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Uso de leña en comunidades rurales

por Víctor Manuel Berrueta Soriano / Ana Beatriz Magallanes González

La leña cumple una función muy importante en el consumo doméstico de energía a nivel rural y forma parte de procesos de reproducción social que fortalecen tanto la organización comunitaria como la vida familiar. En México es utilizada por 23 millones de habitantes, primordialmente en la cocción de alimentos, calefacción e iluminación


Para su uso se resuelven problemáticas cotidianas mediante tecnologías diversas: la mayoría utiliza fogones abiertos que consisten en tres piedras apoyadas en el suelo alrededor del fuego, así como fogones tradicionales en herradura o en forma de “U” y tecnologías mejoradas, más limpias y eficientes.

La leña es el combustible preferido en el medio rural ya que casi siempre puede obtenerse fácilmente y es posible mantenerla sobre una base de rendimiento sostenido, por lo que representa una fuente renovable de energía.

De acuerdo con el INEGI (2010) cerca de 16.4 millones de personas disponen de la leña como único combustible para cocinar, el restante la usan en combinación con el gas LP; el 80% se obtiene por recolección y un 20% se compra en mercados locales (Masera, 1996); un alto porcentaje se colecta en áreas forestales cercanas a las localidades, en tierras agrícolas en regeneración y en regiones áridas con cobertura arbustiva; mayormente se obtiene de ramas y madera muerta que se recolecta del suelo de los bosques, pero cuando hay escasez o cuando la leña es para venta también se cortan árboles vivos; en ese caso, la extracción puede darse de manera no renovable. En muchas regiones este recurso, aunque se utiliza principalmente en el ámbito del hogar, también está presente en panaderías, tortillerías y en la producción ladrillos y artesanía de barro.

La tarea de recolección de leña es una actividad que involucra de manera importante a mujeres y niños, que usualmente suelen recogerla en los parajes cercanos a la comunidad. Las niñas y los niños aprenden de sus padres, y cuando crecen un poco más (a partir de los 10 o 12 años) participan activamente al lado de otros hombres y muchachos de la comunidad, en el caso de los varones, o con sus madres y abuelas, cuando se trata de las niñas. Los hombres realizan la recolección cuando se trata de lugares más apartados, cantidades más abundantes o cuando la situación de inseguridad es importante, o en su caso, cuando cuentan con los recursos para traerla, es decir, si cuentan con camioneta, carreta, caballo o burro (Magallanes, 2006).

Impactos asociados al uso de la leña

El uso tradicional de la leña representa importantes riesgos a la salud de las familias; contaminación al interior de los hogares; impactos al ambiente local y global; entre otros problemas. Los fogones abiertos producen una gran cantidad de emisiones que provocan altos niveles de contaminación debido a la combustión típicamente ineficiente y porque no tienen una chimenea que expulse los gases al exterior de la cocina.

Las mujeres pueden pasar hasta ocho horas en la cocina cerca del fogón y los niños menores de 5 años representan el grupo de mayor riesgo debido al tiempo que pasan con sus madres, ambos expuestos a altas concentraciones de contaminantes y altos niveles de exposición al humo, por lo que son susceptibles a padecer enfermedades de las vías respiratorias superiores e inferiores que representan la principal causa de morbilidad y mortalidad en este grupo. El problema de salud es tan grave que el World Development Report (2005) lo clasificó como uno de los cuatro problemas más críticos de salud a nivel mundial y una de las principales causas de muerte en niños menores de cinco años en el medio rural (Barnes et al., 1994; Bates et al., 2005; Saatkampet al., 2000; Smith et al., 2000). Las principales enfermedades asociadas a la inhalación de humo de leña en los hogares son (Riojas, et al 2006):

• Infecciones respiratorias agudas

• Bronquitis crónica y obstrucción bronquial crónica

• Bajo peso al nacer y trastornos perinatales

• Cáncer de pulmón y nasofaríngeo

• Fibrosis pulmonar

Además, el uso del fogón tradicional de fuego abierto propicia riesgos de quemaduras y enfriamientos, y como la leña también suele cargarse en la espalda y se recorre a pie con ella varios kilómetros, ocasiona severos daños músculo-esqueléticos.

