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Videojuegos y agotamiento laboral: las enfermedades modernas de la OMS

Videojuegos y agotamiento laboral: las enfermedades modernas de la OMS

La nueva Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE 11) que entrará en vigor el 1 de enero de 2022, incluyó al agotamiento laboral, llamado síndrome de burnout, dentro de la lista de enfermedades y reconoció la adicción a los videojuegos como un trastorno mental.

Esta decisión fue tomada en la 72 asamblea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la cual también se aprobaron una serie de resoluciones relativas a los temas más relevantes de la salud pública a nivel mundial que abordan temas como la sanidad universal, la seguridad del paciente, y las resistencias a los antibióticos entre muchas otras.

Quemados por el trabajo y trastornados por los videojuegos

El nuevo síndrome del burnout se refiere al agotamiento laboral: la OMS lo definió como un síndrome que viene del estrés crónico en el lugar de trabajo, el cual, no fue gestionado exitosamente.

Este síndrome se caracteriza por tres elementos:

  • Sensación de agotamiento
  • Cinismo y sentimientos negativos relacionados con el trabajo de los pacientes.
  • Eficiencia profesional reducida.

Adicionalmente, dentro de la CIE 11 la OMS también reconoció que la adicción a los videojuegos es un comportamiento potencialmente perjudicial para la salud.

Este trastorno se caracteriza por un patrón en el hábito de jugar que siguen las personas el cual puede ser recurrente o por episodios, de tal forma que se va deteriorando la capacidad de controlar el tiempo y la frecuencia de las sesiones de juego.

De acuerdo con la OMS la adicción a los videojuegos puede incrementar de tal forma que, jugar videojuegos se vuelve una prioridad que prevalece sobre otros intereses y actividades de la vida cotidiana diaria, afectando la vida familiar, social, educativa entre otras áreas.

Las prioridades de la OMS: más allá del agotamiento laboral

Durante la 72 asamblea de la OMS, los Estados miembros adoptaron una serie de estrategias mundiales que abarcan temas de salud, del medio ambiente y de cambio climático.

Entre estas estrategias, se estableció el compromiso de invertir recursos suficientes en servicios de agua potable, en saneamiento e higiene.

Mediante esta estrategia se pretende que la atención médica sea más segura en todo el mundo debido a que uno de cada cuatro centros de salud no cuenta con servicio de agua, y uno de cada cinco carece de servicios de saneamiento. Por estos motivos, se ven afectadas hasta dos millones de personas.

Adicionalmente, esta medida busca que se prevenga la propagación de infecciones, ya que el 15% de los pacientes de todo el mundo desarrollan una o más infecciones durante su estancia hospitalaria.

Los estados miembros también se comprometieron a reconocer a los pacientes como una prioridad de salud clave; con esta medida se busca que reducir el daño que sufren los pacientes en los entornos hospitalarios.

Otra de las resoluciones que se adoptaron en la asamblea 72 de la OMS tiene qué ver con proporcionar e implementar planes de acción en materia de resistencia antimicrobiana, la cual implica establecer y fortalecer medidas de control de infecciones. Esta medida está relacionada con el saneamiento y la calidad e higiene del agua.

Salud universal

En esta edición de la asamblea de la OMS, se asumieron varios compromisos en cuanto a la universalidad de los servicios de salud, ya que la mitad de la población mundial aún no tiene acceso a estos servicios.

Esta medida prevé que se refuercen los servicios de atención primaria y que se aseguren a los trabajadores comunitarios. De acuerdo con ello, esta resolución pide al organismo internacional que se incremente el apoyo a los Estados miembro para lograr que la atención básica de salud sea sólida y sostenible.

Estas medidas contribuirán a que se logre la universalidad de la salud, a que se promuevan poblaciones más sanas y a que se tenga la capacidad de responder a emergencias sanitarias.

Salud y cambio climático

El cambio climático afectará a una gran cantidad de personas en el mundo: los niveles de contaminación del aire generan serias afectaciones a quienes las respiran; la contaminación del agua favorece infecciones y limita la posibilidad de una alimentación saludable, y el incremento de la temperatura favorece la propagación de enfermedades a lugares donde antes no existían.

Si bien las afectaciones del cambio climático no tienen un impacto inmediato en la salud, las consecuencias sanitarias son bastante serias: además de las enfermedades, la población mundial se enfrentará a la inseguridad alimentaria y del agua, a la desnutrición y a desplazamientos forzados.

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