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Riesgo reproductivo perinatal: graves consecuencias

Cada minuto, en algún lugar del mundo, mueren ocho bebés en el primer mes de nacidos; seis bebés mueren en la primera semana; y ocho bebés nacen muertos. Asimismo, cada año 4 millones de bebés fallecen durante la etapa neonatal, tres cuartas partes tienen lugar durante los primeros siete días, y sobre todo en las horas posteriores al alumbramiento


Recibe el nombre de Periodo Perinatal el lapso que se inicia en la semana 22 de la gestación y termina 28 días completos después del nacimiento, y llamamos Muerte Perinatal a las muertes fetales con un peso mayor a 500 gramos o 22 semanas de edad gestacional, más los nacidos vivos que fallecen hasta los 28 días de vida extrauterina. La mortalidad neonatal precoz comprende a los recién nacidos muertos dentro de los siete primeros días de vida completos (168 horas).La tasa de Mortalidad Perinatal resulta de la suma de la mortalidad fetal tardía y la mortalidad neonatal temprana (CNEGSR Julio 2012).

Las Tasas de Mortalidad Perinatal (TMP) nos permiten medir el estado de salud del producto de la concepción durante un periodo de riesgo alto, como son los dos últimos meses de vida intrauterina y los primeros días de vida extrauterina. En los países desarrollados ha disminuido en forma acelerada, alcanzando cifras tan bajas como cinco en Suiza; seis en Alemania; cinco en Suecia; tres en Japón; siete en Estados Unidos; y cuatro en Australia por mil nacidos vivos (WHO, Neonatal y Perinatal Mortality 2007). En México ese año la TMP fue de 20 por mil nacidos vivos (OMS/OPS).

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El conocimiento de la mortalidad perinatal nos proporciona una imagen del nivel de desarrollo económico, sanitario y cultural de un país. También permite comparar el riesgo reproductivo de etnias, lugares, regiones, países y continentes. El periodo perinatal tiene influencia decisiva en la calidad de vida del individuo, en el desarrollo físico, neurológico y mental, condicionando su futuro.

Cualquier parto que no termine en un nacido vivo normal debe considerarse como un resultado reproductivo desfavorable, y exige ser analizado individualmente en sus antecedentes, factores de riesgo o complicaciones. Después del parto de un feto muerto es necesario un estudio protocolizado para intentar aclarar las causas básicas e inmediatas de la muerte (Consejo Reproductivo Postparto).

La atención a la salud obstétrica y perinatal incluye orientación pre gestacional, durante el embarazo, parto y puerperio y del recién nacido, así como la detección y atención de riesgos que puedan complicar la gestación y el puerperio; constituyendo un componente básico del programa de salud reproductiva, y tiene como misión una maternidad saludable y contribuir a la disminución de la mortalidad Las condiciones clínicas que suelen asociarse con el alto Riesgo Perinatal pueden ser: materna y perinatal.

El procedimiento para detectar el Riesgo Reproductivo Perinatal es a través de la atención prenatal, identificando a mujeres embarazadas que presentan ciertos factores que pueden propiciar daño perinatal, lo que permite brindarle una atención médica más cuidadosa durante la gestación y para lo cual existe una clasificación de Riesgo Perinatal en el embarazo en base a los factores de riesgo detectados.

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En México existe la N.O.M.-034-SSA-2-2002 Para la prevención y control de los defectos al nacimiento, en la que se establece que los defectos al nacimiento son un conjunto de patologías que alteran la estructura anatómica, la fisiología de la misma, los procesos del metabolismo y del desarrollo de los fetos y neonatos. Algunos de estos defectos pueden ser prevenibles, diagnosticados y manejados oportunamente, esta última acción permite ofrecer a la madre atención con calidad al momento de la resolución obstétrica y, al neonato, posibilidades de una mejor condición de vida.

En los últimos años, los logros obtenidos en el campo de la genética y del diagnóstico prenatal han tenido gran trascendencia, y se orientan a proporcionar la detección temprana de alteraciones fetales o complicaciones maternas que colocan en riesgo al binomio madre-hijo, así como a plantear estrategias dirigidas a reducir el riesgo de recurrencia.

En esta NOM se incluyen los principales defectos prevenibles o susceptibles de diagnóstico temprano, así como las medidas de prevención y control que puedan tener un impacto epidemiológico prioritario en las tasas de morbilidad y mortalidad perinatal durante un periodo no mayor de cinco años. El conocimiento y aplicación de esta NOM es obligatorio en todos los sitios en que exista atención obstétrica.

En el DF existen el Instituto Nacional de Pediatría y el Instituto de Perinatología, los cuales reciben pacientes nacidos a término gravemente enfermos pero recuperables así como con defectos detectables durante el embarazo o al nacimiento con excelentes resultados en algunos de ellos; infortunadamente, son insuficientes para cubrir las necesidades de todo el país.

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La mayoría de estos pacientes sufren algún tipo de discapacidad y requieren rehabilitación para integrarse a una sociedad cada día más diversa y compleja. A la fecha existen decenas de estos Centros de Rehabilitación Infantil en el país, la mayoría son organizaciones civiles no gubernamentales, realizando una gran labor, actualmente con mayor demanda, la que representa un problema social y de salud pública. Lo ideal como todo en medicina es la prevención que debe iniciarse desde la consulta preconcepcional en las unidades de medicina familiar para que se les valore el riesgo reproductivo en todos sus tipos. En nuestro país el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (CNEGSR) ha integrado a nivel nacional Comités de prevención, estudio y seguimiento de la morbilidad y mortalidad materna y perinatal.

La sociedad está entendiendo la gravedad que significa la pérdida de vidas en esta etapa, además el problema de enfrentar las secuelas reales y potenciales impuestas por las enfermedades e injurias, la mayoría evitable. También preocupan los elevados costos financieros generados por la aplicación de cuidados especiales a los nacidos con problemas. Ello implica que para llevarlo adelante se necesita una buena información y educación, y necesariamente hay que modificar costumbres y actitudes. De igual forma es un indicador de necesidad que nos permite identificar aquellas mujeres, familias o poblaciones más vulnerables y encaminar hacia ellas los recursos disponibles para priorizar su atención.

Manuel de J. Campa G.
Especialista certificado “In Tempore” por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia. Es Profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Veracruzana (U.V.) desde 1966; fue Comisionado de Arbitraje Médico del Estado de Veracruz de 1999 a 2008.

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