En muchos lugares el acceso a la leña es un problema de tipo económico debido a su costo o a la gran cantidad de tiempo y esfuerzo requerido para conseguirla. Se ha encontrado que las familias destinan hasta el 15% o 20% de sus ingresos para su adquisición. Por otra parte, y de acuerdo con Berrueta, et al. (2008), el uso de fogones tradicionales demanda una gran cantidad de leña, el consumo promedio por persona oscila entre los dos y los tres kilogramos por día (aproximadamente 5 toneladas por familia cada año).

Las familias de menores ingresos invierten mayor cantidad de tiempo o dinero en la obtención de leña, y cuando la tienen que comprar, ésta es de menor calidad o de especies poco demandadas. Esta problemática se ve acentuada con la mayor explotación de los bosques, lo que ocasiona que se desplacen cada vez más lejos en busca del combustible para conseguir la leña de su preferencia, o bien que recurran a materiales que anteriormente no hubiesen utilizado para la cocción de alimentos.

En México ha existido una gran tendencia a la sustitución de los combustibles tradicionales como la leña por gas licuado de petróleo (gas LP). En las áreas rurales no se efectúa una sustitución total debido básicamente a razones culturales –preferencias en el sabor–; técnicas –dificultad para realizar ciertas tareas–; de seguridad –garantizar el abasto–; o económicas –alto costo de la tecnología–; por lo que generalmente se realiza el “uso múltiple”, es decir, se emplean en forma simultánea la leña y el gas LP.

Tecnologías utilizadas

Las tecnologías empleadas son dispositivos de fuego abierto –fogón de 3 o más piedras–; semiabierto –estufas tradicionales en forma de “U” o herradura–; y los mejorados, que poseen chimenea –estufas eficientes–.

Existe evidencia del uso universal y ancestral del fogón de “tres piedras” y aun en la actualidad posee significación religiosa para algunas culturas. Al igual que las estufas tradicionales, éstos se elaboran de manera artesanal con mínimo esfuerzo, la combustión suele ser incompleta e incontrolada y genera gran cantidad de partículas y gases contaminantes que permanecen en la cocina. Sin embargo, además de proporcionar calefacción en épocas de frío y luz durante las noches, representa un importante sitio de reunión familiar.

Desde hace más de 30 años se han difundido en México –al igual que en otras partes del mundo– estufas mejoradas, también llamadas “estufas eficientes o ecológicas”, todas ellas hacen uso más eficiente de la leña con una mejor combustión, y en general cuentan con chimenea, que expulsa los gases al exterior de la cocina.

Muchas organizaciones no gubernamentales como GIRA, A.C.(II), instituciones académicas como la UNAM y algunas entidades de gobierno han promovido programas de implementación de estufas de leña, entre los que destaca el Proyecto Patsari (III), el cual promueve la implementación de un modelo de estufa eficiente conocido como la Estufa Patsari®, que en la lengua P’urhépecha significa “la que guarda” –en referencia a que guarda el calor, así como a que conserva la salud y cuida los bosques–, y que es el resultado de un proceso participativo de innovación tecnológica.

A manera de conclusión…

Actualmente la leña representa un aspecto muy importante en la vida cotidiana de las áreas rurales; su recolección o abasto absorbe mucho tiempo, energía y recursos; y la elaboración de los alimentos con leña en fogón abierto conlleva múltiples riesgos a la salud de las mujeres y a la de sus familias.

Las tecnologías tradicionales presentan en sí mismas condiciones de riesgo para quien las utiliza, son motivo de un alto consumo de combustible y forman parte de un problema mayor de impacto ambiental; la incorporación de nuevas tecnologías para el cocinado con leña, en las que se lleve a cabo una combustión eficiente junto con una ventilación adecuada pueden satisfacer la demanda de los usuarios.

Las consecuencias negativas del uso de la leña a nivel familiar generan más pobreza, y esto a la vez incrementa la presión sobre el recurso. Aunque su recolección no es una actividad meramente femenina, la cocción de alimentos sí lo es. La leña forma parte de la responsabilidad del hombre en la manutención de la casa, aunque actualmente –debido a la situación de migración que enfrentan muchas comunidades rurales– cada vez más mujeres se ven obligadas a recolectar o comprar el combustible.

