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¿Cómo sentimos la pandemia y el aislamiento social?

¿Cómo sentimos la pandemia y el aislamiento social?

Hasta ahora, el pronóstico es que podremos disminuir el aislamiento social en junio. No obstante, el regreso paulatino a la calle depende de diversos factores, el principal de ellos es el número de contagios de coronavirus que se registren en adelante.


Sin embargo, la mayoría no se la cree: siete de cada diez mexicanos consideran que la cuarentena no terminará el 30 de mayo. Se entiende que esa sea la percepción porque cada día nos enteramos de un mayor número de infecciones, cada vez las historias nos resultan más cercanas y porque no sería la primera ocasión que a las autoridades no les salen los cálculos. La preocupación aumenta. Ahora lo veremos.

La encuesta de referencia es de Datenbak. El estudio también muestra que casi una de cada cuatro personas conoce a alguien con COVID-19, lo cual nos habla de un número desconocido, pero amplísimo, de personas contagiadas. Por ello el mismo modelo centinela referido por el subsecretario Hugo López-Gatell estima que el tamaño de la pandemia es, al menos, ocho veces más grande de lo que se ve. Al menos.

Como sucede en muchas crisis, y es el caso de esta calamidad, al principio no sabíamos qué estaba sucediendo, qué esperar, qué tanto nos afectaría. Aunque con el paso de los días se dibuja un panorama que parecería menos confuso, aún hay un sinnúmero de dudas sobre lo que vendrá, y eso naturalmente agrava la intranquilidad.

Datenbank nos deja claro que a los mexicanos nos preocupan prioritariamente la salud y la economía, así como sus derivaciones, que los encuestados verbalizan como desasosiegos por “el desempleo, el acceso a alimentos suficientes, a que no haya el equipo médico necesario, a morir y no poder despedirse de nuestros seres queridos y a que la cuarentena se siga extendiendo”.

El sentimiento que los encuestados más reportan estar viviendo es, principalmente, la preocupación. Así lo señalan poco más de seis de cada diez. Le sigue la incertidumbre, el estrés y la ansiedad, reportadas por cuatro de cada diez. También señalamos sentir miedo, aburrimiento, angustia, frustración, desesperación y tristeza. Esas fueron las diez emociones mayormente referidas.

La encuesta también arroja que, pese a todas las dificultades ─que son muchas, que nos duelen y que especialmente para algunos segmentos de la población mexicana son terribles─, los seres humanos somos capaces de encontrar elementos positivos. Cincuenta y cinco de cada cien consideran que la cuarentena ha traído “algo” positivo para ellos, para su familia o para el país. Claro, sin dejar de ver que cuarenta y cinco de cada cien piensan lo contrario.

La mayoría señala que, pese a las dificultades, “han podido estar más unidos”; expresan que “hay beneficios para el medio ambiente”, “tiempo para hablar con los hijos” o para “aprender algo nuevo”. Y es que, como lo acaba de apuntar Velibor Bozovic en el New York Times, “somos increíblemente capaces de adaptarnos a cualquier situación…” (Cfr. Max Fisher, 22.IV.2020).

No es que nos guste, no es que no nos demos cuenta de que se trata de un mal que luchamos para erradicar. Quiere decir que, más allá de la pesadilla, el ser humano “…se adapta. Vive lo mejor que puede”. Incluso encuentra sentido en las contrariedades, como enseñó Viktor Frankl en El hombre en busca de sentido. Y algo sabrán de complicaciones ellos: Frankl después de soportar un campo de concentración nazi y Bozovic quien padeció durante casi cuatro años el sitio de Sarajevo en los noventas.   

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