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¿Por qué hablar de la lactancia materna?

por Dinorah González

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Por tres grandes motivos: los beneficios a la madre, los beneficios al niño y porque en México su práctica está disminuyendo en algunos grupos


Los cuidados durante el embarazo tienen como objetivo preservar la salud de la madre y el niño dirigidos a un nacimiento exitoso. Sin embargo, otro objetivo importante es la alimentación del niño a través de la lactancia materna. Las encuestas nacionales, Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENSANUT-2012) (I), revelan que casi en su totalidad (94%) los niños han lactado alguna vez. Sin embargo, menos de la mitad de los niños son puestos al seno materno durante la primera hora de vida, hecho que incrementa la motivación en las mujeres para mantener la lactancia.

Lactancia Materna Exclusiva

Múltiples estudios realizados desde hace décadas confirman el hecho de que la leche materna es el único alimento idóneo a las necesidades del niño considerando su edad, estado de salud y nutrición. Es por ello que la Organización Mundial de la Salud (II) recomienda que se dé solamente leche materna durante los seis primeros meses de vida, hecho conocido como Lactancia Materna Exclusiva. La lactancia exclusiva no sería difícil de llevar a cabo si existiera más apoyo para realizarla.

Este hecho se observa a nivel nacional pues datos de la ENSANUT 2012 nos dicen que en el año 2006 solo dos de cada 10 menores (22%) de 6 meses de edad eran alimentados exclusivamente con leche materna, mientras que para el año 2012 la proporción disminuyó a 14% (III).Y el panorama es aún más gris cuando se explora al interior de ciertos grupos de población.

Por otro lado, en ese mismo lapso la lactancia exclusiva aumentó en mujeres que tenían más de 12 años de escolaridad y que viven en la región norte del país. Hablando del área de residencia, 37 de cada 100 mujeres que viven en el medio rural practican la lactancia exclusiva, mientras que esta cifra baja a casi 10 de cada 100 en zonas urbanas. La LME bajó casi 8% en México entre 2006 y 2012, pero en el medio rural bajó a la mitad.

Este descenso puede ser explicado porque los niños además de ser amamantados consumen agua o fórmulas (con o sin leche materna). Otra razón es porque antes de los seis meses de edad se está iniciando a alimentar con alimentos sólidos o líquidos (como leches, atoles, café). Hablar de la alimentación complementaria merece su propio espacio dada la importancia sobre el estado de nutrición de niñas y niños. Por ejemplo, un problema persistente en México es la anemia infantil y para prevenirla los niños deberían consumir alimentos nutritivos ricos en hierro, sin embargo, solo un bajo porcentaje de niños de 6 y 11 meses lo hace.

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Seguridad alimentaria en el hogar vs estado de nutrición

Se tiene evidencia de que la lactancia materna exclusiva en menores de seis meses es inferior en hogares con inseguridad alimentaria moderada y severa comparada con hogares con seguridad alimentaria o inseguridad leve (IV). Aun dentro de los hogares con inseguridad alimentaria moderada o severa los niños que son alimentados exclusivamente con leche materna tienen un mejor estado de nutrición medido por el peso en relación con su longitud, que aquellos niños que viven bajo las mismas características y no son alimentados con leche materna.

Mortalidad y prevalencias de Lactancia Materna Exclusiva

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La falta de lactancia materna está altamente en relación con la mortalidad temprana debido a su alto potencial de protección ante infecciones comunes de la infancia que generalmente son las principales causas de muerte. La protección será mayor en aquellos grupos que más lo necesitan y cuando el medio ambiente no es favorable a la salud. En algunos estados de la República Mexicana se observan altas tasas de mortalidad y ni siquiera la mitad de los niños es alimentada exclusivamente con leche materna en sus primeros meses.

Duración de lactancia materna

En México la tendencia ha sido prácticamente la misma entre 1999 y 2012: la mitad de niñas y niños son amamantados durante 10 meses, en el medio rural 11 y menos de cinco meses en áreas urbanas (V).

Cifras de 2012 indican que la duración más larga es en las mujeres que viven en el sur (región más pobre de México según indicadores de CONEVAL (VI)); quienes viven en medio rural; pertenecen a niveles socioeconómico más bajos; están desempleadas; cuentan con esposo o pareja presente en la casa; tienen de 1 a 5 años de educación formal; y aquellas mujeres beneficiarias de Oportunidades que también recibieron servicios de salud del programa.

¿Cuáles son los motivos para decidir no amamantar?