Debido al rápido deterioro ambiental, aunado a que los niños van menos con sus padres a recoger leña, los infantes conocen cada vez menos especies de leña. La incorporación de nuevas tecnologías (como las estufas eficientes) sin duda alguna habrá de transformar la manera en la que se hace uso de un combustible como la leña; estas estufas pretenden mejorar las condiciones de uso y aprovechamiento de un recurso en beneficio de las familias rurales que requieren de este combustible.•

* El presente documento corresponde a un extracto de: Berrueta, V y AB Magallanes. 2012. “Leña para uso doméstico en comunidades Purhépechas de Michoacán: acceso, utilización e implicaciones sociales”. En: Argueta A, M Gómez Salazar M y J Navia (Coords). Conocimiento tradicional, innovación y reapropiación social. Editorial Siglo XXI, México. Se reproduce con la autorización expresa del autor del artículo.

Referencias:

I. Barnes, D., Openshaw K., Smith K.R., y Van der Plas R. 1994. What Makes People Cook With Improved Biomass Stoves? A Comparative International Review of Stove Programs.World Bank technical paper no. 242. Energy series. Washington: World Bank.

II. Bates, L., N. Bruce, D. Theuri, H. Owalla, P. Amatya, M.B. Malla y A. Hood. 2005. What should we be doing about kitchen smoke? En: Energy for Sustainable Development, Marzo 2005 IEI, India.

III. Berrueta, V y AB Magallanes. 2012. “Leña para uso doméstico en comunidades P´urhépechas de Michoacán: acceso, utilización e implicaciones sociales”. En: Argueta A, M Gómez Salazar M y J Navia (Coords). Conocimiento tradicional, innovación y reapropiación social. Editorial Siglo XXI, Mexico.

IV. Berrueta, V, R Edwards and O Masera. 2008. “Energy performance ofwoodburningcookstoves in Michoacán Mexico”.Renewable Energy. Vol 33:5,859-

V. INEGI. 2010. Censo General de Población y Vivienda, 2010. México. Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).

VI. Magallanes, A., 2006. Estudio de Percepciones sobre el Cambio de Vida aPartir del Uso de Estufas Mejoradas, Reporte Interno, GIRA, Pátzcuaro,Mexico, 35 pp.

VII. Masera, O. 1996.Deforestación y degradación forestal en México. Documentos de trabajo No 19, Grupo Interdisciplinario de Tecnología Rural Apropiada (GIRA A.C.), Pátzcuaro, México.

VIII. Riojas, H, Romieu, I, Marron, T, Rodríguez-Dozal, S, and Masera, O, 2006. “Health impact assessment due the introduction of improvedstoves in Michoacan, Mexico”, International Conference, Paris, September2-6, Conference Abstracts Supplement, Epidemiology, 17(6) Supplement, pp.S226-S227, November.

IX. Saatkamp, B., O. Masera y D. Kammen. 2000. Energy and health transitions in development: fuel use, stove technology, and morbidity in Jarácuaro, México. En: Energy for Sustainable Development Vol. IV No. 2 USA.

X. Smith, K.R., J.M. Famet, I. Romieu y N. Bruce. 2000. Indoor Air Pollution in Developing Countries and Acute Lower Respiratory Infections in Children. Thorax S.S. (6): 518-32.

Notas:

I. El presente documento corresponde a un extracto de: Berrueta, V y AB Magallanes. 2012. “Leña para uso doméstico en comunidades Purhépechas de Michoacán: acceso, utilización e implicaciones sociales”. En: Argueta A, M Gómez Salazar M y J Navia (Coords). Conocimiento tradicional, innovación y reapropiación social. Editorial Siglo XXI, México.

II. Grupo Interdisciplinario de Tecnología Rural Apropiada, A. C. con sede en Pátzcuaro, Michoacán ( www.gira.org.mx).

III. Este proyecto, implementado desde 2003 por GIRA y la UNAM campus Morelia, pretende mejorar el nivel de vida de las familias rurales, mediante la difusión, evaluación y monitoreo de las estufas eficientes de leña Patsari, (www.patsari.org)

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