La reconciliación no llegará pronto 13/08/2018

México ha avanzado en los últimos años en la mejoría sustantiva de sus sistemas de información: el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Consejo Nacional para la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, el Consejo Nacional de Población, y el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, constituyen hoy un marco institucional con una capacidad de generación de datos y estadísticas, que si bien debe aún mejorarse y potenciarse, no tiene precedentes en la historia de nuestro país.

 

A pesar de lo anterior, debe comprenderse que tener los datos no es equivalente a tener diagnósticos; estos deben ser construidos, en principio, con base en una explicación e interpretación del contexto; en la descripción de la multicausalidad y multifactorialidad de la realidad, así como en la generación de hipótesis para el diseño de políticas e intervenciones públicas.

López Obrador ha ofrecido gobernar con base en la Constitución Política, pero apegándose a una “constitución moral”; dicho en términos populares, eso implica “gobernar con el corazón”; y en esto, la intención no debe estar reñida ni con la eficacia ni con la racionalidad técnico-administrativa.

Jean Luc Nancy ha escrito que lo que tenemos enfrente es una tierra que lo es todo, menos un legado de humanidad. Y eso es nada menos lo que debe transformarse: aliviar el dolor, recuperar la alegría, abrir posibilidades de felicidad para todos. Son objetivos loables, pero que no se consiguen en un corto plazo. Por ello, si el gobierno entrante quiere en serio tener éxito, debe saber que la reconciliación no va a llegar pronto; y en consecuencia, planear y gobernar en un horizonte auténtico de largo plazo.

  Descargar audio (4,9 MiB, 6 hits)