Además de la ocupación laboral, existen otros obstáculos que la madre enfrenta o percibe que la limita para realizar una adecuada lactancia. Siempre se ha concebido a la lactancia materna como un hecho que sucederá de forma fácil y sencilla en toda mujer después del nacimiento de su hijo, y ciertamente son muy pocas las mujeres que no pueden realizarlo hablando fisiológicamente, sin embargo, aún hay mujeres que se enfrentan a problemas físicos o de técnica para amamantar y tener éxito en la lactancia.

Los resultados de la ENSANUT 2012(V) indican que varias razones para no amamantar están ligadas a la falta de información o preparación durante el embarazo para tener éxito en la lactancia. Algunos de esos motivos son “no tuve leche”, “el bebé no se llenaba”, “leche delgada”, “mi leche no sirve”, cuestiones que podrían solventarse si la madre fuera preparada desde el embarazo para saber reconocer si tiene pezón invertido o plano y poder realizar una serie de técnicas para formar el pezón y estar preparada para el momento en que nazca su bebé.

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El hecho de que no exista una técnica adecuada expondrá a la madre a una serie de obstáculos como son las grietas en el pezón, las cuales por el excesivo dolor desmotivarán a la madre a continuar. Una creencia que aún persiste es que la leche no llena al bebé, no es suficiente, o bien no es tan nutritiva como la fórmula. Se ha hablado de los altos beneficios de la leche materna a la salud del niño y, por otro lado, se sabe que la composición de la leche cambia según la edad del bebé. Por ejemplo, en los primeros días después del nacimiento la leche es de color más amarillo debido a la gran cantidad de ácidos grasos que contiene, pero conforme disminuye el contenido de grasas, el color de la leche es más blanquecino. Información básica, sencilla que toda mujer tiene derecho a saber, no la tiene. Incluso, en casi todos los niños prematuros, es el mejor alimento que puede recibir.

Reflexión

Aquí se ha tratado de dar un panorama muy general, el cual resalta que el problema de la falta o disminución de la lactancia en México no es homogénea, el comportamiento es diferente para estratos y condiciones sociales, lo cual nos lleva a reflexionar en la necesidad de diseñar estrategias focalizadas a mejorar las prácticas de lactancia de cada grupo. De igual manera, evidencia la necesidad de investigar más, y sobre todo realizar investigación cualitativa que nos permita dar respuesta a lo que cifras como tal, no lo dan.

Referencias:

I. González de Cossío Teresita, Escobar-Zaragoza Leticia, González-Castell Dinorah. Prácticas de alimentación infantil de niños menores de dos años. En: Gutiérrez JP, Rivera-Dommarco J, Shamah-Levy T, Villalpando-Hernández S, Franco A, Cuevas-Nasu L, Romero-Martínez M, Hernández-Ávila M. Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2012. Resultados nacionales. 2a. ed. Cuernavaca, México: Instituto Nacional de Salud Pública (MX), 2013.

II. World Health Organization. Global Strategy for Infant and Young Child Feeding. Geneva: WHO 2003; Disponible en: http://whqlibdoc.who.int/publications/2003/9241562218.pdf

III. González de Cossío T, Escobar-Zaragoza L, González-Castell D, Reyes-Vázquez H, Rivera-Dommarco JA. Breastfeeding in Mexico was stable, on average, but deteriorated among the poor, whereas complementary feeding improved: results from the 1999 to 2006 National Health and Nutrition Surveys. Journal of Nutrition 2013;143(5):664-71.

IV. González-de Cossío T, Escobar-Zaragoza L, González-Castell D, Shamah-Levy T, Rivera-Dommarco JA. La lactancia materna exclusiva en menores de seis meses se asocia con un mejor peso para la longitud en hogares con inseguridad alimentaria en México. Salud Publica de México 2014;56 supl 1:S31-S38.

V. González de Cosío T, Escobar-Zaragoza L, González-Castell LD, Rivera-Dommarco JA. Prácticas de alimentación infantil y deterioro de la lactancia materna en México. Salud Publica de México 2013;55 supl 2:S170-S179.

VI. CONEVAL, Medición de pobreza en los municipios de México. Disponible en: http://internet.coneval.gob.mx/informes/Pobreza/Pobreza_municipal/Presentacion/Pobreza_municipios.pdf

Dinorah González
Investigadora adscrita al Centro de Investigación en Nutrición y Salud del Instituto Nacional de Salud Pública. Miembro del Sistema Estatal de Investigadores de Morelos.

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