIT a favor de promover los mercados laborales intrarregionales por medio de mecanismos de certificación y homologación de competencias técnicas

Inclusión y migración

• Crear una política estructural de crecimiento y generación de empleos para entender a la integración como una política de Estado que abata la brecha de desigualdad existente

• Generar conciencia entre la sociedad (sensibilización) para evitar criminalizar el fenómeno migratorio de forma tal que los jóvenes sean los mensajeros

• Trabajar directamente con los medios de comunicación para generar información objetiva, evitando difundir estereotipos de migrantes y notas con tendencia xenófoba

• Reconocer la existencia de diferentes grupos de migrantes para poder generar políticas de reinserción acordes con las necesidades de cada uno de ellos

• Implementar acciones que incorporen a grupos y personas con posibilidad y disposición de apoyar

• Generar acuerdos, definir responsabilidades, medir efectividad y alcances, así como contar con la disposición de todos los actores involucrados en el proceso de integración

• Reconocer la labor de las instancias que actualmente desarrollan una labor al respecto, apoyándolas en las acciones que ya están en marcha

• Crear grupos interinstitucionales para implementar políticas de integración

• Revisar las políticas públicas actuales para definir cuáles funcionan y cuáles tienen áreas de oportunidad

• Crear una red de jóvenes

• Mejorar canales de comunicación interinstitucional con la finalidad de evitar duplicar esfuerzos y optimizar el uso de los recursos ya de por sí escasos

• Permitir la contribución fiscal de la población migrante

• Enfocar la atención no sólo al triángulo norte, sino también al triángulo sur para tener una visión global de la problemática migratoria y, por lo tanto, obtener resultados integrales que sirvan a todos

• Reconocer al proceso de documentación como base de los procesos de regularización

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